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Sociedad

Clamor con León XIV en Gran Canaria: «Viene a abrir mentes y derribar barreras»

El Papa resalta en la misa la necesidad de acoger a los inmigrantes tras una simbólica visita al Puerto de Arguineguín

Clamor con León XIV en Gran Canaria: «Viene a abrir mentes y derribar barreras»

El Papa bendice un niños ante la mirada del obispo de Canarias. | Ciro Fusco (EFE)

Devolver amor por amor. Especialmente «con los más necesitados, los indefensos, los que no tienen capacidad de devolver algo a cambio, como ocurre en esta isla, en la acogida, en el compartir, en el don desinteresado». La homilía de León XIV ha estado plagada de gestos a los inmigrantes. Las gradas del Estadio de Gran Canaria han arropado este jueves al Papa desde horas antes de su llegada y lo han despedido con una ovación de cinco minutos y el célebre «pío, pío». En el sol de justicia que ha presidido la liturgia algunos han visto una señal de «la luz y la esperanza» que ha traído Robert Prevost a su tierra. Los canarios ven en la visita un punto de inflexión con la inmigración ahora que «algunos se empeñan en cerrar puertas». «El Papa viene a abrir mentes y derribar barreras», asegura Ángelica Cabrera, una feligresa de Teror, de donde procede la Virgen del Pino que ha presidido la misa.

León XIV ha aparecido en el recinto a las 19.15 horas alentado por los vítores de más de 30.000 fieles. Los aplausos le han guiado durante los siete minutos que ha tardado el papamóvil en dar la vuelta de honor a un estadio que ha visto cómo se apaga el sueño de los aficionados de Las Palmas, el club de fútbol de la ciudad. «El próximo año volvemos a Primera División. El Papa nos ha bendecido», ha dejado caer Javier, un joven emocionado que grababa la llegada del Santo Padre con su teléfono móvil.

Durante el recorrido, León XIV ha tenido la oportunidad de bendecir a una decena de niños. Algunos de ellos, hijos de inmigrantes, en el centro de su discurso. Un mensaje que ha resaltado Paulina Medina, una mujer de 70 años de Puerta de la Luz, al noroeste de Gran Canaria, que acompañó esta mañana al Papa en el Puerto de Arguineguín. No le ha pesado el esfuerzo de levantarse a las seis de la madrugada. Para ella, el espigón donde se hacinaron más de 2.600 personas durante la pandemia hoy ha pasado de ser el muelle de la vergüenza al de la esperanza para siempre.

«El Papa quiere arreglar lo que tenemos en esta isla. Vienen personas en patera, se ahogan buscando una vida mejor y eso no puede ser. Quizás los políticos tomen nota, pero lo que está claro es que ha cambiado la mentalidad de la gente», ha destacado Medina. Su acompañante, que llegó al estadio cinco horas antes del inicio de la misa, ha pedido medidas para contrarrestar el drama de la inmigración: «Mis abuelos tuvieron que marcharse a Cuba. Lo pasaron muy mal y necesitaron apoyo. León XIV está consiguiendo remover las conciencias».

Ángelica Cabrera ha insistido en que la visita de León XIV es un momento histórico. No solo porque es la primera vez que un Papa pisa suelo del archipiélago, sino porque «simboliza la unión entre cristianos y toda esa gente que recibimos con los brazos abiertos en un momento en el que algunos ponen barreras». El Santo Padre lo ha repetido en su homilía, en la que ha invitado a «abrazar maternalmante al que sufre, pero al mismo tiempo a preparar y alentar al que está herido para que se levante y vuelve a ponerse en marcha para una vida libre y digna».

«Su mensaje es muy importante. Llega mucha gente de África y cada día hay más personas en contra», ha destacado Lucía Díez, una joven a punto de confirmarse que ha acudido a la celebración desde Galda acompañada de sus compañeros. Han protagonizado un momento de confusión al ovacionar a Ambrosio, el cura de su congregación, como si del propio Papa se tratara. Las miradas de la grada se han dirigido hacia ellos. Clara, la madre de Díez, se encontraba a escasos metros: «La inmigración es un problema porque no existe estructura para atenderles. Nadie se sube a un cayuco y se arriesga a morir por gusto».

Díez ha resaltado que León XIV aporta nuevas ideas: «Es muy abierto de mente y muy cercano con los jóvenes. La Iglesia debe adaptarse a las nuevas realidades». La joven que está a punto de confirmarse se han referido a su interés en las redes sociales y el uso de la IA. De hecho, hace apenas semanas publicó su primera encíclica, Magnifica Humanitas, donde alerta de los peligros de la inteligencia artificial.

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