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La visita del Papa a Canarias coincide con la mayor caída de la inmigración en seis años

El Pontífice se reunirá con inmigrantes en el muelle de Arguineguín y visitará uno de los mayores centros de acogida

La visita del Papa a Canarias coincide con la mayor caída de la inmigración en seis años

El Papa León XIV. | EP

Que el papa León XIV haya elegido Canarias como último destino de su visita apostólica a España no es ninguna casualidad. El Pontífice aterriza este jueves en el archipiélago con una idea muy clara: poner el foco y dar voz a la realidad migratoria que viven las islas. Prueba de ello es que el primer acto anotado en la agenda del Santo Padre es un encuentro con inmigrantes, trabajadores y voluntarios en el Muelle de Arguineguín (Gran Canaria), donde hace seis años, en otoño de 2020, se desató una de las mayores crisis migratorias de la historia. Miles de inmigrantes llegaron en pateras a la isla y permanecieron hacinados durante semanas en el citado puerto por colapso del sistema de acogida y las consecuencias de la pandemia del coronavirus.

Paradójicamente, aunque el escenario sigue siendo preocupante, la visita de León XIV coincide con la mayor caída de la inmigración irregular que llega a Canarias por vía marítima de los últimos seis años. Según los últimos datos facilitados por el Ministerio del Interior, hasta el 31 de mayo de 2026, 3.184 personas llegaron a la comunidad autónoma, un 71% menos que en el mismo periodo del año anterior (10.983). De acuerdo con esta estadística oficial, consultada por THE OBJECTIVE, se trata de la cifra más baja registrada desde 2020, cuando en la misma fecha alcanzaron las islas 2.475 personas.

En cualquier caso, ese año supuso un punto de inflexión en los flujos migratorios procedentes del África subsahariana, que dos años después alcanzaron su máximo histórico con la llegada de 20.000 personas en apenas dos meses, entre septiembre y noviembre de 2020. Por otro lado, los datos de la agencia europea de fronteras (Frontex) colocan a Canarias como la ruta migratoria hacia Europa que más desciende de todo el continente. Según las últimas cifras, en el primer cuatrimestre de 2026, la llegada de inmigrantes bajó un 78%, mientras que en el resto de países, la media fue solo del 40%. Frontex justifica esa disminución debido a la vigilancia policial en los países de origen: Gambia, Senegal y Mauritania.

La receta del Gobierno en Canarias

Esta dinámica ya empezó a vislumbrarse durante 2025, sobre todo en el balance de final de año. La inmigración irregular por vía marítima y terrestre descendió en todo el país un 42,6% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Las excepciones eran y siguen siendo Baleares y Ceuta, que siguen anotando récords en las llegadas.

En el caso de Canarias, el resultado se debe en gran parte a los acuerdos bilaterales entre España y Mauritania, país del que parten el 80% de los cayucos hacia las islas, y al que el Ejecutivo y la UE han regado en los dos últimos años con cientos de millones en inversiones y otras políticas de empleo a cambio de que pongan freno a la salida de pateras desde sus costas. En menor medida, el descenso de inmigración en el archipiélago también se debe al mayor control que ejerce Marruecos en las costas desde el giro español en favor del plan de autonomía para el Sáhara Occidental.

Operaciones contra las mafias

Si bien parte de la fórmula del Gobierno se ha basado principalmente en inversiones y en ofrecer oportunidades de empleo «legales» a quienes quieren llegar a España, el papel que está jugando el Ministerio del Interior en materia de seguridad con la lucha contra el crimen organizado y la trata de seres humanos también es clave. Fuentes policiales destacan operaciones como la que culminó la Policía Nacional de Las Palmas la primavera del año pasado con la detención del cabecilla de una de las redes de tráfico de inmigrantes más potentes que había en Mauritania, Mohamed S. S., alias Mastermind

En paralelo, la Gendarmería mauritana también arrestó en abril a 117 integrantes de la mayor red de tráfico de inmigrantes en el país, que enviaba a miles de personas de forma irregular a las costas españolas del archipiélago canario, según publicó EFE. El líder de la red, todos sus miembros activos y sus parejas –que se encargaban de gestionar la travesía en el Atlántico– fueron detenidos. Durante esta operación, que duró varios días, la Gendarmería registró más de 50 centros clandestinos en los que se alojaba a emigrantes en Nuakchot, capital de Mauritania. La organización desmantelada estaba encabezada por un mauritano y formada por seis grupos dirigidos por extranjeros. 

El Ministerio del Interior afirma que la cooperación bilateral en el marco de la lucha contra las mafias dedicadas al tráfico de seres humanos ha evitado en origen el 62% de las salidas a la comunidad autónoma canaria, y el descenso de más del 42% en toda España. Hasta finales de 2024, los datos estaban disparados. Según el último informe del Departamento de Seguridad Nacional (DSN), ese año llegaron 25.000 personas en situación irregular desde Mauritania a las costas españolas, lo que equivalía a la suma de llegadas desde Marruecos (13.217) y Argelia (12.038), los principales países desde donde tradicionalmente salía la inmigración irregular hacia España.

Un centro de acogida, su última parada

Tras el colapso por la crisis de Arguineguín, el Ministerio de Migraciones y de Interior aprobaron un plan de evacuación de inmigrantes a la Península para evitar saturar de nuevo los sistemas de acogida canarios. Pese a la mejora de la situación, los problemas persisten con los menores, cuya tutela depende de las comunidades autónomas. Aunque el Gobierno reformó la ley para que los jóvenes inmigrantes también fuesen repartidos entre las regiones cuando los sistemas triplicasen su capacidad, en Canarias la presión, aunque ha descendido, sigue siendo constante y reclama más medios para lo que, según reivindican, no es una frontera española, sino europea. 

León XIV, que será recibido hoy por los presidentes del Gobierno español y de Canarias, Pedro Sánchez y Fernando Clavijo, respectivamente, dará prioridad a todos los desafíos que plantea la inmigración irregular. Además de su visita al Muelle de Arguineguín, también irá al centro de acogida de Las Raíces, en Tenerife, uno de los mayores refugios de inmigrantes en toda la comunidad autónoma. Será su última parada antes de regresar a Roma el viernes.



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