
El legado de Paul Bocuse
Lo de ‘nouvelle cuisine’, término inventado por dos periodistas de París que la encumbraron y lo colocaron a él como su líder, empezó a fastidiarle al cabo de un lustro, cuando amenazaba convertirse en una caricatura: cosas demasiado crudas, en cantidades minúsculas y a precios desmedidos. Lo demostró bien en su primera visita a España por aquella primera Mesa Redonda de la revista ‘Gourmets’, en 1976, que a menudo se ha definido como la espoleta de la renovación culinaria en este país.




















