
Levantar la mano contra uno mismo
“El mundo del hombre feliz es un mundo diferente al del (hombre) infeliz”, anotó Ludwig Wittgenstein en el Tractatus logico-philosophicus. Esta semana, una joven francesa de 19 años se arrojó a las vías del tren en París, al tiempo que grababa su suicidio en Periscope. Antes de morir habló de una violación y nombró a su presunto agresor. Sentía que había perdido la dignidad y que no podía seguir viviendo con esa herida. Su video es, en este sentido, un último grito de auxilio, una llamada que resuena en medio de un horror asfixiante.





































