Natura
Voy paseando por la calle hacia mi casa y como lleva sucediendo desde hace veinte años, una cortina azul me acompaña en cada paso que doy. Su tonalidad varía por horas, pero siempre presenta el mismo poderío.
Voy paseando por la calle hacia mi casa y como lleva sucediendo desde hace veinte años, una cortina azul me acompaña en cada paso que doy. Su tonalidad varía por horas, pero siempre presenta el mismo poderío.






Hace unos años, la aparición de tornados en el levante español provocó un estallido de indignación ecológica entre los ecoconcienciados de la España democrática en decadencia. Es la prueba definitiva de que el cambio climático ya ha llegado.


Le temblaba la voz, pero no el pulso. Frente a una selecta audiencia, Boyan Slat aseguraba tener en sus manos la clave para acabar con la basura del fondo del mar. Su fue a casa convencido de que su idea tenía que materializarse. Su tesón le hizo regresar dos años despúes al mismo lugar. Lo hacía con un estudio de viabilidad de más de 500 páginas. Tenía razón. El prototipo no solo es factible; también es viable. Su próximo reto será mejorar el sistema con el que devolvió la esperanza a los océanos.





El Caribe que soñamos es el de los arrecifes coralinos pero la mitad, desde 1980, ha desaparecido. Se echa la culpa de esta desaparición de los corales a un exceso de algas por la sobrepesca del pez loro.

Navesh Chitrakar nos trae una imagen tierna, intensa. En la aldea de Gokarna, Katmandú, el mágico Nepal, dos troncos de árbol y dos abrazos de pieles negras, con manos pugnaces que adivino jóvenes, y con sus camisas blancas de la esperanza.


Las playas españolas con banderas azules de 2014


La fotografía de las Islas Canarias irrumpe entre las de bombas mostrándo la belleza de la plenitud. A pesar de que los profetas del calentamiento global nos den prisa para que hagamos las maletas, la Tierra no tiene problemas para ser Tierra.

En todo Chile, de Arica a Punta Arenas, conviven con los terremotos con apacible prudencia. Es un país en el que hay una actividad sísmica casi constante. Los ciudadanos lo tienen interiorizado, forma parte de lo cotidiano.

Estamos asistiendo a la verdadera selección natural del hombre de laboratorio. Sí, todo cuanto antes estaba dogmatizado para producir buena ciencia se ha tenido que remendar cual viejo trapo para poder seguir adelante.

No soy especialista en la materia. Escucho con atención e interés a quienes la defienden con conocimiento y sabiduría. Pero soy consciente, desde mi ignorancia técnica, de que corre peligro la naturaleza.

Cuando nace un animal en cautiverio su llegada al mundo con claras opciones de supervivencia garantiza la especie y será siempre una noticia alentadora. Nada que sensibilice más en la vida que el nacimiento de una cría.

Cuando la destrucción y el dolor están fuera del cuadro, no hay nada, absolutamente nada, más bello que la naturaleza en plena acción. Su furia desatada es capaz de originar imágenes que ni siquiera el mejor director de cine fantástico sería capaz de inventar.