
Una cementera francesa financió al Estado Islámico
El diario asegura que la producción se mantuvo “hasta el 2013, pese a la inestabilidad creciente en la región”. A pesar de que a partir de la primavera de 2013 el ISIS se fue apoderando progresivamente de las ciudades y carreteras cercanas a la planta de Lafarge, la cementera gala continuó con su actividad. Según Le Monde, “mensajes electrónicos enviados por la dirección de Lafarge en Siria revelan acuerdos de Lafarge con el grupo yihadista para seguir produciendo hasta el 19 de setiembre del 2014, cuando el ISIS toma las instalaciones de Lafarge y ordena el fin de toda actividad”. Los directivos de la compañía estuvieron negociando con el grupo terrorista, y a través de intermediarios, diferentes tasas para asegurarse la libre circulación de materiales y trabajadores en zonas controladas por los yihadistas. El escándalo ha saltado a la primera plana francesa, donde lo que más ha indignado es el supuesto conocimiento de los directivos de Lafarge en Francia de estas negociaciones con el Estado Islámico.





















