Francia adelanta el toque de queda a las 18:00 para frenar el virus

Sociedad

Francia adelanta el toque de queda a las 18:00 para frenar el virus
Foto: THOMAS COEX| Reuters

El primer ministro francés, Jean Castex, ha anunciado este jueves un endurecimiento del toque de queda en todo el país, que pasa de las 20:00 a las 18:00 horas, para evitar un empeoramiento de la situación epidémica y la extensión de las nuevas variantes más contagiosas.

En contexto: la incidencia del coronavirus en Francia es de 187,8 casos por 100.000 en los últimos siete días. Con una media diaria nacional de unos 16.000 nuevos casos, Castex ha señalado que los contagios siguen siendo altos y que estas medidas buscan en primer lugar frenar el avance de la variante británica, de la que aparecen unos 200 casos cada día en Francia, y de la sudafricana, con menor incidencia.

La medida, que había sido aplicada en las últimas semanas en 25 del centenar de departamentos del país, se aplicará a partir del sábado y durante un mínimo de dos semanas en todo el territorio francés.

Además, pretenden reducir el flujo transfronterizo para evitar también una mayor expansión de estas variantes. Con este objetivo, todos los viajeros que lleguen al país procedentes de fuera de la Unión Europea deberán presentar un test negativo antes de viajar a Francia y aislarse durante una semana a su llegada, para realizar después una segunda prueba.

«Los primeros datos de los que disponemos muestran que hemos podido pasar las fiestas de fin de año sin un repunte epidémico», ha expresado Castex, que consideró que la situación en el país está «controlada» pero sigue siendo «frágil».

A pesar de que el nivel de la epidemia no es ahora muy preocupante en Francia, Castex ha recalcado la grave situación en países vecinos, como el Reino Unido, Alemania o Italia, para justificar las nuevas medidas.

El primer ministro ha insistido en que instaurar un tercer confinamiento no está entre las opciones del Gobierno francés en este momento, pero no descartó su aplicación si hay una «degradación fuerte» de la situación sanitaria.

Los estudios científicos apuntan que la variante británica es más contagiosa entre menores que la tradicional, por lo que el Ejecutivo francés ha optado por reforzar el diagnóstico de menores realizando unas 300.000 pruebas a la semana en colegios pero no cerrar las clases de momento.