Todo lo que hemos aprendido de Sofía en su segundo acto en solitario: de su gusto por los animales a su gesto más viral
La infanta ha estado, este viernes, junto a la ONCE, donde ha mostrado su lado más sensible y distendido

La infanta Sofía, en su acto de hoy. | Gtres
La infanta Sofía se ha enfrentado hoy a su segundo acto en solitario. La hija menor de los Reyes se ha dirigido a la localidad madrileña de Boadilla del Monte donde ha visitado la nueva sede de la ONCE, dedicada a los perros-guía. Allí hemos podido ver el lado más desenfadado de la infanta, quien no ha tenido problema en charlas con los trabajadores, con las personas usuarias del centro y, también, ha jugado con los animales que allí se encontraban. Probablemente, el momento más bonito ha llegado cuando la infanta se ha dirigido a la zona donde se cuidan a los cachorros y ha jugado con ellos. Además, también ha visitado al cachorro al que ha puesto nombre, Ona, de quien ha dicho que es «igual que el suyo».
No hay que olvidar que tanto la princesa como la infanta son dueñas de dos perritos. En el caso de Sofía, su perro, Jan, es un labrador de color negro —la misma raza que hay en la ONCE—, del que pudimos ver una foto cuando se despidió de él al poner rumbo a Gales. Lo cierto es que han sido pocas ocasiones en las que hemos podido ver el lado más humano de la infanta y, en este acto de la mano de la ONCE, ha sido uno de ellas. Este evento, también, marca el futuro de la infanta, cuya agenda se centrará más en aquellos temas relacionados con el mundo solidario y el animal, al igual que hizo su abuela, la reina Sofía, en su momento.
Qué hemos aprendido de la infanta Sofía en este nuevo acto
Sin duda alguna, este tipo de eventos se alejan de la imagen encorsetada que, en la mayoría de ocasiones, dan desde la Casa Real. Además, también podemos conocer un poco a la infanta Sofía, quien siempre ha mantenido cierta distancia, guardando muy bien los detalles sobre su lado más personal. Y es que, al contrario que pasa con otras royals europeas, desde la Familia Real han preferido proteger muy bien todo lo que tiene con su parcela más íntima. Así, cumplida la mayoría de edad, al igual que le está sucediendo a su hermana, desde Zarzuela son conscientes de la importancia de mostrar una imagen más cercana y, sobre todo, más ligada y enfocada al pueblo. Y este tipo de actos sirven como una pasarela hasta este objetivo.
Aunque con poca experiencia, hoy hemos visto a una infanta Sofía totalmente desenvuelta, charlando e interesándose, sobre todo, por el trabajo de las personas que se desarrollan dentro de la ONCE. Probablemente, la parte más especial ha llegado con la visita a los perros-guía, después de pasar por una demostración y conocer de cerca cómo se les estrena. Así, entre pequeñas habitaciones de cristal, la infanta Sofía se ha reunido con varios cachorros. «Qué monos», ha dicho la infanta, quien no ha tenido problemas en cogerlos en brazos. Además, también ha hecho varias muecas recurrentes con la boca —que iban en la misma línea que sus palabras— para expresar la ternura que sentía por ellos.
Sí que es cierto que la infanta no ha pronunciado ningún gran discurso ni tampoco se ha dirigido directamente a la prensa. Aún así, sí que ha posado frente a los medios de comunicación sosteniendo a uno de los cachorros de los perros-guía, con quien se ha mostrado totalmente desenvuelta y muy muy feliz. De esta manera, parece ser que desde Casa Real han encontrado ya el tipo de eventos que encajan con su personalidad. El primer acto en solitario que presidió la infanta fue hace un año y medio, en diciembre de 2024, cuando acudió a unos premios de fotografía —organizados por Patrimonio— que llevaban su nombre. Allí, Sofía mostró una imagen más tímida, cortada y, sobre todo, mucho menos expresiva.
Su gesto más recurrente y una gran sensibilidad
Algo que ha cambiado en este último evento, donde, como decíamos, hemos percibido a una infanta mucho más desinhibida. Lo cierto es que la pasión de la infanta por los animales no es algo extraño. Su familia, sobre todo sus abuelos y su padre, siempre han tenido mascota en casa. Es más, estas Navidades los reyes eméritos felicitaron las fiestas con una imagen de sus cinco perros en una de las zonas de Zarzuela. También, el Emérito ha mencionado, en varias ocasiones, que echa mucho de menos a sus mascotas y, ahora, convive con un loro de colores en Abu Dabi, que es su única compañía.

Este acto, además, ha marcado una primera etapa para la infanta Sofía. Así, se prevé que la infanta tenga, de aquí en adelante, más responsabilidades. A diferencia de su hermana, su camino no está tan rígidamente marcado por la Constitución, lo que le permite una mayor flexibilidad, aunque siempre bajo la normativa de austeridad y transparencia impuesta por Felipe VI. Aunque eso sí, tendrá que combinarlo con su formación en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, que actualmente cursa en Lisboa. Su carrera tiene un formato innovador que la llevará a estudiar cada año en una capital distinta: tras Lisboa, se espera que continúe sus estudios en ciudades como París y Berlín, lo que le dará una visión geopolítica global.
Un evento que marca su agenda futura
También ha mostrado interés por las áreas de ciencia y tecnología (STEM), lo que sugiere que su perfil será el de una «infanta técnica» y preparada para los retos del siglo XXI. Como ha venido demostrando en todo este tiempo, su función principal será ser el máximo apoyo de la princesa Leonor, similar al rol que desempeñaron las infantas Elena y Cristina con Felipe VI, pero bajo reglas más estrictas. Aunque su prioridad son los estudios, ya ha empezado a protagonizar actos propios. Recientemente, en enero de 2026, ha realizado su segundo acto oficial en solitario visitando la sede de la Fundación ONCE, vinculándose a causas sociales y de discapacidad.

Su estilo es más cercano y relajado, utilizando la moda y su presencia para conectar con la Generación Z, sirviendo de puente entre la institución y los jóvenes.
