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Novak Djokovic pierde en Australia, pero no le pesa: así entrena su cerebro (a diario) para acabar con los pensamientos negativos

Demuestra que su mayor fortaleza está en el entrenamiento mental con el que gestiona pensamientos y emociones

Novak Djokovic pierde en Australia, pero no le pesa: así entrena su cerebro (a diario) para acabar con los pensamientos negativos

Novak Djokovic

A pesar de que Novak Djokovic, de 38 años, es uno de los tenistas más exitosos de la historia, este domingo 1 de febrero cayó contra Carlos Alcaraz. El serbio, que comenzó a jugar al tenis desde muy niño y se hizo profesional en 2003, sumando más de dos décadas de carrera en el circuito ATP, fue superado por el español en la final del Australian Open. Estaa caída no solo significó perder el título del Grand Slam en Melbourne, sino también la oportunidad de aumentar su récord histórico de majors, que actualmente es de 24.

A pesar de su veteranía y de haber empezado dominando con el primer set, Djokovic no pudo mantener el nivel durante buena parte del encuentro, y aunque el resultado fue doloroso, el propio serbio destacó el rendimiento de su rival y aseguró que seguirá compitiendo al más alto nivel. Esta forma de ver la vida es lo que, en parte, ha marcado su trayectoria.

Novak Djokovic: «Mi entrenamiento hace que los pensamientos negativos me duren segundos»

Para ser deportista profesional no solo hace falta entrenar el físico, sino también la mente. Y Novak Djokovic parece un alumno aventajado en esto: «Probablemente tengo más pensamientos negativos y más pensamientos y emociones desafiantes que tú. La diferencia entre nosotros es mi entrenamiento y mi habilidad de no permanecer en ese estado y en esa emoción durante mucho tiempo. Me quedó ahí durante segundos; y tú te quedas ahí a saber cuánto….», dijo el tenista.

«Creo que hay una verdadera sabiduría en esto, y se trata de practicarlo. El cerebro es como un músculo, como cualquier otro; también la conciencia, que nos surge de manera natural. Somos seres espirituales conscientes. Somos almas en en este planeta, en este cuerpo. Pero para conectar con nuestro verdadero ser necesitamos atravesar esas capas que son construidas por la sociedad, y eso requiere una práctica diaria», añadió.

La técnica del tenista para regularse emocionalmente, demostrada por la ciencia

Novak Djokovic ha señalado que todos —incluso él mismo— experimentamos pensamientos negativos, pero que la diferencia está en cuánto tiempo permanecemos atrapados en ellos y en la práctica mental para no quedarnos ahí demasiado tiempo. Esta idea parte de la regulación emocional, que muestra que no es posible eliminar por completo los pensamientos ‘malos’, pero sí se puede aprender a responder a ellos de forma más eficaz.

La noción de Djokovic de que «el cerebro es como un músculo» tampoco es errada, ya que estudios sobre neuroplasticidad han demostrado que el cerebro cambia en respuesta a experiencias repetidas de atención y consciencia. Asimismo, la ciencia ha comprobado que la práctica regular de atención plena se asocia con cambios estructurales y funcionales en regiones cerebrales clave, como la corteza prefrontal (implicada en la autorregulación) y la amígdala (relacionada con las respuestas emocionales intensas), lo que respalda que habilidades como la regulación emocional pueden fortalecerse con la práctica continuada.

Además, investigaciones centradas en mindfulness también han demostrado que las acciones basadas en este enfoque se asocian con una reducción de la reactividad emocional negativa, menor intensidad de respuestas emocionales y una respuesta al estrés más adaptativa en comparación con grupos control. Esto coincide con la idea de Djokovic de que «habilidad de no permanecer en ese estado» se puede entrenar, ya que los estudios han concluido que tras esta práctica hay mayor actividad en áreas de control cognitivo y una respuesta emocional más moderada.

A ello se suman numerosas revisiones científicas que atestiguan que la práctica de mindfulness —y en general la atención consciente— favorece un procesamiento emocional más saludable al promover el reconocimiento y la aceptación de emociones sin dejarse arrastrar por ellas. Así como trabajos que han observado mejoras en la regulación emocional y reducción de respuestas automáticas al estrés de aquellos que practican mindfulness, sugiriendo que la conciencia y la práctica diaria sí tienen un papel causal en cómo gestionamos pensamientos negativos y emociones intensas.

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