Aravaca, el barrio madrileño donde vive Amelia Bono: «Necesito mis caminatas por el monte»
La hija de Pepe Bono vive en una de las zonas más céntricas de la capital, en la vivienda que compartió con su ex

Amelia Bono, junto a su pareja. | Gtres
Amelia Bono lleva una vida tranquila en Madrid. La hija del exministro Pepe Bono centra su tiempo libre en pasar momentos en el campo junto a su familia y a sus amigos. Además, desde hace un tiempo, ha emprendido un camino en las redes sociales. Concretamente, en su perfil de Instagram, donde cuenta con varios miles de seguidores y en un espacio donde es muy activa. Sí que es cierto que los últimos tiempos han sido especialmente agitados, sobre todo en lo que a su vida personal se refiere. Amelia decidió divorciarse de quien era su marido, Manuel Martos, en 2024 y no fue hasta un tiempo más tarde cuando él decidió abandonar la casa familiar, ubicada en uno de los barrios mejor valorados de la capital.
Allí residen otros rostros conocidos como los de Mariano Rajoy o donde se estableció el que fuera presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tras abandonar La Moncloa. Lo cierto es que este barrio madrileño es una de las zonas mejor cotizadas, ya que cuenta con un acceso fácil a la ciudad y, también, tiene todos los servicios necesarios para llevar una vida en familia y, también, para darse paseos por el monte, una de sus mayores pasiones.
Aravaca, uno de los barrios más exclusivos y envidiados de Madrid
Con el paso del tiempo, Aravaca se ha erigido como la residencia favorita para aquellas personas con un buen nivel económico. Han sido varias las ocasiones en las que, además, Amelia se ha pronunciado sobre cómo es su vida en esta zona de Madrid. «Vivir aquí me da la vida. Necesito mis caminatas por el monte y ver verde por la ventana; es lo que me da equilibrio para aguantar el ritmo de mis cuatro fieras», contó en una ocasión, resaltando la posibilidad de disfrutar del aire fresco. Además, haber establecido su residencia en Aravaca no tiene nada que ver con una cuestión estética sino funcional.
«Lo mejor de vivir en esta zona es que sigo estando a un paso de todo lo que importa. La organización con los niños es fundamental y aquí todo es más fácil, es como vivir en un pueblo pero al lado de Madrid», explica la influencer e hija de Pepe Bono. A pesar de residir en una zona céntrica y donde sus vecinos cuenta con un buen nivel de vida, lo cierto es que Amelia nunca se ha olvidado de esa vida de barrio. «Me encanta mi rutina en el barrio: mis recados, mi gimnasio, salir a por el pan… Aravaca tiene ese punto de tranquilidad donde puedo ser yo misma sin sentir que estoy en el centro de todo el jaleo», confiesa. Además, su casa se ha convertido en su «refugio» donde sus hijos y ella se sientan «como en casa desde el minuto uno». Es su «sitio de paz».
La casa familiar de Amelia Bono con todas las facilidades
Probablemente, Aravaca es el barrio más atípico y deseado de Madrid. Aunque, administrativamente, pertenece al distrito de Moncloa-Aravaca, su ubicación, al otro lado de la Casa de Campo, y su conexión directa con la carretera de La Coruña, le otorgan una identidad totalmente independiente de la capital. En este año, Aravaca se ha consolidado como el refugio predilecto para la clase media-alta y la élite que huye del bullicio del barrio de Salamanca, pero que no quiere el aislamiento total de urbanizaciones como La Moraleja.
Así, Aravaca se divide en tres ambientes completamente diferenciados. El Pueblo sigue conservando el trazado de pueblo tradicional, con calles estrechas, la iglesia de la Asunción y una vida comercial de proximidad. Por su parte, Valemarín es la zona de expansión más moderna y lujoso. Es considerado como el Beverly Hills madrileño, ya que cuenta con chalés minimalistas, urbanizaciones de diseño y un hospital. El Barrial está situado en el centro junto al centro comercial Pozuelo y la estación de tren. Es una zona más familiar, de bloques de pisos amplios con piscina y zonas comunes.
El perfil que reside en esta zona de la capital es de familias jóvenes acomodadas, políticos y periodistas y deportistas. En los últimos años, Aravaca le ha robado el protagonismo gastronómico al centro de Madrid. La calle Avenida de Valdemarín es un desfile de terrazas espectaculares. También, cuenta con los mejores centros escolares como el American School of Madrid, el British Council o el Mater Salvadoras. Además, vivir en Aravaca es sinónimo de residir al lado del Monte de El Pardo. Esto significa, como cuenta la propia Amelia, que tiene la posibilidad de practicar varios deportes, y de dar paseos por el campo.
«Me encanta mi rutina en el barrio: mis recados, mi gimnasio, salir a por el pan…»
Como decíamos, Amelia ha comenzado una nueva etapa en las redes sociales, fichando por una agencia. Antes de eso, se dedicó a gestionar varias tiendas Tous, junto a su madre, por Toledo. Esta etapa le dio una base sólida en gestión de negocios, atención al cliente y, sobre todo, una conexión directa con el mundo de la moda y los accesorios, que más tarde aplicaría a su marca personal. Su verdadera explosión profesional llegó de forma orgánica a través de las redes sociales. Amelia logró algo que pocos perfiles de su estatus consiguen: ser percibida como alguien cercano y divertido.

Con el paso del tiempo, Amelia ha convertido sus redes sociales en una plataforma de lujo, donde comparte imágenes sobre sus vacaciones en República Dominicana o, también, de marcas de lujo. Es embajadora recurrente de firmas como Zara —es una de las grandes prescriptoras que agota stock—, Massimo Dutti y marcas de alta cosmética. Colabora con firmas de alimentación saludable, decoración y fitness. Su carrera actual consiste en la gestión integral de su imagen como lifestyle curator. Aunque su hábitat natural son las redes, ha tenido apariciones clave que han reforzado su popularidad. Bailando con las estrellas fue su gran debut televisivo en solitario, donde demostró que su pasión por el baile no era solo para vídeos de 15 segundos, sino que tenía disciplina y técnica. Suele participar en programas de entrevistas donde siempre destaca por su naturalidad y por evitar entrar en polémicas políticas o familiares profundas.
