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Sonsoles Ónega, 48 años: «Me levanto a las siete de la mañana; trabajo y, luego, escribo y veo las audiencias»

La presentadora se ha sentado en ‘El purgatorio’ donde ha hablado de que es una persona que se organiza «muy bien»

Sonsoles Ónega, 48 años: «Me levanto a las siete de la mañana; trabajo y, luego, escribo y veo las audiencias»

Sonsoles Ónega en 'El purgatorio'. | Víctor Ubiña

Sonsoles Ónega es una mujer de rutinas, de costumbres. La presentadora de Antena 3 se ha sentado, esta semana, con Mateo Luqué en El purgatorio para hacer un recorrido de su carrera y, también, para recordar a su padre, Fernando Ónega. El histórico locutor nos dejó hace unas semanas, con 78 años, y lo hizo demasiado pronto, como afirma la propia Sonsoles. Esa pasión por la Comunicación fue algo que, además, le transmitió su padre, un gran hobby que, como no podía ser de otra manera, forma parte de su día a día. Y es que Sonsoles, como cuenta a THE OBJECTIVE, se levanta «a las siete de la mañana». «De siete a once trabajo y escribo, leo periódicos, veo las audiencias, escucho la radio sin que nadie me moleste», añade.

A las once de la mañana pone rumbo a su trabajo, en Antena 3, hasta las 20:00. «Luego, salgo y me voy a mi casa a dormir», añade. Además, se describe como una persona que se organiza «razonablemente bien; para eso soy muy disciplinada». Además, afirma que una de las cosas que mejor le viene, sobre todo tras el fallecimiento de su padre, es respirar aire puro. «Por la mañana, me levanto, paseo a mis perros, respiro, he dejado de fumar. Estoy en un momento de mucha oxigenación», apostilla. Sobre los fines de semana, los días varían más.

La rutina de Sonsoles Ónega

Sonsoles, en ‘El purgatorio’. | Foto: Víctor Ubiña

Los sábados y los domingos, Sonsoles se encarga de su madre. «Tengo una madre a la que atender, un novio maravilloso y una hermana muy querida», explica en El purgatorio. Además, apunta a que, hoy en día, las personas no encuentran momento para disfrutar de su tiempo libre. «Hay miedo a aburrirse, un miedo al vacío, sin querer perderse algo», añade. El grueso de su jornada laboral ocurre en la televisión, donde el ritmo es frenético. Al llegar a la redacción, se reúne con su equipo para pulir los temas del día, decidir los enfoques de las exclusivas y repasar los colaboradores que la acompañarán.

El momento de maquillaje y peluquería es sus minutos de desconexión relativa mientras la preparan para el plató. Aquí suele terminar de estudiar los guiones. De 18:00 a 20:00 —aproximadamente— está frente a las cámaras. Es un formato de infotainment que exige mucha energía, capacidad de improvisación y manejo de los tiempos en vivo. Tras el programa, la adrenalina sigue alta, por lo que el cierre del día es más pausado. Como decíamos, suele cenar de forma ligera y aprovechar para estar con sus perros —es una gran amante de los animales— y sus hijos.

«Me organizo razonablemente bien; para eso soy muy disciplinada»

Además de estar al corriente de la actualidad, Sonsoles aprovecha para desconectar y leer. Y es que, como ella misma ha confirmado, en su casa se ha construido una librería. Lo ha hecho con el dinero que ganó del premio Planeta, con ese millón de euros que ha querido invertir en cultura. Han sido varias las ocasiones en las que la presentadora ha mostrado la zona del despacho donde trabaja y donde da forma a sus novelas. Con Las hijas de la criada consiguió hacerse con el deseado galardón y, ahora, presenta Llevará tu nombre, un libro que su padre llegó a leer tan solo unas páginas, pero no llegó a terminarlo. Y es que, como confirma la propia Sonsoles, la muerte le sobrevino demasiado pronto.

La periodista vivió la muerte de su padre hace unas semanas. Un momento que ha afrontado con la máxima tristeza y apoyándose en los suyos. Desde hace algo más de tres años, Sonsoles sale con el empresario Juan Montes. Es un exitoso financiero. Se dedica al mundo de las inversiones y la consultoría, un sector muy alejado de los platós de televisión. Tiene 52 años —es apenas un poco mayor que Sonsoles— y, al igual que ella, está divorciado y tiene hijos de una relación anterior. Esto ha facilitado mucho que ambos entiendan sus respectivas cargas familiares.

Lo que más se sabe de su relación con Juan Montes es que les encanta viajar. Como Sonsoles tiene una agenda de lunes a viernes que no le da respiro, aprovechan los fines de semana para desaparecer. Es más, la primera vez que se le vio juntos fue durante un viaje a Galicia, donde fueron captados por las cámaras. Aunque no se esconden y han ido juntos a eventos —como la fiesta de Planeta o alguna boda de amigos—, Juan prefiere quedarse en un segundo plano. No busca cámaras ni protagonismo. Juan fue un apoyo fundamental cuando ella ganó el prestigioso premio por Las hijas de la criada. De hecho, ella le ha dedicado palabras de agradecimiento de forma indirecta, valorando que alguien entienda sus horas de encierro escribiendo.

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