Un abogado arroja luz al conflicto de Emilio Gutiérrez Caba y su expareja: «Todo depende de la voluntad de él para negociar»
Desde THE OBJECTIVE hemos hablado con Vestalia Abogados que ha querido aclara si Mónica se quedará o no la casa

Un abogado explica el conflicto de Emilio Gutiérrez Caba y su expareja. | Una ilustración de Alejandra Svriz
Mónica, la expareja de Emilio Gutiérrez Caba, quiere seguir viviendo en la que considera su casa. Una vivienda que ha habitado en estos últimos veinte años y que el actor le regaló cuando todavía mantenían una relación, pero que no puso a su nombre. Ahora, es el intérprete de La comunidad quien le exige que se marcha de ese pequeño apartamento en el centro de Madrid, ya que su deseo es ponerlo en venta. Lo ha hecho a través de una demanda de desahucio que Mónica se resiste a acatar, ya que quiere llegar a un acuerdo con su exnovio con quien, hasta hace un par de años, mantenía una relación cordial. Pero ¿tendrá que abandonar Mónica la casa que se le compró a principios de los 2000?
Para poder arrojar un poco de luz a este suceso, desde THE OBJECTIVE, no solamente hemos hablado con Mónica sino que, también, nos hemos puesto en contacto con el abogado Rafael Alejandro Ferreira Pardiñas del despacho Vestalia Abogados. Como decíamos, el momento que marcó un antes y un después en la cordialidad entre Emilio y Mónica sucedió hace un par de años, cuando él le mandó una carta en la que instaba a la mujer a abandonar su casa. La misma, se la compró Emilio cuando eran pareja y ella ha estado residiendo, transformando y mejorando el piso, dándole una nueva vida y, al fin y al cabo, convirtiéndolo en su hogar.
El conflicto de Emilio Gutiérrez Caba y su expareja por un piso en Madrid

Aún así, Emilio insiste en que se marche, ya que le urge la venta de la vivienda. Es por eso que, hace unas semanas, Mónica recibió una demanda de desahucio, que rompió totalmente su esquema. Como confirma Ferreira-Pardiñas, Emilio ha seguido el curso normal de la legalidad. «Se ha informado por parte del equipo legal de Emilio a Mónica de que el uso que antes se toleraba de una casa que es de su propiedad, ya no se tolerará, lo cuál es el procedimiento estándar», explica. Alegando que el actor ha proporcionado una opción económica —de unos pocos miles de euros— que Mónica no ha aceptado. Algo que la propia Mónica ha defendido, relatando que esa compensación no le sirve ni «para una mudanza».
Por el momento, el actor sigue insistiendo en que se vaya de esa vivienda, en la que ella ha gastado más de 80.000 euros en reformas, cambiando la distribución de las habitaciones y, también, reformando los baños y poniendo materiales de calidad. Aún así, reformar y cuidar cada rincón de esa casa no es suficiente, a nivel legal. «Aunque suene crudo decirlo teniendo en cuenta las circunstancias, el hecho de haber mantenido la casa estos 20 años es, por así decirlo, lo ‘mínimo’ que se espera», explican desde Vestalia Abogados.
Así, en ese momento, la respuesta de Mónica fue la de comprar la casa por el dinero que Emilio pagó hace algo más de dos décadas. Una opción que le ha propuesto, pero que no ha obtenido respuesta. En el caso de que ella quisiera adquirir la casa, esto dependerá de «la voluntad» de Emilio. «Si él quiere, puede bien negarse a vender o incluso vender por un precio superior al de mercado», apuntan.
«Si de verdad había una voluntad de regalarle la vivienda, lo decisivo era haber exigido una donación»

Aunque sí que es cierto que estando en Madrid, si el tiempo hubiese sido mayor, Mónica podría haberse beneficiado de la figura jurídica conocida como «usucapión». «No obstante, con las circunstancias que parece tener Mónica, debería haber ostentado esta posesión, es decir, haber vivido en esta casa, durante 30 años», apunta Ferreira-Pardiñas. Y, además, ponen el foco en el detalle que pasó por alto Mónica en su momento, que ella justifica en que estuvo totalmente «cegada». «Si de verdad había una voluntad de regalarle la vivienda, lo decisivo era haber exigido en su momento que se hubiese hecho una donación con todas las garantías», explican desde el despacho de abogados.
Es por eso que, al permitir que ella viviera en la casa, convenía haber firmado, «al menos», un documento que «aclarara si era un comodato, una cesión de uso temporal, un alquiler simbólico, algo que ahora pudiese ampararla en ese uso». «No teniendo nada de lo anterior, podría, quizás, haberse casado con Emilio, lo que en caso de divorcio podría, en situaciones de precariedad, otorgarle un plazo temporal de uso de la casa o, en caso de casarse en gananciales, que ahora pudiese reclamar con garantías el dinero invertido en la vivienda todos estos años», comenta el abogado. Sobre ese tema, la propia Mónica confirmó a TO que nunca llegó a casarse con Emilio porque él no quiso.
«Todo dependerá de la voluntad de Emilio»
«Emilio no sabía amar, me di cuenta, desde de 1000 años, que no lo hacía bien», contó Mónica a este periódico, alegando del porqué de él de dar un paso adelante. Ahora, respecto al futuro de Mónica, existen varias «opciones», aunque todas ellas «implican conversaciones incómodas». A nivel legal, «todo dependerá la voluntad que tenga Emilio de negociar». «Si está dispuesto a ‘ceder’ y negociar, podrían llegar a otros entendimientos como comprar la casa, pactar un alquiler, acordar una indemnización por el mantenimiento todos estos años», apostillan desde el despacho de abogados. Aunque la realidad es que, a día de hoy, él tiene la posición fuerte y si quiere que esto termine, la solución es que Mónica abandone la casa.
Por el momento, Emilio ha confesado que está todo «en manos de sus abogados», quienes resolverán el conflicto de la casa en los tribunales. Mientras tanto, Mónica sigue apelando a la voluntad del actor para que le venda la vivienda. Lo hace, además, sumida en una gran tristeza y apenada por la evolución de su relación. Emilio y Mónica comenzaron su noviazgo a principios de los años 2000. Por ese entonces, el actor estaba en la punta del iceberg y ella se había confesado una auténtica devota de su trabajo. Esa devoción se convirtió, pasado un tiempo, en una relación. Juntos estuvieron durante una década, viajando a distintas partes del mapa y pasando vacaciones en el rincón favorito del actor, la Costa Brava.

Un día, como ya contamos en THE OBJECTIVE, el actor tuvo un accidente en el escenario que le dejó en la cama. Esto hizo que Mónica se replanteara su relación y decidiera cortar después de diez años. A partir de ese momento, Mónica siguió habitando la casa en la que vive, donde recibió al actor con cierta frecuencia. Hoy en día, su relación es inexistente; ella ha intentado contactar con él en infinidad de ocasiones, pero nunca ha obtenido respuesta.
