Una botella de vino y un beso en un portal: los detalles de las citas de Maxi Iglesias y Aitana Sánchez-Gijón
Doce años después de compartir un romance en la pantalla en ‘Velvet’, los actores viven una apasionada historia de amor

Aitana Sánchez-Gijón | Gtres
Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias protagonizan hoy un romance tan apasionado como el que interpretaron juntos hace más de una década en la popular serie Velvet. Lo que comenzó como una historia de ficción ante las cámaras ha terminado por convertirse en una historia de amor real. Las imágenes que recoge este reportaje son la prueba irrefutable: besos, paseos abrazados, cenas íntimas y veladas que se prolongan hasta altas horas de la noche. Una historia que, en este caso, la realidad ha superado a la ficción.
Un romance que nació en ‘Velvet’
Corría el año 2013 cuando los caminos de Aitana y Maxi se cruzaron por primera vez sobre un plató de televisión. En aquel momento, ella tenía 46 años y él apenas 23. La actriz daba vida a doña Blanca, la severa responsable de las costureras de las Galerías Velvet, un personaje de carácter férreo que, sin embargo, se dejaba llevar por una pasión prohibida con Max Expósito, el atractivo dependiente recién llegado a la tienda que interpretaba Iglesias.
La química entre ambos actores fue palpable desde el primer momento, y las escenas de alto voltaje que compartieron generaron un gran impacto entre los seguidores de la serie. Nadie imaginaba entonces que, más de una década después, esa chispa encendida ante las cámaras terminaría por prender también fuera de ellas.
❤️Pareja sorpresa: Aitana Sánchez-Gijón y a Maxi Iglesias, pillados besándose en plena calle https://t.co/nZEX9LrVmh https://t.co/om0Jsyi2Ag
— 20minutos.es (@20m) March 31, 2026
Piropos mutuos: una amistad forjada en el respeto
Tras la emisión de Velvet, ambos actores se prodigaron en elogios durante la promoción de la ficción. Maxi Iglesias no escatimó en palabras para describir lo que había significado trabajar junto a la veterana intérprete: «La mejor experiencia que he tenido con una compañera mayor que yo ha sido con Aitana Sánchez-Gijón porque me hizo sentir que nos aportábamos mutuamente. Trabajar con ella ha sido hacer realidad un sueño», declaró el actor.
Aitana, por su parte, fue igual de generosa con sus palabras: «Las secuencias de pasión con Maxi Iglesias las llevo con mucha alegría, es un galán fantástico, educado, respetuoso», afirmó entonces la actriz. Sobre la diferencia de edad —22 años entre ambos—, Sánchez-Gijón también fue clara: «Maxi tiene una cosa muy de hombre bien plantado. Con otros chicos más jóvenes te puede dar más pudor, pero Maxi tiene seguridad y planta; y eso lima un poco esas diferencias». Unas palabras que, a la luz de lo que revelan ahora las imágenes, cobran un significado completamente nuevo.
Una noche de teatro que lo cambió todo
Aitana Sánchez-Gijón atraviesa un momento dulce en su carrera. La actriz ha regresado al teatro de la mano de Malquerida, la obra clásica de Jacinto Benavente en la que interpreta a Raimunda, el papel de la madre de Acacia. Resulta significativo que, a finales de los años 80, fue ella misma quien encarnó a la joven Acacia: un círculo que se cierra de la manera más emotiva posible.
En una de las funciones recientes, Maxi Iglesias se encontraba entre el público del teatro. Al terminar la representación, el actor esperó a Aitana a la salida y ambos se reencontraron en la recepción del recinto con un efusivo abrazo. Tomaron algo en el bar del propio teatro, donde, aunque guardaron las apariencias, las miradas entre ellos resultaban difíciles de disimular.
La velada, sin embargo, no terminó ahí. La pareja se trasladó a otro local en el centro de Madrid y, tras un paseo en el que caminaron abrazados, eligieron un restaurante para compartir una cena que se extendió durante cerca de dos horas. Al salir del local, continuaron el paseo de la misma manera, hasta llegar al coche del actor, que estaba aparcado en las inmediaciones del teatro.
El beso que confirma el romance
Fue al llegar al portal de la casa de Aitana donde quedó claro que la relación entre ambos va mucho más allá de una simple amistad. Un apasionado beso, seguido de otros, selló la romántica velada. Maxi había demostrado antes su caballerosidad abriendo la puerta del coche a la actriz, y fue él quien la acompañó hasta su domicilio antes de emprender el regreso a casa.
Pero el romance no se agotó en esa noche. La llegada del fin de semana no hizo sino avivar las ganas de seguir viéndose. El pasado sábado, Maxi se presentó en el domicilio de la actriz pasadas las diez de la noche portando una botella de vino: un gesto sencillo pero cargado de intimidad que habla de una relación ya asentada en la complicidad y la confianza.
Sus vidas antes de este romance
Ambos actores llegan a esta historia desde situaciones sentimentales recientes. Aitana Sánchez-Gijón se separó en 2020 del escultor Papin Lucadane, padre de sus dos hijos, Bruna y Teo, aunque la ruptura no se hizo pública hasta 2023. Por su parte, Maxi Iglesias mantenía una relación con Ione Astondoa desde mayo de 2025, directiva de una empresa de cruceros.
Las imágenes captadas durante estas citas en días distintos hablan por sí solas: hay entre ellos cercanía, complicidad y, sobre todo, amor. Una historia que, con doce años de distancia respecto a su primer encuentro en un set de televisión, parece haber encontrado su momento más real y más auténtico. El reportaje completo, con todas las fotografías, puede encontrarse en el último número de la revista Lecturas, ya disponible en quioscos y en Amazon.
