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Análisis

Venezuela después de Maduro: el petróleo parece estar detrás del golpe de EEUU

Un acuerdo energético no explicado por Delcy Rodríguez destroza el discurso antiimperialista labrado durante años

Venezuela después de Maduro: el petróleo parece estar detrás del golpe de EEUU

Delcy Rodríguez el pasado jueves. | Reuters

Cuando ha pasado una semana de los espectaculares ataques de Estados Unidos contra territorio venezolano para llevarse prisionero al gobernante  del país, Nicolás Maduro, a un costo de más de 100 muertos y heridos, hasta los republicanos más radicales ya tienen bien claro que el combustible de esta operación ha sido el petróleo.

La incursión ha sacudido el orden global, la geopolítica internacional, los linderos ideológicos, los fanatismos políticos y dentro de Venezuela ha remecido los cimientos del chavismo, el régimen “popular, militar y policial”, fundado por Hugo Chávez hace casi 30 años y que había gobernado a sus anchas este país en perpetua crisis.   

Un acuerdo energético anunciado por el gobierno de Donald Trump, y no explicado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, destroza el discurso nacionalista, izquierdista y antiimperialista labrado a sangre y fuego durante años por el chavismo que sigue en el poder vigilado por la flota estadounidense.

Según Washington, Delcy gobierna bajo tutoría de EEUU y el petróleo es el centro de esta relación, después de la extracción de Maduro, el heredero designado a dedo por Hugo Chávez en 2012 cuando el militar se despedía del mundo.

El aire levantado por las aspas de los helicópteros en la operación que sacó  de Venezuela y a su esposa Cilia Flores, tras la dolorosa masacre de unos 100 militares venezolanos y cubanos, abatidos con misiles -según fuentes chavistas- terminará causando un torbellino en los mercados petroleros.

También su supone que reactivará la industria petrolera venezolana, una de las de mayor potencial en el mediano plazo en el mundo, pero también una de las más abandonadas, subutilizadas y desperdiciadas.

Según Trump, la salida de Maduro y la instalación de un gobierno encargado presidido por Delcy permitirá el regreso de masivas inversiones por hasta 100.000 millones de dólares puestos sobre esta ruleta por empresas petroleras de Estados Unidos y Europa, que llegarán a Venezuela para “hacer grande otra vez” su industria petrolera y aumentar la oferta mundial de crudo en los mercados y bajar los precios de los combustibles.

Este viernes una publicitada reunión en Washington de Trump con los CEO de unas 20 grandes petroleras, sonó a un reparto de botín de guerra con muchas interrogantes.

En la mesa de Donald Trump

La más importante es cuál es el alcance real de las cañoneras del magnate republicano sobre el gobierno de Rodríguez, la mano derecha de Maduro en asuntos civiles de petróleo, economía y negocios.

Otra es saber si de verdad el chavismo está dispuesto a rendirse después de esta derrota militar y asimilar otra derrota política, económica e ideológica, tras perder un líder que desde 2018 no ha sido reconocido como presidente por ninguna democracia de corte occidental.

Según una lista divulgada primero por CBS, en la reunión participaron los CEO, directores generales, o consejeros delegados de ExxonMobil, ConocoPhillips, Marathon Petroleum, Halliburton, Hilcorp Energy, Aspect Holdings, Tallgrass Energy – Representada, Valero Energy, Continental Resources, Trafigura, Vitol Americas, Repsol (Representada por Josu Jon Imaz), Shell,  Eni, HKN Inc y Raisa Energy.

Algunas son poderosas líderes del mercado mundial, otras comercializadoras (traders) y varias prestadoras de servicios de extracción, y producción.

Muchas de estas empresas, incluyendo Repsol, han paralizado o reactivado sus negocios aquí al ritmo de las sanciones impuestas por Washington al chavismo en alegada represalia por los atentados contra la democracia, los derechos humanos, la persecución de opositores y crímenes de lesa humanidad, cuyas denuncias cursan en la Corte Penal Internacional.

Pero en esa reunión no se habló de democracia, derechos humanos, gobernabilidad, ética en los negocios, ni de valores de las naciones occidentales defendidos desde el fin de la II Guerra Mundial.

Repsol y la italiana ENI son de las operadoras con mayor presencia potencial en el país, pues tienes los derechos de explotación del enorme campo de gas Cardón IV (Perla), en aguas del occidental estado de Falcón. 

“Con Cardón IV todas las necesidades energéticas de España estarían cubiertas”, apunta el experto petrolero Carlos Mendoza Potellá. Los yacimientos venezolanos de gas tienen el potencial de elevar en el corto plazo la oferta del combustible a Europa y ayudar reducir la dependencia a Rusia, agrega.

“Estamos listos para invertir más en Venezuela. Hoy producimos 45.000 barriles diarios, en total, y estamos listos para triplicar esta cifra en los próximos tres años, invirtiendo con fuerza en el país”, dijo Imaz, de Repsol,  en la reunión con Trump.

Según Reuters, las comercializadoras Trafigura y Vitol se llevan a partir de la próxima semana la primera tajada de los contratos para hacer que el petróleo venezolano comience a llegar masivamente a los mercados occidentales.

Pero no todo es soplar y sacar petróleo, aunque según dijo Trump a los petroleros, su gobierno tiene todo bajo control, incluyendo a los chavistas. 

“Estamos tratando con el país, así que tenemos la facultad de llegar a ese acuerdo. Y tienen total seguridad. Están tratando con nosotros directamente; no están tratando con Venezuela, o no queremos que traten con Venezuela”, dijo en una frase que supondría la pérdida total de la soberanía de este país sobre su principal recurso natural y sobre el manejo de su economía.

Hasta ahora no hay una posición oficial del chavismo en respuesta a estos lineamientos.

El director ejecutivo de Exxon Mobil Corp, Darren Woods, fue uno de los que expresó sus reservas:

“Hay una serie de marcos legales y comerciales que tendrían que establecerse para siquiera entender qué tipo de retorno obtenemos de las inversiones”, dijo, citado por medios especializados como Bloomberg.

 “¿Qué tan duraderas son las protecciones desde el punto de vista financiero? ¿Cómo serán las ganancias? ¿Cuáles son los acuerdos comerciales y los marcos legales?”, preguntó Woods. 

Según Washington, ese dominio neocolonial sobre Venezuela parece largo.

“Definitvamente sí, pase lo que pase, aunque vuelva Maduro ya terminó esto. Lo que acaba de suceder es un machetazo completo a la historia de Venezuela”, resume Mendoza Potellá, quien fuera embajador de Venezuela en Rusia en los albores del chavismo y todavía asesor del Banco Central. `

“Extendemos la invitación al gobierno de los EEUU a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera”, ha dicho Delcy Rodríguez en un primer mensaje oficial de paz.

Petróleo como motor de esta película 

Hasta ahora la empresa extranjera con mayor presencia en Venezuela había sido Chevron, que según fuentes de la industria produce 240.000 barriles por día (bpd), la cuarta parte de toda la producción del país, gracias a una licencia del Departamento del Tesoro.

Con esta producción se cobraba parte de una cuantiosa deuda acumulada en su sociedad con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

El secretario de Estado, Marco Rubio, había asomado los alcances de este primer negocio a comienzos de la semana: “Vamos a tomar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo. Los vamos a vender en el mercado, a precios de mercado, no con los descuentos que hacía Venezuela. Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos cómo se desembolsa, de forma que beneficie al pueblo venezolano, no a la corrupción, no al régimen”, dijo a la prensa el 7 de enero, flanqueado por el secretario de Guerra, Pete Hegseth.

Ese petróleo vale hasta unos 2.500 millones de dólares, y está almacenado en buques y tanques, pues el bloqueo naval y el embargo impuesto por Washington impedía que saliera en buques de la flota fantasma hacia los oscuros mercados asiáticos, donde era vendido por debajo de valor real.

Las ventas continuarán indefinidamente, según Rubio. 

“El único petróleo que entrará y saldrá de Venezuela será a través de canales legítimos y autorizados, consistentes con la ley estadounidense y la seguridad nacional”, según lineamientos del Departamento de Energía.

“Trabajaremos para mejorar la red eléctrica, esencial para aumentar la producción petrolera, las oportunidades económicas y la calidad de vida diaria del pueblo venezolano”, dice en sus lineamientos.

Venezuela padece de un racionamiento crónico de luz desde que el chavismo quebró a las empresas de generación y distribución. 

Desde Caracas, el gobierno de Delcy afirmó que este es un acuerdo soberano, que fue aprobado en diciembre por el propio Maduro.

El hijo de Maduro, el diputado Nicolás Maduro Guerra, afirmó que lo que está en marcha es un plan de gobierno dejado por su padre. Eso incluye, dijo, la reanudación de relaciones diplomática con Washington, que se apresta a reabrir su embajada en Caracas, cerrada desde 2019.

Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez  (hermano de Delcy), salió al cruce a la pregunta de si el legislativo chavista va a apoyar va a apoyar los recientes acuerdos energéticos con Estados Unidos.

“No sé de qué me estás hablando, no sé de qué acuerdo energético me estás hablando. Esa es una simple venta. Es una es una transacción comercial entre dos gobiernos legítimos e independientes y eso no es algo nuevo. Venezuela tiene más de 100 años vendiendo el petróleo a los Estados Unidos”, dijo a periodistas.

Es esta operación petrolera potencialmente puede beneficiar a los  venezolanos si ingresan esas divisas al país para aumentar la oferta  y ayudaría a contener una espantosa devaluación del 10% en el mercado  oficial y sobre 20% en el paralelo, que se ha verificado solo en esta primera semana de enero.

El país está a las puertas de una nueva hiperinflación y estancamiento que daría más alicientes a las familias para salir huyendo a destinos de América y de Europa, como España.

Entonces, lo ocurrido en Venezuela no es solamente el primer ensayo en el terreno del nuevo orden geopolítico mundial impuesto por Trump, sino que también es otro intento por alterar el mercado petrolero por la fuerza.

Se supone entonces que el pie cúbico de gas natural para calentar Europa, o el galón de gasolina para los enormes automóviles de Estados Unidos, bajarán de precio.

 Así, en medio de las horas vertiginosas que han sacudió a Venezuela desde el 3 de enero un notable protagonista emerge como el actor estelar en esta película de acción, intriga y suspenso: el petróleo, el oro negro que de alguna manera ha marcado la historia de este país desde hace más de 100 años.

 Maduro y Flores, han pasado a segundo plazo, son actores secundarios en esta zaga de poder que ayuda explicar el nuevo orden mundial impuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y su nueva doctrina “Donroe” de dominación hemisférica.

“Ahí no hay ideología, hay el corolario Trump de la doctrina Monroe, América para los americanos”, señala por su parte Mendoza Potella´.

La espectacular incursión militar de tropas élite de Estados Unidos tras el despliegue durante meses de la flota naval más poderosa acumulada en el Caribe en la historia, ha sido uno de los triunfos estratégicos y propagandísticos más impactante de la maquinaria bélica de ese país en años.

 El argumento oficial era la captura de Maduro y Flores para que respondan a cargos de supuesto narco terrorismo en una corte del Distrito Sur de Nueva York.

El juicio promete ser largo y engorroso, pero mientras tanto el mundo sigue girando y la vida en la agobiada Venezuela retoma su curso, mientras millones de desconcertadas personas intentan desentrañar los días que venir en un escenario que todavía puede cambiar en cuestión de horas.

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