Enrique Rojas (77), psiquiatra, sobre encontrar la felicidad: «Hay siete consejos clave y el primero es saber perdonarse a sí mismo»
En un tiempo de soluciones rápidas, su enfoque devuelve protagonismo al trabajo personal y a la responsabilidad emocional

Enrique Rojas | Instagram
La felicidad se ha convertido en uno de los grandes temas de nuestro tiempo. En una sociedad marcada por la inmediatez, la sobreexposición emocional y el aumento de los problemas de salud mental, la pregunta sobre cómo vivir mejor atraviesa tanto la conversación pública como la esfera privada. En este contexto, la reflexión de Enrique Rojas, psiquiatra y uno de los mayores divulgadores en el ámbito del bienestar emocional en España, ofrece un enfoque estructurado y profundamente humano. Rojas no habla de recetas mágicas ni de estados permanentes de euforia, sino de un trabajo personal sostenido a través de siete consejos clave para ser feliz.
1. Saber perdonarse a uno mismo y cerrar las heridas del pasado
El primer consejo que plantea Enrique Rojas es también el punto de partida de todo el proceso. «Hay que haber sido capaz de cerrar las heridas del pasado», afirma, y añade que esto implica reconciliarse con la propia historia personal. Saber perdonarse los fallos, los errores y las decisiones equivocadas es, para el psiquiatra, una condición imprescindible para avanzar. Vivir anclado en la culpa o en el reproche constante bloquea el crecimiento emocional. La psicología clínica respalda esta idea, la incapacidad para elaborar el pasado suele estar detrás de muchos cuadros de ansiedad y depresión.
2. Buscar el equilibrio entre el corazón y la cabeza
En segundo lugar, Enrique Rojas subraya la importancia de armonizar emoción y razón. «Son los dos grandes componentes de nuestro patrimonio psicológico», explica, y reconoce que con frecuencia se llevan a la gresca. Cuando la vida se rige solo por el impulso emocional o únicamente por el cálculo racional, aparece el desequilibrio. La felicidad, sostiene Rojas, nace de saber escuchar al corazón sin dejar de pensar con la cabeza, una habilidad que se aprende con el tiempo y la experiencia.
3. Tener una visión positiva de la vida, a pesar de los pesares
El tercer consejo se centra en la mirada. Para Enrique Rojas, tener una visión positiva no significa negar la realidad ni vivir de espaldas a los problemas, sino desarrollar la capacidad de encontrar la parcela buena incluso en situaciones difíciles. «Los psiquiatras cambiamos muchas veces el foco de atención de una persona», señala, refiriéndose al trabajo terapéutico que ayuda a desplazar la atención desde lo negativo hacia lo constructivo. Esta capacidad de reinterpretar la realidad es hoy uno de los pilares de las terapias psicológicas más eficaces.

4. Educar la voluntad como una joya psicológica
La voluntad ocupa el cuarto lugar en este recorrido hacia la felicidad. Rojas es tajante, «una voluntad fuerte, firme, sólida, compacta y consistente es una auténtica joya». En una cultura que prioriza el placer inmediato, la voluntad aparece como una pieza esencial pero poco reivindicada. Sin capacidad de esfuerzo, sin constancia y sin disciplina, los proyectos personales se diluyen. La felicidad, en este sentido, no es solo sentir, sino sostener decisiones a largo plazo.
5. Construir un proyecto de vida con amor, trabajo, cultura y amistad
El quinto consejo conecta directamente la felicidad con el sentido vital. Enrique Rojas habla de un proyecto de vida diseñado conscientemente, un programa personal donde confluyen cuatro grandes ejes, el amor, el trabajo, la cultura y la amistad. Esta tetralogía, como la define, permite una vida equilibrada. El amor sostiene la vida afectiva, el trabajo estructura la identidad profesional, la cultura alimenta la inteligencia y la amistad protege del aislamiento. Rojas recuerda aquí una cita popular atribuida a Sancho Panza, «amigo que no da y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa», reivindicando la amistad auténtica como un valor activo.
6. Alcanzar la paz interior como forma de madurez
En sexto lugar aparece la paz interior. Enrique Rojas observa que la relación con la felicidad cambia con la edad. «Cuando se tienen pocos años se buscan emociones intensas y extraordinarias, cuando se tienen más años se busca paz, serenidad y sosiego». No es casual, señala, que los ansiolíticos sean hoy uno de los medicamentos más utilizados, una señal del nivel de estrés y ansiedad que atraviesa a la sociedad actual. La paz interior se convierte así en un indicador de bienestar profundo.
7. Vivir con ilusión, retos y objetivos por cumplir
El último consejo resume el espíritu de toda la propuesta. «La felicidad consiste en ilusión», afirma Enrique Rojas. Tener siempre metas, retos y planes por cumplir conecta el presente con el futuro y protege frente al vacío existencial. Vivir sin ilusión es vivir sin dirección. Desde la psicología, la ilusión actúa como un motor emocional que mantiene activa la motivación y refuerza la sensación de sentido.
