Francisco Atienza, médico y doctor en psicología: «La ansiedad se puede combatir con este ejercicio diario de cinco minutos»
El experto explica cómo podemos identificar la ansiedad y qué podemos hacer para combatirla

La ansiedad puede tratarse
La ansiedad se ha consolidado como uno de los principales retos de salud mental del siglo XXI. En España, se estima que afecta aproximadamente al 10% de la población, una cifra que se ha visto incrementada en los últimos años debido a factores como el estrés laboral, la incertidumbre social y el estilo de vida actual. Y el tema no es baladí, ya que numerosos estudios señalan que la ansiedad no solo impacta en el bienestar emocional, sino que también se asocia a un mayor riesgo de trastornos físicos, como enfermedades cardiovasculares y alteraciones inmunológicas.
Ante este escenario, el abordaje de la ansiedad ha evolucionado hacia modelos más integrales que combinan la atención médica con estrategias psicológicas y de autocuidado. Entre ellas, la meditación basada en mindfulness ha ganado protagonismo. No es de extrañar, ya que estudios recientes confirman que reduce significativamente los síntomas de ansiedad y mejora la regulación emocional.
Junto a estas herramientas psicológicas, también han cobrado relevancia opciones terapéuticas de origen natural con respaldo clínico. Determinados fitofármacos, como el aceite esencial de lavanda estandarizado (Silexan), han demostrado eficacia y seguridad en ensayos clínicos controlados para el tratamiento de la ansiedad, sin provocar sedación ni dependencia.
Dr. Francisco Atienza: «Las mujeres padecen más ansiedad que los hombres y tienen un riesgo hasta tres veces mayor de desarrollar problemas relacionados con la salud mental»
Para analizar todo ello, en THE OBJECTIVE hablamos con el el Dr. Francisco Atienza, médico de familia y doctor en psicología, además de colaborador en Schwabe Farma Ibérica, quien nos explica por qué la ansiedad se ha convertido en un problema de salud pública, cómo identificar sus señales de alerta y qué papel desempeñan la meditación y los tratamientos naturales en su abordaje.
PREGUNTA. Los trastornos de ansiedad afectan aproximadamente a 1 de cada 10 personas en España. Desde su experiencia clínica, ¿por qué cree que la ansiedad se ha convertido en una de las principales problemáticas de salud mental hoy en día?
RESPUESTA. La ansiedad se ha convertido en uno de los principales problemas de salud mental debido mayoritariamente a las presiones que enfrentamos en la vida cotidiana, tanto en el ámbito laboral como en el personal y social. Las exigencias constantes, la acumulación de responsabilidades y los cambios rápidos en el trabajo o en la familia mantienen al cuerpo y la mente en un estado de alerta prolongado, lo que puede derivar en síntomas de ansiedad que se mantienen en el tiempo. Además, hoy existe mayor conciencia sobre la salud mental, lo que hace que las personas reconozcan estos síntomas y busquen ayuda con más frecuencia, aumentando la detección de este problema en la población.

P. Los datos muestran una mayor prevalencia de ansiedad en mujeres que en hombres. ¿Lo ve usted también en consulta? ¿A qué factores cree que se debe esta diferencia?
R. Generalmente sí que vemos que en la práctica clínica a un mayor volumen de mujeres, que tienen mayor determinación a la hora de acudir a consulta. Pero es cierto que la OMS defiende que este grupo tiene un riesgo hasta tres veces mayor de desarrollar problemas relacionados con la salud mental. Esto puede deberse a diferentes factores sociales, como la combinación de responsabilidades familiares, desigualdad de género en el ámbito laboral o presiones sociales, que influyen en el manejo de las emociones. Aunque los roles en el hogar están cambiando, muchas mujeres continúan encargándose de gran parte de la organización familiar y doméstica, lo que incrementa la carga mental y contribuye a la mayor incidencia de ansiedad femenina.
«La fatiga, las alteraciones digestivas o el debilitamiento del sistema inmune son consecuencia de la ansiedad»
P. Muchas personas normalizan síntomas como la preocupación constante, la tensión o los problemas de sueño. ¿Cuáles son las señales de alerta que indican que la ansiedad necesita atención profesional?
R. Algunas otras señales que indican que la ansiedad requiere atención médica incluyen tensión muscular constante, pensamientos repetitivos difíciles de controlar, irritabilidad, sensación de inquietud permanente y problemas de concentración. También es relevante prestar atención a cambios en el apetito, aislamiento social o incapacidad para disfrutar de actividades habituales.
P. ¿Qué impacto tiene la ansiedad no tratada en la salud física y emocional a medio y largo plazo?
R. Entre los problemas más habituales se encuentran una fatiga continuada o crónica, alteraciones digestivas o debilitamiento del sistema inmune. A nivel emocional, puede provocar episodios de depresión, sensación de agotamiento y pérdida de motivación, creando un círculo que aumenta el malestar y complica la recuperación si no se interviene a tiempo.
«La práctica del mindfulness puede reducir la ansiedad. Lo recomendable es empezar con ejercicios sencillos de atención a la respiración o a sensaciones corporales durante 5 o 10 minutos diarios»
P. En los últimos años, la meditación basada en mindfulness ha ganado protagonismo como herramienta terapéutica. ¿Es realmente suficiente practicar mindfulness una vez por semana para notar beneficios, o depende del tipo de ansiedad y de la persona?
R. Estudios recientes indican que incluso prácticas breves y periódicas, como una sesión semanal, pueden mejorar la regulación emocional, la claridad mental y el bienestar general, aunque los resultados dependen de la constancia, el tipo de ansiedad y la disposición individual. La práctica regular fortalece la capacidad de gestionar pensamientos y emociones, y se recomienda como complemento a otros tratamientos, no como sustituto, especialmente en cuadros más intensos.

P. Para quienes nunca han meditado, ¿cómo recomendaría empezar una práctica de atención plena de forma sencilla y realista? ¿Qué errores o falsas expectativas son habituales cuando las personas se acercan por primera vez al mindfulness para aliviar la ansiedad?
R. Para quienes comienzan a practicar mindfulness, lo recomendable es iniciar con ejercicios sencillos de atención a la respiración o a sensaciones corporales durante 5 o 10 minutos diarios, en un entorno tranquilo y sin distracciones. Un error habitual es esperar resultados inmediatos o tratar de «vaciar la mente» por completo, lo que genera frustración. La clave está en aceptar los pensamientos que surgen y mantener la práctica de forma constante, adaptándola al propio ritmo y necesidades.
P. Desde el punto de vista psicológico, ¿qué cambios se producen cuando una persona incorpora la atención plena a su rutina?
R. Integrar la atención plena en la rutina diaria genera cambios significativos en la forma de percibir y manejar las emociones. Favorece la capacidad de observar los pensamientos sin reaccionar de manera automática, aumenta la resistencia frente a situaciones difíciles y permite enfrentarlas con mayor equilibrio. Además, mejora la concentración, contribuye a disminuir la intensidad de la ansiedad y refuerza la sensación de seguridad y bienestar personal.
«Los fitofármacos son el primer escalón de tratamiento en casos de ansiedad leve o moderada»
P. Además de la meditación, los fitofármacos se presentan como un apoyo complementario. ¿Qué papel pueden desempeñar en el abordaje de la ansiedad leve o moderada? ¿Qué diferencia a los fitofármacos de otros tratamientos y en qué casos pueden ser especialmente útiles?
R. Los fitofármacos son el primer escalón de tratamiento en casos de ansiedad leve o moderada, especialmente cuando la psicoterapia no está disponible o no ha sido suficiente por sí sola. Son medicamentos cuya diferencia principal es que su principio activo proviene de origen natural como Silexan, que ha demostrado eficacia y seguridad en más de 20 estudios clínicos, tratando síntomas como inquietud, tensión, preocupación persistente o dificultades para dormir, sin causar sedación, dependencia ni afectar la concentración durante el día. Este tipo de tratamiento ofrece una opción confiable para abordar la ansiedad de manera directa, con un perfil seguro que lo hace adecuado incluso para quienes buscan alternativas menos invasivas a los fármacos tradicionales.
P. ¿Son seguros los fitofármacos para un uso continuado y siempre deben tomarse bajo supervisión médica?
R. Cualquier fármaco debe tomarse siempre bajo supervisión médica. Dicho esto, los fitofármacos son completamente seguros para un uso continuado y no generan dependencia. Esto permite adaptar la dosis y la duración del tratamiento a las necesidades individuales y asegurar que se utilicen de forma adecuada, optimizando los beneficios.

«La ansiedad es tratable y existen herramientas seguras y efectivas para gestionarla»
P. ¿Qué recomendaciones daría a las personas que sienten ansiedad pero aún no se han atrevido a pedir ayuda?
R. Compartir la experiencia con familiares o amigos puede ser un primer paso importante para quienes sienten ansiedad, ya que ayuda a reducir la sensación de aislamiento y a recibir apoyo emocional. Además, probar técnicas sencillas de respiración, mantener hábitos saludables y, cuando sea necesario, acudir a un especialista facilita el acceso a recursos de apoyo y permite manejar los síntomas de manera más adecuada.
P. ¿Qué mensaje le gustaría trasladar a quienes creen que vivir con ansiedad es «lo normal» en la sociedad actual?
R. Vivir con ansiedad no debería considerarse normal simplemente porque muchas personas la experimentan. La ansiedad es tratable y existen herramientas seguras y efectivas para gestionarla. Reconocer los síntomas, buscar ayuda y adoptar hábitos que fomenten la estabilidad emocional permite recuperar control y mejorar la calidad de vida, evitando que interfiera de forma prolongada en lo cotidiano.
P. Mirando al futuro, ¿cree que la prevención y el autocuidado mental tendrán un papel más central en la atención sanitaria?
R. Sin duda. De cara al futuro, la prevención y el autocuidado de la salud mental tendrán un papel cada vez más importante en la atención sanitaria. Apostar por la detección temprana, la educación emocional y la promoción de hábitos saludables ayuda a reducir la aparición de los síntomas de ansiedad y también fortalece la capacidad de la población para afrontar dificultades, contribuyendo a un uso más eficiente de los recursos del sistema de salud. Porque son los mismos pacientes quienes lo están demandando.
