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Víctor Küppers (55), experto en felicidad: «Tu estado de ánimo lo puedes trabajar y la psicología positiva propone herramientas»

Vivir con energía y curiosidad hace que la vida sea extraordinaria, y todos tenemos derecho a experimentarla

Víctor Küppers (55), experto en felicidad: «Tu estado de ánimo lo puedes trabajar y la psicología positiva propone herramientas»

Víctor Küppers | Instagram

Víctor Küppers se ha consolidado como una de las voces más autorizadas en España sobre psicología positiva y felicidad aplicada a la vida cotidiana y profesional. Su mensaje central es claro: «Todos merecemos ser felices y nuestra alegría no depende únicamente de las circunstancias externas, sino también de nuestra capacidad de trabajar nuestro propio estado de ánimo». Y es que Küppers sostiene que el estado natural del ser humano es estar motivado, con energía y con disposición a disfrutar de la vida, y que la tristeza o la apatía no deberían convertirse en nuestra norma habitual.

Dos caminos ante la adversidad

Según el experto, cuando nos enfrentamos a un entorno complicado, tenemos dos caminos posibles. «El primero consiste en resignarnos, conformarnos o dejarnos arrastrar por la adversidad», explica. No se trata de un fallo moral ni de ser una mala persona; muchas veces las circunstancias nos superan y la reacción natural es ceder ante ellas. Sin embargo, Küppers subraya que «existe otra alternativa, más exigente pero infinitamente más gratificante: nadar contracorriente para mantener la ilusión y la alegría, incluso en los momentos más difíciles». Esta opción requiere conciencia, esfuerzo y herramientas que nos permitan recuperar el control sobre nuestro bienestar emocional.

«Lo esencial es comprender que merecemos ser felices», asegura Küppers. La felicidad no es un privilegio ni un lujo, sino un derecho inherente a cada persona. Vivir con alegría transforma todas las facetas de nuestra vida: la profesional, la familiar, la social. Un estado de ánimo positivo potencia nuestra creatividad y desempeño en el trabajo, fortalece nuestras relaciones de pareja y nos hace mejores padres y amigos. Por eso, «la primera motivación para actuar frente a la tristeza no es solo evitar un malestar momentáneo, sino reconocer que la apatía no corresponde a nuestro estado natural».

El estado de ánimo se puede trabajar

El segundo motivo para buscar la felicidad es la justicia emocional con uno mismo. «No merecemos cargar con la pesadez del desánimo sin luchar por cambiarla», afirma Küppers. Muchas veces interiorizamos el sufrimiento como inevitable, cuando en realidad existen estrategias concretas para modificarlo. Escuchar música que nos inspire, realizar ejercicio físico, practicar la gratitud o rodearnos de personas que nos transmitan energía son ejemplos de cómo pequeñas acciones pueden generar cambios significativos en nuestro ánimo. La psicología positiva ofrece un conjunto de herramientas basadas en la evidencia que permiten no solo gestionar las emociones negativas, sino cultivar un enfoque más constructivo y optimista hacia la vida.

Una mujer alegre

El tercer argumento es la capacidad de intervención. «El estado de ánimo no es algo estático ni incontrolable; se puede trabajar», asegura Küppers. La felicidad requiere práctica y constancia, al igual que cualquier habilidad. Esto implica reconocer los pensamientos negativos, cuestionarlos y reemplazarlos por actitudes más saludables. Significa también aprender a celebrar los logros cotidianos, incluso los pequeños, y mantener un diálogo interno amable que refuerce la autoconfianza y la motivación.

En la práctica, aplicar estos principios no implica ignorar la realidad ni negar las dificultades. Al contrario, Küppers enfatiza que «la alegría consciente es una elección que se toma frente a los problemas, una decisión de mirar la vida con curiosidad y entusiasmo en lugar de dejarse arrastrar por la desmotivación». Adoptar esta actitud no solo mejora nuestra calidad de vida, sino que también tiene un efecto contagioso en quienes nos rodean, generando entornos más positivos y colaborativos.

El mensaje de Víctor Küppers combina realismo y esperanza. «La felicidad no llega por azar ni depende exclusivamente de factores externos. Es un estado que se puede cultivar, merece nuestra atención y requiere compromiso personal». Reconocer que nuestro ánimo no debe ser resignación, que merecemos la alegría y que podemos trabajar activamente para mantenerla constituye un llamado a vivir de manera más plena y consciente. «La vida es extraordinaria cuando se vive con entusiasmo, y todos tenemos el derecho y la capacidad de experimentar esa plenitud cada día».

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