The Objective
Fugas del erario

El Gobierno ha destinado 20 millones de euros en tres años a ONU Mujeres

Estas partidas se destinan a este ente como «contribuciones voluntarias» año tras año

El Gobierno ha destinado 20 millones de euros en tres años a ONU Mujeres

Logo de la ONU. | Bianca Otero (Zuma Press)

¿Se ha convertido el feminismo, tal y como se define por aquellas organizaciones que dicen justificar su propia existencia en ese feminismo, en un lucrativo negocio? Desgraciadamente, es necesario decir con carácter previo que esta pregunta legítima, basada en datos públicos sobre financiación, no obedece a ninguna intencionalidad que no sea el ánimo auditor que me impulsa desde hace años.

En España existen multitud de instituciones públicas dedicadas teóricamente a labores relacionadas con el término feminismo. Las tentativas de patrimonialización de este término se han sucedido en el tiempo, quedando ya definitivamente en manos de la izquierda. Pero, ¿cómo definimos el feminismo? Desde luego, no es un término cuya definición sea unitaria ni pacífica, ya que en no pocas ocasiones ni aquellos que dicen serlo son capaces de definirlo con atino. Por buscar un término que más o menos cualquier definición contemple, el feminismo consiste (con matices) en la lucha por lograr la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

Alrededor de esa justa causa se ha tejido una amplísima red institucional pública y privada que ha basado su existencia, especialmente financiera, en la innovación creativa para llamar la atención sobre determinadas situaciones consideradas subjetivamente como ejemplos de desigualdad. Pero veamos un pequeño análisis de una de las mayores entidades del sector.

Les voy a hablar en esta pieza de una organización supranacional vinculada a la ONU llamada ONU Mujeres. Como todos los entes creados para combatir cualquier injusticia, esta organización nace de la causa de la igualdad, a lo que se une su pertenencia a la Organización de Naciones Unidas, lo cual pudiera estimarse como avales más que suficientes para considerarlo limpio, puro y bienintencionado. Debido a esta presunción de bondad, la luz del control público y la transparencia no ha iluminado su sendero. Hace ya 20 años, como policía nacional, aprendí una valiosa lección: se delinque mucho más en zonas oscuras que en zonas bien iluminadas.

Entrando en los datos, vemos que la base de datos nacional de subvenciones del Ministerio de Hacienda contempla varias de estas partidas otorgadas como contribución voluntaria a este ente. De los datos obrantes, que parten desde 2022, podemos ver cómo ONU Mujeres recibe año tras año cantidades millonarias que no bajan del millón de euros.

Llama poderosamente la atención las cantidades que datan como fecha de registro en enero del año 2026. Cinco partidas registradas el 7 y el 14 de enero de este año que van desde un millón de euros a casi cinco. El total de las cantidades que ha registrado este ente en siete días es de 13 millones de euros. Estas cantidades corresponden a varios años y sorprende que hayan sido publicadas con tanto retraso en la web BDNS del Ministerio de Hacienda.

Pero, ¿para qué se han usado estas notables cantidades de dinero donadas por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) a ONU Mujeres bajo la fórmula jurídica «subvención dineraria sin contraprestación»? Mirando las webs propias y ajenas que aluden a esta organización, he podido saber que, entre mucha literatura improductiva, existe un sistema para que este ente entregue directamente cantidades de dinero a organizaciones que cumplan los requisitos que exigen. El sistema es como mínimo curioso. A este instrumento lo llaman «Fondo para la Igualdad de Género» y prevé una serie de requisitos para poder recibir dinero:

  • Debe ser una organización civil nacional liderada por mujeres. Si la lideran hombres o los hay en la organización, descartada (eso en mi pueblo no es ni constitucional ni igualitario).
  • Ha de centrarse en las mujeres «marginadas» por su edad, religión, etnia, identidad sexual, estado de salud, clase socioeconómica, etc.
  • Demostrar alianzas con instituciones públicas.
  • Probar enfoques innovadores.
  • Planear la sostenibilidad.
Screenshot

Entregamos cantidades ingentes de dinero a un ente para que el mismo convoque ayudas a organizaciones que deben estar relacionadas con la propia Administración. ¿Ven las posibilidades de fraude? Será deformación profesional, pero no puedo evitar sospechar.

Publicidad