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Sociedad

Los adolescentes pasan un tercio de la jornada escolar utilizando sus teléfonos móviles

Los revisan una media de 64 veces durante el horario de clases y están la mayor parte del tiempo en redes sociales

Los adolescentes pasan un tercio de la jornada escolar utilizando sus teléfonos móviles

Una estudiante con el móvil en clase. | Freepik

Los adolescentes pasan una gran parte de su tiempo utilizando dispositivos electrónicos, un elemento esencial de su vida cotidiana. No solo usan teléfonos móviles, ordenadores o tabletas para comunicarse con sus amigos y familiares mediante las redes sociales, sino que también los utilizan para entretenerse. La dependencia de la tecnología hace que, en muchas ocasiones, les resulte difícil desconectarse, incluso en contextos en los que deberían centrarse en otras actividades, como es el caso del ámbito escolar.

Según un estudio reciente de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, los estudiantes con edades comprendidas entre los 11 y 18 años pasan casi un tercio del tiempo de clases utilizando sus dispositivos móviles. En concreto, se halló que están un total de 2,22 horas con ellos y los revisan una media de 64 veces durante la jornada escolar. De ese tiempo, la mayor parte —más de un 70%— lo pasan en redes sociales y aplicaciones de entretenimiento. «Los teléfonos inteligentes ya no son algo que los estudiantes usan ocasionalmente durante la escuela, sino que están presentes durante todas las horas del día», apunta Eva Telzer, la autora principal del estudio.

La investigación, publicada en la revista JAMA (Journal of the American Medical Association), tuvo como objetivo examinar la frecuencia con la que los adolescentes utilizan sus teléfonos en la escuela y si este comportamiento afecta a su capacidad de concentración y regulación de la atención. Para ello, se hizo un seguimiento del uso del iPhone mediante la función «Tiempo en pantalla», que registra el tiempo de uso de cada aplicación y la cantidad de desbloqueos del dispositivo, durante el horario de clases, con una muestra de 79 estudiantes del sureste de Estados Unidos.

Por su parte, el control cognitivo se midió en la cohorte de mayor edad a través de una tarea de acción/no acción. Los resultados mostraron que los estudiantes que revisaban sus dispositivos con mayor frecuencia presentaban una regulación mental más deficiente. El manejo de la atención —la capacidad de dirigir pensamientos, comportamientos y emociones hacia un objetivo— es fundamental para el aprendizaje y el éxito académico, por lo que las interrupciones derivadas del uso constante de los móviles podrían afectar negativamente la adquisición de conocimientos. Cabe señalar que la adolescencia es un periodo de mayor propensión a la distracción, dada la maduración continua de los sistemas de control cognitivo prefrontal y la sensibilidad a la información social gratificante.

Estos hallazgos exponen la necesidad de políticas escolares y programas de alfabetización digital que aborden, además del tiempo de uso de las pantallas, las conductas habituales de consulta del teléfono móvil que fragmentan la atención de los estudiantes. Y es que, a pesar de que el empleo de la tecnología en el ámbito académico cuenta con muchas ventajas, a la vez supone un grave problema. Por ello, «las políticas que restringen el acceso a plataformas altamente reforzantes, como las redes sociales y las aplicaciones de entretenimiento, durante el horario escolar pueden ayudar a proteger la atención y el compromiso académico de los estudiantes», indica Telzer.

Limitación del uso en las aulas

La edad en la que un joven recibe su primer teléfono móvil propio es cada vez más temprana; ya es normal que la mayoría de jóvenes en edad escolar tenga un dispositivo. Más del 95% de los adolescentes estadounidenses declaran tener acceso a uno de estos aparatos y casi la mitad de ellos en 2024 se describía a sí mismo como «casi constantemente» en línea. Ante esta tendencia, en los últimos años, el número de Gobiernos y Administraciones públicas que han optado por imponer restricciones o prohibiciones totales al uso de los dispositivos móviles durante la jornada escolar ha aumentado considerablemente. En Estados Unidos, casi la mitad de los territorios cuentan con leyes que restringen o vetan los smartphones en las aulas.

En el caso de Europa, son varios los países que han aplicado normativas que limitan drásticamente el uso de los dispositivos móviles en las escuelas de primaria y secundaria. En Francia, su utilización está prohibida desde 2018, salvo por razones pedagógicas específicas o de salud. En España —donde la edad media de acceso al primer teléfono se sitúa en los 10,9 años— de momento no existe una ley nacional que regule el asunto, pero la mayoría de las comunidades autónomas han aprobado normas para prohibir o restringir su manejo en los centros educativos.

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