Una empresa australiana quiere que los soldados se muevan subidos en monopatines
Mitad patín, mitad oruga, el Vendetta, que nació como vehículo recreativo, brinda nuevas posibilidades tácticas

Un monopatín.
Vemos patinetes eléctricos por nuestras calles, triciclos eléctricos turísticos e incluso Kawasaki desarrolla una moto de cuatro patas. Ideas impensables hacía unos años aportan soluciones de movilidad personal, y el campo de batalla no queda exento de estas tendencias. Una compañía australiana tiene algo… original.
La idea no es nueva. Apareció hace cuatro años en la plataforma para financiación colectiva Indiegogo, pero ahora se le ha dado una vuelta de tuerca con una aplicación militar. Su nombre es Vendetta y, aunque nació como un vehículo recreativo todoterreno, sus características técnicas han despertado interés en entornos bélicos. Para los militares, moverse sin activar minas, dejar rastro o dañar el terreno resulta una cuestión de vida o muerte. La idea puede parecer extravagante, pero encierra una cierta lógica táctica.

La empresa australiana Ungoverned, fundada por el inventor Dan Baldwin, ha desarrollado esta suerte de patinete basado en un sistema eléctrico con dos orugas independientes. Su aspecto remite a un monopatín ancho con tracción continua, en el que el usuario se desplaza de pie mientras controla la aceleración con un mando inalámbrico. La diferencia básica consiste en que el Vendetta no utiliza ruedas, sino dos módulos de oruga similares a los de una motonieve, capaces de avanzar sobre arena, barro, nieve o terrenos degradados.
El origen del proyecto no estuvo ligado al mundo militar. Baldwin, aficionado al skate, buscaba crear un vehículo capaz de desplazarse por superficies donde los monopatines tradicionales resultaban inútiles. El primer prototipo apareció en torno a 2021 y, tras varios años de desarrollo, evolucionó hacia una plataforma eléctrica ligera y resistente. Con el tiempo, lo que comenzó como un producto recreativo empezó a atraer la atención de sectores industriales y de defensa que vieron en él un potencial inesperado.
El Vendetta no es ligero; pesa unos 30 kilos y está construido con materiales como aluminio y fibra de carbono. Cada una de sus orugas cuenta con su propio motor eléctrico y un sistema independiente de control de tracción que se adapta al terreno. La energía procede de baterías de litio intercambiables situadas entre los pies del usuario, lo que permite sustituirlas con facilidad cuando se agotan.
En términos de rendimiento, el sistema alcanza velocidades cercanas a los 42 kilómetros por hora y dispone de una autonomía aproximada de 21 kilómetros por batería. Puede parecer una cifra modesta si se compara con la de vehículos militares convencionales, pero la filosofía del Vendetta no busca recorrer largas distancias. Su objetivo consiste en proporcionar movilidad rápida y silenciosa en zonas donde otros medios resultan demasiado pesados o peligrosos. Esa es, al menos, la idea.
La característica más llamativa del sistema reside en la presión que ejerce sobre el terreno. Durante las pruebas realizadas por la compañía en septiembre de 2025, el Vendetta mostró una presión sobre el suelo de apenas 2,8 kilopascales cuando circula sin piloto y de 10,2 kilopascales con un usuario de 80 kilos encima. La cifra resulta notable si se compara con los 24,9 kilopascales de una persona al caminar. En otras palabras, el vehículo pisa el terreno con menos presión que un ser humano; apenas deja huella.
Esta característica abre la puerta a una posible aplicación en zonas con riesgo de minas o explosivos ocultos. Muchos artefactos detonantes se activan cuando detectan una presión superior a un determinado umbral. Un sistema de movilidad que reduce ese impacto sobre el terreno podría permitir a soldados o técnicos acceder a áreas delicadas sin activar dispositivos enterrados. La empresa insiste en que el Vendetta no es un sistema de desminado, sino una herramienta que puede reducir la exposición al riesgo.

Otra ventaja potencial radica en su discreción acústica. Al tratarse de una plataforma eléctrica, el Vendetta produce menos de 60 decibelios a cinco metros de distancia, un nivel de ruido muy inferior al de un motor de combustión. En operaciones de reconocimiento o patrulla, donde el silencio puede resultar decisivo, esta característica ofrece ventajas frente a motocicletas, quads u otros vehículos ligeros.
Huella térmica reducida
El sistema también presenta una firma térmica reducida. Los motores eléctricos generan menos calor que los motores convencionales, lo que dificulta su detección mediante sensores infrarrojos. En un campo de batalla saturado de drones y sistemas de vigilancia térmica, reducir la firma térmica constituye otra ventaja.
Con unos 30 kilos de peso, el Vendetta puede transportarse a mano, cargarse en pequeñas embarcaciones o incluso insertarse en una zona mediante aeronaves ligeras. Esto permitiría desplegar equipos de reconocimiento o de ingeniería en terrenos donde un vehículo convencional no puede acceder.
Sin embargo, el concepto también plantea dudas evidentes. El primer interrogante es la vulnerabilidad de su tripulante. A diferencia de un vehículo blindado, el usuario se desplaza de pie sobre una plataforma abierta, sin protección frente a proyectiles o metralla. En un entorno de combate real, esto limitaría su uso a tareas muy concretas, como reconocimiento, transporte ligero o inspección del terreno.
Surfistas de uniforme
La estabilidad constituye otro factor a considerar. Aunque el sistema de orugas proporciona buena tracción, mantener el equilibrio sobre una plataforma móvil en terreno irregular requiere cierta habilidad y entrenamiento. En situaciones de estrés o bajo fuego enemigo, esta limitación podría convertirse en un problema operativo.
La autonomía también impone restricciones. Con unos 21 kilómetros por batería, el Vendetta se sitúa lejos de los rangos habituales de los vehículos militares. La posibilidad de cambiar módulos de energía reduce este inconveniente, pero exige llevar baterías adicionales o disponer de puntos de recarga cercanos. Más peso siempre resulta peor.
Además, el sistema está diseñado para transportar únicamente al operador. No puede trasladar grandes cargas ni ofrecer apoyo logístico significativo. Ungoverned trabaja en plataformas derivadas con capacidad para transportar hasta 200 kilos de material, pero estas variantes todavía se encuentran en fase de desarrollo.
A pesar de estas limitaciones, el concepto encaja en una tendencia cada vez más visible en el ámbito militar: la búsqueda de soluciones pequeñas, ligeras y baratas que complementen a los sistemas tradicionales. En conflictos recientes, desde Ucrania hasta Oriente Próximo, la movilidad ligera y los vehículos improvisados han demostrado un valor inesperado en determinadas misiones.
Aplicaciones aún por descubrir
Por ahora, el sistema sigue en fase de pruebas y demostraciones. Ninguna fuerza armada lo ha adoptado de manera formal, aunque el interés de algunas organizaciones ha empezado a crecer. El fabricante sabe que el Vendetta no se concibió como un vehículo militar, pero subraya que sus características encajan en escenarios donde la movilidad discreta y el bajo impacto sobre el terreno resultan prioritarios.
Puede que nunca sustituya a los vehículos militares convencionales, pero la historia de la tecnología militar demuestra que las ideas más extrañas a veces encuentran su lugar cuando cambian las reglas del juego. Y en una guerra donde cada kilo cuenta y cada ruido puede delatar una posición, incluso un monopatín puede convertirse en una herramienta estratégica. Puede que no acabe convenciendo a los militares, pero si hay competiciones todoterreno con patines de una sola rueda, seguramente acabemos viendo carreras con un aparato como el Vendetta.
El que sí que iba a estar contento es el imaginario general Kilgore, encarnado por el recién desaparecido Robert Duvall en Apocalypse Now, protagonista hasta el día de hoy de lo más cercano que vamos a ver con referencia al surf en una guerra. Pagaría encantado los 6.242,95 euros que cuesta el Ungoverned Vendetta UV-4.2 Tactical en su página web.
