365 días y 64.000 víctimas: se cumple un año del primer fallecido por coronavirus en España

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365 días y 64.000 víctimas: se cumple un año del primer fallecido por coronavirus en España
Foto: Ante Samarzija| Unsplash

Fue la primera de 64.747 víctimas totales. El 13 de febrero de 2020 falleció el primer enfermo de coronavirus en España y en Europa, en el hospital Arnau de Vilanova de Valencia, un valenciano que acababa de llegar de Nepal, aunque su muerte no se atribuyó a esa nueva enfermedad hasta el 3 de marzo.

Por qué te lo contamos: desde que comenzó la pandemia que ha transformado nuestra realidad se han contagiado más de tres millones de personas en España. Los primeros casos en nuestro país estaban vinculados a extranjeros, que fueron aislados en los hoteles en los que se hospedaban, o a españoles recién llegados de otros países, generalmente del norte de Italia. Desde entonces se han sucedido las medidas sanitarias, las polémicas y las olas de la pandemia. El pico de muertos se alcanzó el 2 de abril: 950 en un día. Con todo, el número de fallecidos totales varía según los organismos. El Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) lo sitúa en una cifra cercana a los 84.000.

Una crisis de cinco meses como máximo

El 31 de enero de 2020, el Centro Nacional de Microbiología confirmó el primer caso de coronavirus en el país: el de un turista alemán en la isla canaria de La Gomera. Ese día aterrizó un avión con españoles repatriados de la ciudad china de Wuhan, la mayoría de ellos técnicos que trabajaban para el equipo de fútbol local. Pasaron una cuarentena de 14 días y ninguno dio positivo.

También el 31 de enero, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, compareció ante la preocupación creciente. «España no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado», dijo entonces Simón, que afirmó que esperaban que no hubiera transmisión local. En ese momento las autoridades sanitarias desconocían la gravedad del virus, que fue minimizada desde las administraciones.

Hasta el 26 de febrero no se conoció el primer caso del virus no importado. Por entonces, el virus ya circulaba por varias comunidades. El 10 de marzo, el Congreso y el Senado suspendieron sus actividades y se prohibieron los vuelos desde Italia. El 11 la OMS declaró la pandemia. «En el mejor de los casos, esta crisis durará unos dos meses», dijo entonces Simón. El peor escenario contemplaba que fueran cinco.

Alarma, desescalada, alarma

El 14 de marzo, el Gobierno aprobó el estado de alarma. Los dos primeros meses fueron críticos: el 18 de abril se superaron los 20.000 muertos. La semana siguiente, Gobierno aprobó un plan de desescalada con cuatro fases y distintas velocidades según los territorios y se permitieron las salidas a la calle, con distintas franjas horarias.

Tras 98 días y seis prórrogas, el estado de alarma finalizó el 21 de junio. Los rebrotes de los días siguientes llevaron a imponer restricciones en algunas zonas. Restricciones que fueron dispares y, en muchos casos, improvisadas. El mismo mes de junio, con una incidencia muy baja, Pedro Sánchez proclamó que habíamos «vencido al virus». Así, durante el verano reinó la relajación.El mes siguiente, Cataluña se convirtió en pionera al establecer la obligatoriedad de la mascarilla en espacios públicos y varias comunidades imitaron la medida.

El 15 de septiembre se superaron los 30.000 muertos. A principios de octubre, en medio de una gran polémica, el Gobierno declaró el estado de alarma en Madrid y 8 municipios de la región. La situación, con todo, no mejoró, por lo que el 25 de octubre el Ejecutivo declaró el estado de alarma nacional con toque de queda nocturno.

El lento descenso hacia no se sabe dónde

Diciembre conjugó el miedo con la esperanza: la incidencia acumulada empezó a subir el día 11 y se disparó tras las Navidades, pero el 27 de diciembre el inicio de la vacunación iluminó el horizonte. Un mes más tarde, el 27 de enero, la incidencia acumulada rozó los 900 casos por cada 100.000 habitantes. Desde entonces ha bajado más de 400 puntos, pero la presión sobre los hospitales ha desembocado en récords de muertes. El 3 de febrero, España superó los 60.000 decesos totales.

La presión sobre las Unidades de Cuidados Intensivos sigue por encima del 40%, con varias comunidades por encima del 50%.

Con la gestión en manos de las comunidades, algunos territorios han comenzado ahora a suavizar restricciones, tres días después de alcanzar el récord de muertes en diez meses. Esta relajación puede conllevar riesgos, tal y como alertó Fernando Simón el jueves. Mientras tanto, la vacunación avanza a buen ritmo. De momento, más rápida que la expansión de la variante británica.