Alcàsser o la cara B de España
Antonio García Maldonado

Alcàsser o la cara B de España

El documental El caso Alcàsser que acaba de estrenar Netflix –dirigido por Elías León– ha comenzado a generar comentarios desde primera hora. No tanto en relación al crimen que acabó con la vida de las tres niñas de dicha localidad valenciana como por el retrato de una época. España había consolidado su democracia y salía al mundo de nuevo con los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla. “1992, el año de España”, presumía un Felipe González al que los casos de corrupción ya marcaban un declive que aún se demoraría otra legislatura. Eran los años de la llegada de las cadenas privadas y del auge de la telebasura, un fenómeno que tuvo en los sucesos de Alcàsser de noviembre de 1992 una presa fácil para explotar los peores instintos y hacer caja. El retrato del documental es, por eso, demoledor. La cara B de aquel tiempo mágico para España.

Pablo Iglesias, el hombre que quiso ser todo
Pau Luque

Pablo Iglesias, el hombre que quiso ser todo

Escisiones, descensos electorales y otras metidas de pata. La estrella de Pablo Iglesias, dicen algunos, está en vías de apagarse. Por mi parte, no estoy nada seguro de que la carrera de quien creo que es el político de su generación políticamente mejor preparado, esté en fase terminal. Sí es cierto, sin embargo, que parece haber entrado en una fase menguante.

¿Quién tiene miedo de Jordan Peterson?
Miguel Ángel Quintana Paz

¿Quién tiene miedo de Jordan Peterson?

La traducción al español, hace unos meses, del texto más divulgativo de Jordan Peterson (12 reglas para la vida), así como su visita a nuestro país (en este enlace puede disfrutar el lector la entrevista que le hizo Cayetana Álvarez de Toledo) avivaron entre nosotros la polémica que a menudo le acompaña. Hitos de la misma han sido la prohibición que una cadena de librerías neozelandesa llegó a hacer de su libro en marzo pasado o el magnífico debate en que se convirtió su entrevista en el Channel 4 británico, todo un exemplum de cómo lidiar con una periodista más empeñada en rebatir que en entender.

Valls, conciencia ciudadana
Ferran Caballero

Valls, conciencia ciudadana

A las pocas horas de la ruptura corrían ya rumores sobre una hipotética reuncia de Valls a la regidoría barcelonesa e incluso a la política española. Se dice que Valls habría renunciado a fundar, liderar o apoyar ningún proyecto político del espacio presuntamente huérfano del centro derecha catalanista. Es sorprendente que alguien que venía a Barcelona para quedarse, para gobernarla y para salvarla, la deje tan pronto y tan sola y tan desamparada como la encontró.