Inquietud en ambientes militares españoles por la deriva de Trump y el futuro de Ceuta y Melilla
La preocupación se basa en la coyuntura de la OTAN y lo que eso podría suponer ante la ambición de Marruecos

Donald Trump. | Una ilustración de Alejandra Svriz
La posición del presidente estadounidense Donald Trump sobre Groenlandia, que insinúa incluso una posible anexión por la fuerza del territorio en caso de que Dinamarca -aliado de la OTAN– se niegue a cederla, ha despertado muchas alarmas. Entre ellas, las del estamento militar español, que no elude valoraciones en cuanto a lo que podría suponer esta nueva política estadounidense sobre algunos de los escenarios más delicados para la seguridad nacional, como Ceuta y Melilla. Existe cierta inquietud sobre lo que pueda ocurrir en el futuro con ambas ciudades, ambición nacional de Marruecos, teniendo en cuenta que «todo se ha convertido en moneda de cambio».
En un mundo sin reglas fijas, es complejo saber a qué atenerse. Esa es, en resumen, la valoración que se hace en ambientes militares del giro que la Administración Trump le ha dado a las relaciones de EEUU con el resto de los aliados de la OTAN, especialmente los europeos. Su postura sobre Groenlandia y una hipotética intervención militar, que supondría de facto el fin de la Alianza, están entre los principales temas de conversación en los círculos castrenses españoles.
Según explican fuentes militares a THE OBJECTIVE, más allá del impacto global de la intervención estadounidense sobre Venezuela y el derrocamiento de Nicolás Maduro, lo que verdaderamente ha provocado incredulidad ha sido esa posición sobre Groenlandia por parte de la Casa Blanca.
Recuerdan lo señalado por la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, tras conocerse esa posición oficial de Estados Unidos admitiendo una posible invasión. «Si Estados Unidos decide atacar militarmente a otro país de la OTAN, todo se detendría, incluida la OTAN, y por lo tanto, la seguridad posterior a la Segunda Guerra Mundial». En España, en el estamento militar se entiende exactamente lo mismo: cualquier acción contra Groenlandia sería el fin de la Alianza y, por tanto, del cada vez más cuestionado ‘escudo’ que la OTAN supone para la permanencia de ambas ciudades españolas bajo la soberanía nacional.
«Si en un determinado momento Marruecos pudiese ofrecerle algo sustancioso a Estados Unidos, algo que Trump considere que necesita, podría temblarle poco la mano en pronunciarse sobre la marroquinidad de Ceuta y Melilla e incluso apoyar su anexión. Sin normas no hay a qué atenerse», advierten oficiales españoles en conversación telefónica con TO.
Ceuta y Melilla, sin paraguas
Cabe recordar que, técnicamente, Ceuta y Melilla no están amparadas por el artículo 5 del tratado fundacional de la OTAN, el que recoge la cláusula de mutua defensa. Es decir, que en caso de que se produjese un ataque sobre cualquiera de las ciudades, España podría no tener el apoyo de todos los socios de la Alianza. La redacción del tratado explica que esa defensa cubre sin duda alguna los territorios de Europa y Norteamérica, así como las islas al norte del trópico de Cáncer. Es el caso de Canarias.
Pese a que el Gobierno de Pedro Sánchez intentó que EEUU y el ex presidente Joe Biden hiciesen un gesto hacia la defensa de Ceuta y Melilla durante la cumbre de la OTAN en Madrid, Washington siempre ha evadido cualquier ocasión de pronunciarse al respecto. La administración Trump, como cabría esperar, tendrá una posición bastante más dura. Caber recordar que fue Trump quien reconoció el plan de Mohamed VI para la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Y lo hizo ya en 2020, en su anterior mandato.
Por si fuera poco, en el tablero de intereses del Estrecho de Gibraltar también juega un papel fundamental Israel. El país, ahora mismo enfrentado diplomáticamente a España como nunca antes por la posición de Sánchez ante su guerra contra Hamás y por el reconocimiento unilateral del Estado palestino, acaba de renovar su acuerdo estratégico de defensa con Marruecos. Israel seguirá fabricando armamento de alta tecnología y drones en suelo marroquí, y a cambio Rabat tendrá acceso a buena parte de esa tecnología.
Robles advierte a Trump
La ministra de Defensa, Margarita Robles, advirtió públicamente el pasado viernes a Estados Unidos de que «cualquier actuación» en Groenlandia sería «inaceptable» por estar en contra del derecho internacional, y pidió «firmeza» a la Unión Europea (UE) para protegerlo.
Fue su respuesta a lo expresado por el equipo de Donald Trump sobre su pretensión de hacerse con este territorio perteneciente a Dinamarca y tras la operación militar en Venezuela que se saldó con la detención de Nicolás Maduro.
En declaraciones a los medios tras una visita a la Agrupación de Transporte n.º 1, Robles expresó el compromiso de España con el derecho internacional y puso el foco en que Groenlandia es un territorio enmarcado en la OTAN. Por lo tanto, calificó de «inconcebible» que un miembro de la Alianza Atlántica «pudiera atacar a otro» y reclamó a la UE «estar firmes» en la protección del derecho internacional.
Esta misma semana, Dinamarca escenificó el apoyo de al menos siete países europeos y aliados de la OTAN en el asunto de Groenlandia, entre ellos España.
