Abascal cancela su viaje a Jerusalén tras las críticas recibidas por su adhesión a Israel
El líder de Vox iba a participar los días 26 y 27 de enero en la Cumbre Contra el Antisemitismo como ponente destacado

El presidente de Vox, Santiago Abascal, junto al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, finalmente no viajará a Israel a finales de mes para participar como ponente en la Cumbre contra el Antisemitismo, invitado por el Gobierno de Benjamin Netanyahu. El evento, que se celebrará los días 26 y 27 de enero en el Centro Internacional de Convenciones de Jerusalén, organizado por el ministro de Asuntos de la Diáspora, Amichai Chikli, aún cuenta en su página web con la participación del líder de Vox y Hermann Tertsch en representación de Patriotas. No en vano el Likud es el partido que ejerce como observador del grupo europeo que lidera Viktor Orbán. Sin embargo, fuentes de la cúpula afirman a THE OBJECTIVE que esta intervención ha sido cancelada, sin ofrecer más explicación.
La cancelación coincide con un momento en que Vox está muy cuestionado por parte de sus bases —sobre todo los más jóvenes— por su adhesión a Israel. Máxime, tras el ataque este pasado martes de tanques israelíes a soldados españoles en el Líbano. Esta ruptura, en parte generacional, ha sido percibida por Juan García-Gallardo, que en su empeño por erigirse en el líder de los jóvenes derechistas, había metido el dedo en la llaga y cargado contra Santiago Abascal por su viaje, instándolo a salir «en defensa de nuestro Ejército» o a posicionarse sobre los Pactos de Abraham entre Israel y Marruecos.
La brecha entre Vox y una parte sustancial de su electorado más joven, e incluso con potenciales electores, por su adhesión al país hebreo es muy visible en redes sociales, y el partido presta mucha atención a todo lo que ahí bulle. La última vez que se evidenció fue cuando una cuenta en X llamada El Imperial se hizo eco de la visita de Abascal a Jerusalén, el pasado miércoles 7 de enero. El tuit, que cuenta con casi un millón de visualizaciones, generó muchas críticas a Abascal desde la derecha alternativa o nacionalista («traidor»; «¿qué le debe Abascal a Israel?»; «cipayo»; «judío»; «títere del sionismo»; «perro de Israel», «falsa disidencia» del «régimen del 78»; etc.).
Lo que puede parecer un episodio anecdótico esconde una realidad política que preocupa a la cúpula de Vox, y que fue desvelada por THE OBJECTIVE ya en 2023. Fuentes cercanas a los dirigentes señalaron entonces a este medio que había «un grupo de chavales, los basadetes en Twitter, que coquetean de una manera muy triste con la judeofobia» que están comenzando a incomodar a los dirigentes. Pese a esto, descartan que se vaya a producir un cambio de estrategia con respecto al país hebreo, por cuanto «esa proximidad es muy útil para anular la etiqueta de extrema derecha».
No se trata de un problema exclusivo de Vox, sino uno que sufre la llamada derecha alternativa en todo Occidente. En Estados Unidos, por ejemplo, hay una clara división en el Partido Republicano en torno al apoyo incondicional a Israel, intensificada desde 2025, impulsada por la prolongada guerra en Gaza, el alto costo en vidas y recursos, y el debate sobre si la política America First es compatible con miles de millones en ayuda militar a Israel. El sector juvenil MAGA es, de hecho, muy vociferante en su rechazo a la cercanía de Donald Trump con Benjamin Netanyahu.
Ruptura generacional
Otra postura que separó en su momento a la dirección del partido de su electorado más joven fue la defensa de la inmigración latinoamericana en detrimento de la norteafricana, que vendía como la única «incompatible», pero en el contexto actual de radicalización, Vox hubo de corregir esa postura para pasar a decir que «no cabe nadie más». La caída del caballo de los de Santiago Abascal con esta cuestión llegó cuando uno de sus simpatizantes, Carlos M. Guamán, parte de los Marifachas, fue atacado por miembros del partido por hacer apología de la sustitución demográfica, al aseverar que «los panchos en breve seremos mayoría en Cataluña».
Aunque miembros destacados de Vox como Hermann Terstch o Juan Carlos Girauta salieron en defensa de la inmigración procedente de América del Sur, la avalancha en X por parte de usuarios jóvenes fue tal que el partido ha modulado en los últimos meses su discurso. Este logro fue celebrado, paradigmáticamente, por Juan García-Gallardo: «Logro colectivo de la derecha joven en 2025: cambiar el mensaje sobre inmigración del partido antiinmigración (no cabe ni uno más)». El mensaje sobre Israel, sin embargo, no va a cambiar. «Es algo que forma parte de la identidad de Vox, que ha estado ahí desde el principio», zanjan fuentes de la dirección. Pero, por lo pronto, la presión en redes sociales ha conseguido cancelar el próximo viaje de Abascal a Jerusalén. El dirigente vasco muy probablemente se encuentre esos días en Aragón, en plena campaña.
