Solo el 30% de las soldaduras de Adamuz recibieron una doble supervisión
El carril roto fue expuesto a una verificación adicional por Ayesa sin que se observaran anomalías

Agentes de Criminalística de la Guardia Civil en la zona del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba). | Europa Press
ADIF solo redobló la supervisión en el 30% de las soldaduras de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. Lo hizo a través de Ayesa, la empresa adjudicataria de un contrato de 3,1 millones de euros en marzo de 2022 para examinar la infraestructura. El Ministerio de Transportes lo modificó al alza en septiembre de 2024 con otros 620.000 euros para atender la «reforma integral» de la línea a la que inicialmente se refirió el ministro Óscar Puente. Los informes preliminares apuntan a que el accidente ferroviario de Ademuz (Córdoba), que ha costado la vida a 46 personas, se produjo por la rotura de una soldadura en la vía. Una de las que Ayesa acredita que inspeccionó por segunda vez sin encontrar anomalías.
El presidente de ADIF, Luis Pedro Marco de la Peña, se refirió al control de las soldaduras en la zona del accidente de Ademuz durante una rueda de prensa el pasado 23 de enero. El máximo responsable del administrador de infraestructuras ferroviarias explicó que la UTE (unión temporal de empresas) adjudicataria de las obras de la línea estaba conformada por cuatro compañías (Azvi, Ferrovial, OHL y FCC), por lo que no podía determinar «exactamente» a cuál de ellas pertenecían los soldadores del tramo del siniestro. Incluso dudó de la existencia de una quinta empresa involucrada.
Las fuentes consultadas por THE OBJECTIVE señalan que es la propia ADIF la que se encarga de las soldaduras a través de Redalsa, que controla al 51%. Esta empresa tiene encomendada la tarea de comprar los carriles a ArcelorMittal y responde de su transporte y de su soldadura —aunque los soldadores sean contratados a una empresa externa, como Maquisaba en el caso de Adamuz—.
Los controles de ADIF
«Lo que sí quiero recalcar es que las 114 soldaduras se ensayan y se prueban a ultrasonidos el 100%. Pero es que luego, además, la empresa contratada por ADIF para inspeccionar el control de calidad de la obra, en este caso Ayesa, otra ingeniería de primer nivel española, vuelve a controlar y ensayar el 30% de esas soldaduras. Es decir, 36 soldaduras han sido ensayadas dos veces por dos equipos de ensayo diferente. Tanto las 114 como las 36 posteriores han sido ensayos válidos y aprobados […] Está totalmente contrastada la verificación de la inspección», enfatizó Marco.
En el tramo del accidente de Adamuz se hicieron controles sobre un total de 114 soldaduras, según la documentación de ADIF a la que ha tenido acceso este diario. Cada una de ellas cuenta con su respectivo informe. El propio Puente mostró durante la citada rueda de prensa un voluminoso dosier con esas supervisiones, que incluyeron inspecciones visuales, ensayos con líquidos penetrantes, pruebas geométricas y evaluaciones mediante ultrasonidos. Algunas de estas pruebas deben repetirse en varias ocasiones a lo largo del año.

Transportes concretó en una nota de prensa que en la zona del accidente de Adamuz se realizaron auscultaciones geométricas en dos ocasiones: el 9 de septiembre y el 13 de octubre. También se llevaron a cabo cinco auscultaciones dinámicas entre el 26 de junio y el 21 de noviembre. El departamento de Puente reveló una auscultación por ultrasonidos el 10 de noviembre, aunque ADIF la dató en septiembre. Incluso se hicieron controles a pie y una inspección de desvíos solo unos días antes del siniestro, el 7 de enero.
El administrador de infraestructuras ferroviarias subraya que, como medida adicional, se revisó de manera aleatoria una muestra del 30% de esas soldaduras (36, que hay que multiplicar por los dos carriles de la vía). Las pruebas las desarrolló Ayesa, que certificó que todas cumplían los parámetros exigidos por la normativa vigente. El informe precisa que, en la renovación del tramo de Adamuz, las soldaduras aluminotérmicas las habría realizado la empresa Maquisaba.
Tipos de inspecciones
ADIF especifica en un documento denominado Actuaciones en el entorno ferroviario de Adamuz que la mejora de la infraestructura en el tramo Guadalmez-Córdoba, en el que se encuentra la zona del accidente, tuvo un importe de 59,7 millones de euros. Las obras comenzaron el 5 de julio de 2022 y se recibieron el pasado 23 de diciembre. Ayesa ejecutó el 25 de junio del año pasado una inspección aluminotérmicas sobre 37 soldaduras de la línea, entre ellas la que une los puntos kilométricos 318 y 681, que corresponde al lugar del siniestro, sin que se hallaran anomalías.
El acta de inspección visual y geométrica señala que existía una buena alineación y limpieza del cordón, no existía falta de fusión y que la soldadura no presentaba entalladuras, fisuras ni poros. El resultado de la inspección visual y del control geométrico fue aceptado y se dio luz verde a las operaciones sobre la vía.
La legislación vigente establece procedimientos, requisitos de calidad y certificación para las soldaduras y su mantenimiento, pero no entra en detalles de control. El informe elaborado por el Comité de Seguimiento del Accidente Ferroviario de Ademuz del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos explica que se hacen controles de calidad sobre el 100% de las soldaduras, entre ellas inspecciones visuales, verificaciones geométricas y ensayos no destructivos, como ultrasonidos o líquidos penetrantes.
Los expertos subrayan que sobre un 30% de estas soldaduras se vuelven a repetir las verificaciones por otro equipo para garantizar su idoneidad. «Este elevado nivel de control responde a la importancia estructural de las soldaduras dentro del conjunto de la vía», insiste el informe del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Puente ya destacó hace una semana que en el tramo de Adamuz se habían efectuado más controles de los habituales, aunque no explicó los motivos.
El currículo del soldador
El contrato de control y vigilancia de las obras obligaba a Ayesa a incluir dos técnicos de soldadura «con perfiles de dedicación exclusiva a la obra, según las necesidades de esta, con más de diez años de experiencia». Además, ADIF exigía que los expertos que revisaron la soldadura de Adamuz acreditasen su experiencia. Para ello debían presentar un certificado que demostrara que disponían del curso de inspección y control de soldaduras y que contaban con la habilitación de la Asociación Española de Ensayos No Destructivos (AEND). El pliego exigía incluso una relación de obra en las que hubiesen intervenido.
ADIF pagó a Ayesa 5.850 euros por cada inspector de soldaduras dedicado a la vigilancia de la obra en el tramo de Guadalmez-Córdoba, el de Adamuz. La empresa, como ha informado Okdiario, aún tiene pendiente un juicio por el denominado caso 3%, por pagar presuntamente comisiones en forma de donaciones a Convèrgencia Democrática de Catalunya (CDC) para obtener contratos públicos. La Guardia Civil registró su sede en Andalucía en 2018 en una operación que fue bautizada como Colusorium.

