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La LPH lo confirma: podrías librarte de pagar por la barandilla de tu balcón o terraza si tiene desperfectos que afectan a la fachada

Es posible que ahorres en la reparación de la valla de tu terraza si esta cumple los siguientes requisitos

La LPH lo confirma: podrías librarte de pagar por la barandilla de tu balcón o terraza si tiene desperfectos que afectan a la fachada

Barandilla de un piso oxidada | GeminiPro

Tener una terraza es algo con lo que muchas personas sueñan, ya que puede traer innumerables ventajas a tu piso. Sin embargo, en ocasiones esta también se puede convertir en un quebradero de cabeza: problemas de drenaje, desperfectos por corrosión u otros tantos. Y algunos de ellos, como el hecho de tener que cambiar una barandilla en mal estado, generan bastantes disputas entre los vecinos del inmueble, ya que la mayoría de ellos se pregunta siempre lo mismo: ¿por qué tengo que pagar algo que no es mio? La respuesta es sencilla, las barandillas son un elemento común del inmueble y si esta afecta a la fachada o atenta contra la seguridad del inquilino, todos han de pegar su reparación.

A pesar de que esto pueda no tener sentido a simple vista, la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) deja claro que el propietario no siempre es el responsable de pagar, y que si hay algún problema que afecte a algún elemento común todos deben participar en arreglarlo.

¿Por qué es un elemento común?

A pesar de que las barandillas de los balcones pertenezcan a un piso privado, estas se consideran elementos comunes en el momento en el que afecten a la estética y seguridad del inmueble. Por eso, para realizar cualquier tipo de modificación sobre las mismas es necesario que la junta de su visto bueno: «El propietario de cada piso o local podrá modificar los elementos arquitectónicos, instalaciones o servicios de aquél cuando no menoscabe o altere la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración o estado exteriores, o perjudique los derechos de otro propietario, debiendo dar cuenta de tales obras previamente a quien represente a la comunidad», establece el artículo 7.1 de la LPH.

Barandilla de un balcón
Barandilla de un balcón

Esto quiere decir, que las barandillas de los balcones influyen en gran medida en la fachada del edificio, por lo que es importante cuidarlas bien. Si embargo, es necesario tener en cuenta que el mantenimiento profundo de ellas no es una obligación meramente individual, sino que también es conjunta.

Cuidado con la seguridad y la estética del edificio

Estos dos puntos son clave a la hora de decidir si la comunidad ha de invertir o no en la reparación. Si la barandilla afecta la estética del edificio, ya que está tan oxidada por el paso del tiempo que se ve estéticamente mal, o está tan rota que supone un riesgo para la persona que vive allí, será necesario que la comunidad pague su reparación. Esto se debe a que este tipo de obras son consideradas «necesarias para la conservación», ya que no afectan a una persona únicamente; sino al edificio en su conjunto.

El artículo 10.1.a de la LPH es tajante al respecto, indicando que tendrán carácter obligatorio y no requerirán acuerdo previo de la Junta: «Los trabajos y las obras que resulten necesarias para el adecuado mantenimiento y cumplimiento del deber de conservación del inmueble y de sus servicios e instalaciones comunes, incluyendo en todo caso, las necesarias para satisfacer los requisitos básicos de seguridad, habitabilidad y accesibilidad universal, así como las condiciones de ornato y cualesquiera otras derivadas de la imposición, por parte de la Administración, del deber legal de conservación».

¿Cuándo paga el propietario?

Este es un punto muy importante, ya que hay que tener en cuenta que en ciertas ocasiones la responsabilidad que será únicamente del propietario. Esto sucede cuando la barandilla se ha roto u oxidado por una negligencia del mismo. Cuando este tipo de situaciones se da, será el propio propietario quien deba pagar, ya que la LPH, en su artículo 9.1.b), establece que es obligación de cada dueño: «Mantener en buen estado de conservación su propio piso o local e instalaciones privativas, en términos que no perjudiquen a la comunidad o a los otros propietarios, resarciendo los daños que ocasione por su descuido o el de las personas por quienes deba responder».

Si la barandilla de tu balcón está rota o es inestable, lo primero que debes hacer es solicitar una revisión técnica. Si el origen del problema es el paso del tiempo, o un fallo en los anclajes de la misma, podrás exigir que la comunidad te ayude con los gastos.

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