
Londonistán y la Comarca
Está el Oeste tan pobre de ideas grandes que las tertulias de sus elites se dividen en partidarios de Arriá contra los de Santamaría, nombres que suenan a guerra de religión, que de todo hacemos un sucedáneo.

Está el Oeste tan pobre de ideas grandes que las tertulias de sus elites se dividen en partidarios de Arriá contra los de Santamaría, nombres que suenan a guerra de religión, que de todo hacemos un sucedáneo.


Volveremos a Londres una y otra vez, a sabiendas de que no es placentera, ni agradable, ni fácil ni gozosa pero sí sencillamente- magnífica







Es sabido que la primera aparición del paraguas Londres, 1750- causó escándalo público, pero aquel raro umbráculo terminaría por hacerse un hueco en los cortejos caballerosos de la Austen.


El espionaje supo envolverse en elegancias cuando a la hora de la verdad Bond no era más que un funcionario. La ficción nos dejó un elenco cumplido de personajes y matices, del melancólico Smiley a ese Harry Palmer menos propenso al champagne que a la cerveza.

Veo la foto otra vez de la City bajo la niebla, y me vengo de nuevo a Valladolid. Perdonen que los de provincias lo seamos tanto, pero es que hay cosas que le remueven a uno los pordentros.






Éste ha sido un año intenso en acontecimientos. Hechos que encierran situaciones inexplicables. Circunstancias que sensibilizarían al más apático de los seres humanos.

El fin de la guerra fría hizo creer que el tiempo de los espías había concluido. Sin embargo, los avances tecnológicos han llevado a una era dorada del espionaje

Hasta principios de los ochenta no comprendían que alguien pretendiera contar asuntos serios por medio del cómic
Cobain valoró mucho más la muerte que la vida, se agarró a su talento y tocó el cielo antes de descender a los infiernos para siempre
Que los países occidentales compitan para vender armas a los países en conflicto me parece amoral. Y que todos ellos se encuentren en una Feria Internacional de Equipamiento, Defensa y Seguridad me parece falso