
Próxima parada: Cultura
Queríamos un mundo nuevo, regenerar el país y bajar los cielos a la tierra. Asambleas para todos y un Estado limpio y aseado. Esputos, fuera. La ola era imparable, se iba a llevar por delante todas las miserias y pelusas amontonadas bajo los muebles de caoba. Y cuando la casta ya estaba sometida y amedrentada, cuando la mayoría estaba garantizada y los primeros comandos se habían colado en instituciones públicas para defenderlas, fortalecerlas y devolverles la soberanía, cuando la operación redecoración había conquistado el objetivo y las nuevas órdenes ya estaban listas para cambiar el color de la sociedad desafecta, cuando todo ya. Nada.































