
Ciegos, sordos y mudos
El final de la guerra no es el final del dolor. Ni del ruido, ni del hambre. La pequeña de la foto implora una ayuda que no le llegará.

El final de la guerra no es el final del dolor. Ni del ruido, ni del hambre. La pequeña de la foto implora una ayuda que no le llegará.
Son estremecedoras las imágenes que nos llegan sobre la violencia llamada civil en México.











Hubiera sido interesante ver como el inventor de un arma trístemente célebre sostenía en sus manos la más insólita versión creada hasta la fecha.
Que los países occidentales compitan para vender armas a los países en conflicto me parece amoral. Y que todos ellos se encuentren en una Feria Internacional de Equipamiento, Defensa y Seguridad me parece falso
Mientras las batallas no ensucien mi jardín, nadie renuncia.
Uno admira al noble pueblo de los Estados Unidos de América del Norte. Uno, en cambio, no admira a los dirigentes de ese noble pueblo.

Disparar el primer misil es sencillo, pero una vez abierta la caja de Pandora las derivaciones que puede adquirir la crisis siria son imprevisibles.