Kit personal
Hay lugares en el mundo habitados por personas a las que el destino les tiene viviendo al límite. Donde los recursos del estado no dan abasto en la población. Están inmersos en una historia carente de esperanza.
Hay lugares en el mundo habitados por personas a las que el destino les tiene viviendo al límite. Donde los recursos del estado no dan abasto en la población. Están inmersos en una historia carente de esperanza.
Vivimos en un país que ha importado el ébola en avión y lo ha llevado a un hospital que previamente ha desmantelado con recortes salvajes. En un país cuyos responsables políticos culpabilizan sin rubor a la víctima de su propio mal.
Menos cuando el mal llama a nuestra puerta. Ebola is coming fue la portada de la revista Bloomberg Businessweek. Al final, ha llegado. Y así fue como cundió el pánico en España.
Es el visitante inesperado que amenaza con arruinarnos la fiesta. Todos los demás -recortes, crisis, paro, deuda- estaban en la lista, aunque no nos gusten. Con este, en cambio, no contábamos.
José Luis Garayoa tiene dos manos. Nada fuera de lo normal. La proeza llega cuando, con esas dos manos, atiende doscientas aldeas, alimenta miles de bocas y limpia y cuida de pueblos enteros.

Más de uno me pondrá a parir por “obligarle” a seguir leyendo historias del ébola. Pero a mi me parece justo que hagamos una reflexión sobre esto.

Nacer en África y fallecer prematuramente es una sucesión cotidiana de hechos incapaz de conmovernos. Sin embargo, tener al contagiado en casa saca a la luz la verdadera dimensión de lo que somos.
El primer contagio de ébola fuera de África paralizó y empapó de sudores fríos a un Ejecutivo acostumbrado a resolver los problemas que se le plantean con la varita mágica de la inacción y el esperar.

Decía Aristóteles que la naturaleza nunca hace nada sin motivo. Y no hay nada más espectacular que apreciar sus procesos, de los que nosotros formamos parte. Una ínfima parte. Jamás superiores a ella, sólo un eslabón de la cadena.

Ya no puedo más. Estoy empezando a perder la paciencia y la confianza en el ser humano. A veces pienso en emigrar a cualquier pueblo de esos medio abandonados, y pasar de este perro mundo que parece no tener remedio.

Es muy fácil escribir sobre el Hermano Manuel, pero muy difícil en un momento como este. No porque Manuel esté enfermo de ébola, porque además se curará, sino porque tenemos la mala costumbre de dramatizar y matar al protagonista antes de tiempo.




Sólo buscaba comida. Tenía hambre y sólo buscaba comida. Se escapó de un hospital de Liberia y salió a la calle a buscar algo que llevarse a la boca. Pero su estado le delató. Quizá fuera la altísima fiebre, que le hacía deambular mareado.



Rose tiene 18 años, vive en Guinea y es la primera superviviente del brote del virus del ébola que ha matado ya a 100 de sus conciudadanos, y que se ha extendido a países vecinos como Sierra Leona y Liberia.

Como es improbable que hayan asistido a una muerte así, yo se la describo. Tras un par de semanas sin síntomas, de repente todo estalla. Durante las primeras horas la temperatura corporal se dispara.

Es que a mí ciertas ironías me dan mucha risa. Como la de esta foto. Porque ya me dirán si no tiene guasa el hacer desfilar a modelos de talla 34 por un supermercado. Aunque sea de un supermercado de mentira.

Desde hace años, en la búsqueda de vacunas, y quizá de armas biológicas al mejor estilo Indiana Jones, se buscan gérmenes en lugares aislados, escondidos, sin influencias ajenas.

¿La NASA acaba de sacar un médico robot? Qué anticuados. En la seguridad social los llevamos usando desde hace años gracias a los recortes y la privatización. ¿No os da la sensación de que el médico ni os mira cuando entráis en la consulta?

Morir de manera digna en España es algo que aún depende del compromiso personal del médico que nos atienda y del riesgo que esté dispuesto a asumir. Por eso aplaudo al Parlamento belga.

Leo que casi 4 millones de kilos carne pertenecientes a una empresa del norte de California ha sido retirada del mercado debido a que provenían de animales enfermos.

Los ingleses acaban de hacer público una normativa por la que se prohíbe fumar en los coches donde viajen niños. Nada que objetar. Es más, yo prohibiría fumar en cualquier coche, vayan niños o no.

????????????????????????????????????????????????????????????????Esta niña tiene un milagro en su boca. La vacuna Sabin contra la poliomelitis.

Tal vez el SIDA se ha vuelto, como otras enfermedades invisibles, una enfermedad de pobres.