
La única persona viva nacida en el siglo XIX
La semana pasada fallecía la norteamericana Susannah Mushatt y Emma Morano pasaba de ser “la abuela de Europa” a la de todo el planeta. Vive sola en Verbania, una pequeña ciudad del Piemonte italiano. Cuando llegó al mundo no había aviones por el cielo -los hermanos Wright volaron por primera vez cuatro meses más tarde-. ¿La clave para vivir tanto tiempo? Su genética -su hermana falleció con 107 años y su madre con 91- y su dieta: come tres huevos al día y solo desayuna leche con galletas. También asegura que una copa de brandy casero al día es lo que la mantiene viva. La Universidad de Harvard estudia el ADN de la nonna Morano, que ya cuenta con 116 años de edad. A pesar de venir de unos tiempos remotos y distintos, Emma Morano se ha adaptado bien a la vida y ha sido pionera en distintos campos: trabajó hasta los 75 años y se separó a de su marido en 1938, entre otros hitos.













































