
A cara descubierta
¿Cuántos de nosotros tendríamos su coraje? Muy pocos sin duda, pero este tipo de personas son las que realmente mueven el mundo y lo cambian para mejor con millones de gestos éticos.

¿Cuántos de nosotros tendríamos su coraje? Muy pocos sin duda, pero este tipo de personas son las que realmente mueven el mundo y lo cambian para mejor con millones de gestos éticos.



Haga la prueba, pruebe a manifestar su opinión contra la violencia ejercida por los antidisturbios en alguna manifestación en las redes sociales y comprobará qué rápido recibe insultos y graves descalificaciones.

Es curioso que un alcalde italiano diga que el derecho a manifestarse no puede convertirse en violencia y se decida aplacarla a palos, empujones y patadas. Es cínico que se utilice la palabra violencia para deslegitimar cualquier petición de derechos por parte de los ciudadanos.

Una de las secuencias más impactantes de La Lista de Schindler muestra a una niña judía que vaga perdida con su abrigo rojo entre la multitud en blanco y negro camino del campo de concentración.

Los espectadores, entusiasmados, rodean a los dos protagonistas del espectáculo. Uno de los dos, el más débil, agotado, acorralado, apaleado, apenas puede moverse.



Un rifle, unas zapatillas y un libro sobre un suelo de moqueta. Unas gafas y monedas sueltas. Un cuadro pintado por él mismo. Artículos de prensa y fotocopias de asesinatos masivos.

En el tiempo que dedicará usted a leer este artículo, cuatro o cinco mujeres habrán sido maltratadas en España, según denuncian las cifras oficiales. Son 600.000 mujeres al año solo en nuestro país.