
Amar a los enemigos
Los hombres pueden comportarse mejor o peor. Pero está claro lo que se supone que deben hacer los cristianos. Y también está claro que los musulmanes deben hacer exactamente lo contrario.

Los hombres pueden comportarse mejor o peor. Pero está claro lo que se supone que deben hacer los cristianos. Y también está claro que los musulmanes deben hacer exactamente lo contrario.


Maldito ácido, capaz de comerse la piel y desnudar los huesos. Capaz de dejarte aniquilado psicológicamente como ser humano el resto de tu vida.

¿Cuántos de nosotros tendríamos su coraje? Muy pocos sin duda, pero este tipo de personas son las que realmente mueven el mundo y lo cambian para mejor con millones de gestos éticos.

Limitadas en sus posibilidades de acceder a la educación y a los empleos, sometidas a normas religiosas y sociales que transgreden sus derechos más básicos millones de mujeres en el planeta aún tienen un largo trayecto para alcanzar la igualdad y librarse de la violencia física y sexual a la cual, según la ONU, han sido sometidas 35% de ellas alguna vez en su vida.



Su ídolo es Tony Montana. Su máxima aspiración es convertir su vida en la mejor versión del videojuego “Scarface”. Enfundados en ropa deportiva de reconocidas marcas, haciendo alarde de joyas toscas y un peculiar corte de pelo y exhibiendo su nutrido arsenal en las redes sociales, los Tcharmil mantienen en vilo a varias ciudades de Marruecos. Machete en mano, su firma figura en numerosos actos violentos en Tánger, Fez y Casablanca. El rey, Mohamed VI, ha lanzado una contraofensiva para aplacarles.

Haga la prueba, pruebe a manifestar su opinión contra la violencia ejercida por los antidisturbios en alguna manifestación en las redes sociales y comprobará qué rápido recibe insultos y graves descalificaciones.

Es curioso que un alcalde italiano diga que el derecho a manifestarse no puede convertirse en violencia y se decida aplacarla a palos, empujones y patadas. Es cínico que se utilice la palabra violencia para deslegitimar cualquier petición de derechos por parte de los ciudadanos.

Una de las secuencias más impactantes de La Lista de Schindler muestra a una niña judía que vaga perdida con su abrigo rojo entre la multitud en blanco y negro camino del campo de concentración.

Los espectadores, entusiasmados, rodean a los dos protagonistas del espectáculo. Uno de los dos, el más débil, agotado, acorralado, apaleado, apenas puede moverse.



Un rifle, unas zapatillas y un libro sobre un suelo de moqueta. Unas gafas y monedas sueltas. Un cuadro pintado por él mismo. Artículos de prensa y fotocopias de asesinatos masivos.

En el tiempo que dedicará usted a leer este artículo, cuatro o cinco mujeres habrán sido maltratadas en España, según denuncian las cifras oficiales. Son 600.000 mujeres al año solo en nuestro país.