Ensalada de marisco para Navidad: el entrante ligero que refresca entre comidas pesadas
El marisco debe quedar tierno, nunca pasado, ya que una cocción excesiva estropea su textura y su gusto natural

Ensalada de marisco. | Canva
La Navidad es una época marcada por las reuniones familiares alrededor de mesas repletas de platos contundentes. Asados, guisos, salsas intensas y postres tradicionales hacen que, en muchos casos, agradezcamos platos frescos y ligeros entre comida y comida. Por eso, la ensalada de marisco, fresca, elegante y sabrosa, es capaz de depurar nuestro organismo sin crear sensación de saciedad.
Además, este entrante puede adaptarse al presupuesto de cada anfitrión dependiendo del tipo de marisco que se decida añadir. Ten en cuenta, que se trata de una ensalada para tomar en Navidad, así que cuida la presentación e intenta que los ingredientes que acompañan al marisco sean coloridos.

Ensalada de marisco
Ingredientes
- 150 gramos de lechugas variadas
- 200 gramos de gambas
- 150 gramos de pulpo
- 100 gramos de mejillones
- 1/2 cebolla morada
- 1/2 pimiento rojo
- 80 gramos de maíz
- sal
Elaboración paso a paso
- Si utilizas gambas o langostinos crudos, cuécelos en abundante agua con sal.
- Al terminar, pásalos inmediatamente a un bol con agua fría y hielo para cortar la cocción.
- Pélalos y resérvalos.
- Lava la bolsa de lechugas variadas.
- Pica la cebolla morada muy fina, también el pimiento rojo.
- Coloca primero la base de hojas verdes en una fuente amplia.
- Distribuye el marisco de forma uniforme y añade el resto de ingredientes para que cada bocado tenga un poco de todo.
- El aliño debe añadirse justo antes de servir.
Cómo hacer un aliño más cremoso
El aliño marca la diferencia en una ensalada de marisco. Un buen equilibrio entre acidez y cremosidad realza el sabor del marisco. Por eso, nosotros te recomendamos estos aliños:
- Mayonesa suave: utiliza una mayonesa ligera o rebajada con un poco de leche o yogur natural para que no resulte pesada.
- Zumo de limón o lima: aporta frescor y ayuda a cortar la sensación grasa.
- Mostaza suave: una cucharadita de mostaza tipo Dijon da un sabor intenso sin resultar demasiado fuerte.
- Aceite de oliva virgen extra: un chorrito mejora la textura y redondea el sabor.
- Hierbas frescas: eneldo, cebollino o perejil picado dan un toque aromático muy fresco.
Otros tipos de marisco que añadir
Una de las grandes ventajas de esta receta es que se adapta fácilmente a lo que tengas disponible:
- Bogavante o langosta: perfectos para una versión más sofisticada.
- Vieiras: aportan una textura suave.
- Calamares o sepia: mejor si están ligeramente salteados para evitar que queden duros.
- Cangrejo o surimi: una opción más económica que sigue funcionando bien en frío.
- Almejas o berberechos: añaden un sabor a mar y sal intenso si se usan con moderación.
¿Se puede guardar para dos días esta ensalada?
La ensalada de marisco debe conservarse siempre en frío. Si la preparas con antelación, guarda todos los ingredientes por separado y monta el plato poco antes de servir. Una vez aliñada, lo ideal es consumirla en el mismo día. Si sobra, guárdala en un recipiente hermético en la nevera y consúmela como mucho 24 horas más tarde. Y evita congelarla, ya que tanto el marisco como la salsa perderían textura al descongelarse.
Esta ensalada de marisco siguiendo una preparación cuidada y un aliño bien pensado, se convierte en el entrante perfecto para refrescar el paladar entre comidas copiosas.
