The Objective
Internacional

Familiares de venezolanos asesinados piden que la Corte Internacional juzgue a Maduro

Exigen justicia por estos crímenes de «lesa humanidad» en las manifestaciones de 2017 contra el régimen chavista

Familiares de venezolanos asesinados piden que la Corte Internacional juzgue a Maduro

Los familiares de Neomar Alejandro Lander Armas. | The Objective

Los familiares de los jóvenes venezolanos asesinados en las manifestaciones contra el régimen de Nicolás Maduro en 2017, han ofrecido una rueda de prensa en Madrid con el apoyo de Venezuelan Press. En ella, han instado a la Corte Penal Internacional (CPI) y los Estados Parte del Estatuto de Roma, como España, que aceleren la investigación «Venezuela I» y emitan órdenes de captura contra la cadena de mando por crímenes de lesa humanidad.

La conferencia ha estado moderada por la presidenta de la Asociación de periodistas venezolanos en España, Carleth Morales, que escribió 26 crímenes y una crónica: quién mató a la resistencia en Venezuela, un libro que repasa gran parte de estos asesinatos. Morales, asegura que el objetivo es «acercar los testimonios de la verdad de la historia de Venezuela a la prensa española».

El expresidente del colegio de Abogados Penal Internacional, Blas Imbroda, señala que se ha presentado ante la CPI «pruebas, testimonios y documentación acreditativa de los crímenes». Además, ha querido resaltar que en el caso de Venezuela existe una singularidad respecto a otros casos: «Suelen ser actos criminales que están limitados a un lugar y en un límite temporal, pero en Venezuela se han seguido cometiendo».

«Ya hacen ocho años de esto, con Israel y Rusia en un año ya había orden de detención internacional contra Putin o Netanyahu», aseguró. Ha criticado a su vez al fiscal jefe de la Corte, Karim Khan, que ha llevado a cabo «actuaciones erróneas como el hacer una oficina en Caracas que no valía para nada».

Imbroda ha mostrado su «desazón» de que sea Estados Unidos quien juzgue a Maduro, porque confía en la Justicia Penal Internacional. «Esos crímenes no pueden quedar impunes, seguimos y seguiremos trabajando. Aunque sea un procedimiento lento, hay que intentar acelerarlo», concluyó.

La abogada Soranib Hernández, ha solicitado la «mediación de la Unión Europea para que haya un acuerdo con la CPI», afirmando que ya cuenta con el «visto bueno» del Parlamento Europeo. En él, piden que se inste al fiscal penal internacional a que solicite una «orden de detención contra Nicolás Maduro y su equipo por los crímenes de lesa humanidad».

Hernández también ha pedido a Estados del Estatuto de Roma que aporten un «presupuesto para que se pueda incorporar la inteligencia artificial a la investigación». Todas estas medidas tienen el objetivo de que «se acelere el procedimiento, para que las familias puedan tener Justicia».

Familiares sostienen que se trata de un «patrón de Estado»

Neomar Alejandro Lander, murió a los 17 años por el impacto de una bomba lacrimógena en el tórax. Fue el décimo menor asesinado de los 20 que acabarían falleciendo por las protestas. Su padre, Neomar Lander, ha denunciado que estos crímenes responden a un «patrón de Estado», puesto que gran parte de los asesinados murieron un miércoles por la tarde y con disparos en la cabeza, cuello o pecho.

Lander ha defendido que su hijo solo luchaba por «una Venezuela libre, democrática y con futuro, sin querer irse nunca de su país». Además, ha confesado que con la captura de Maduro sintió «una gran satisfacción», y espera que sirva para hacer justicia, aunque recuerda que «va a ser juzgado por narcotráfico, no asesinato».

David José Valenilla, fue asesinado por un sargento, ya condenado, «sin competencia para atacar o controlar las manifestaciones». Su padre, David Valenilla, ha asegurado que no va a parar hasta que haya una justicia «total». «El Gobierno cree que como el sargento fue detenido ya se hizo justicia, pero eso es parcial, tienen que pagar también los responsables». «Cuando mi hijo estaba siendo asesinado, Maduro decía que había dado órdenes de que las manifestaciones se atacasen con agua y gases», lamenta.

Los padres de Armando Cañizales, fallecido con 18 años por un disparo en el cuello, Israel Cañizales y Mónica Carrillo, sostienen que su hijo «no es un dato o una estadística». A su vez, recuerda que mientras estaban enterrando a su hijo, hubo un «intento de secuestro» contra su hijo mayor.

Además, han afirmado que en varias ocasiones se les ha pasado por la cabeza el suicidio, y si no fuera por su primogénito lo habrían hecho, «pero no podían hacerle eso».

Paúl René Moreno murió por el atropello de un civil, un caso «extraño» dentro de esta oleada de crímenes. Él era un estudiante de Medicina que participaba en una asociación que habían creado profesores y alumnos para ayudar a las víctimas, tal y como recuerda su hermano Carlos Moreno.

Moreno ha denunciado que Venezuela es un «Estado fallido». Estas manifestaciones ocurrieron entre los años 2014 y 2017, pero llevan «27 años enterrando venezolanos por culpa de ese Estado, y el mundo ha mirado para otro lado, pese a que hemos gritado con todas nuestras fuerzas».

La madre de Diego Fernando Arellano, fallecido por un disparo, Isabel De Figueiredo, ha dicho que a su hijo lo mataron «como a un perro, señalando que existe «más conciencia con los animales que con los seres humanos». «Han llegado al punto de que si muere uno duele, pero si son muchos ya no tanto», lamenta.

«Mi hijo no tenía ninguna afiliación política, solo era un biólogo que estaba empezando a buscarse la vida y todo este proceso empieza en 1999 con la llegada del régimen chavista». Además, ha recordado que Maduro, aunque está preso, no es más que «algo puntual porque el régimen sigue».

Publicidad