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Extrabajadores de Hubside denuncian presiones y engaños para atraer clientes

«Nuestro trabajo es distraer al cliente para que no sepa qué está firmando», afirma una persona que trabajó en una de sus tiendas

Extrabajadores de Hubside denuncian presiones y engaños para atraer clientes

Una tienda de la empresa. | Hubside

Las tiendas de Hubside, así como todos los servicios del grupo SFAM, al que pertenece, son ya famosos por las numerosas quejas que han recibido de clientes, que incluso denuncian que se trata de una estafa. Pero no son solo los clientes los que se quejan de las prácticas de este grupo empresarial, sino que algunos extrabajadores también han expuesto públicamente las presiones a las que estaban sometidos para vender estos productos. 

Un extrabajador de una tienda Hubside, que ha pedido mantener su identidad en el anonimato por miedo a las posibles represalias, cuenta a THE OBJECTIVE cómo fue su paso por la compañía y cómo se acabó yendo «por ética». 

«Ya en la formación empiezas a ver cosas raras», afirma. Tras hacer el contrato, la empresa lleva a todos los nuevos trabajadores a su sede en Barcelona para llevar a cabo una formación que dura unas dos semanas.

Ahí es, según cuenta este exempleado, donde empezó a fijarse en las prácticas cuanto menos cuestionables de Hubside: «El último día te dicen que subas a plataforma, que es donde llamas para darte de baja. Ahí es cuando encuentras la realidad, que es que son expertos estafadores». Asegura que ha llegado a escuchar conversaciones en las que se ignora la petición del cliente de darse de baja o incluso se les cuelga el teléfono en mitad de la llamada, «porque cobran comisión por cada persona que no se dé de baja». 

Descuentos y días gratis como gancho

El método de captación de Hubside y del grupo SFAM es muy sencillo. En el caso de las tiendas físicas, ofrecen a los clientes una powerbank gratis a cambio de firmar los contratos de cuatro de sus servicios o un descuento de distintas cantidades, que puede llegar hasta los 250 euros, a cambio de darse de alta en los servicios. 

Este descuento, aunque menos elevado, también se ofrece en otros establecimientos asociados a Hubside, como las tiendas de Xiaomi o Fnac, que finalmente se ha desligado del grupo tras las numerosas reclamaciones recibidas, según informa Hipertextual, aunque no hay confirmación oficial por parte de la empresa. 

Durante años, los trabajadores ofrecían a los clientes estos seguros con cada compra que hacían, especialmente en la sección de telefonía, según explica otro extrabajador a este periódico. «Era más importante hacer suscripciones que vender móviles», afirma, y recuerda la presión que imponían a los técnicos de Fnac para conseguir altas en el servicio: «Nos decían que era con lo que más ganaba dinero la empresa».

En otro artículo publicado en THE OBJECTIVE, Fnac defendía el servicio de Celside a pesar de las numerosas reclamaciones: «La tasa de renovación es muy alta para los niveles de sector, por lo que entendemos que, en general, los clientes están contentos». 

El primer problema empieza con la propia captación, puesto que los trabajadores tienen orden de dejar contratadas para el cliente las opciones más caras de cada producto, aunque haya otras que se adapten mejor a sus necesidades, denuncia el exempleado de Hubside: «Nuestro trabajo es distraer al cliente para que no sepa qué está firmando». 

Sin embargo, al intentar cambiar estas tarifas o darse de baja, los clientes se encuentran con la imposibilidad de hacerlo, como ha podido comprobar de primera mano este medio. 

Además, «nosotros prometíamos devoluciones de 250 euros y nadie recibía esa devolución», asegura. «Cuando saltó todo, se hizo un 20-30% de las devoluciones, pero el resto no se hizo», añade. 

La empresa, en respuesta a las preguntas de THE OBJECTIVE, asegura que sus equipos de venta «reciben formación específica para garantizar que la información que proporcionan es clara y que las ventas se realizan de acuerdo con la normativa», así como que «antes de cada suscripción al servicio, el vendedor está obligado a presentar y explicar claramente la oferta al cliente y a discutir con él para entender sus necesidades y adaptar el servicio». Algo que, según ha podido comprobar este medio, no siempre se cumple, como denuncian los trabajadores. 

Los trabajadores, engatusados y presionados

Para que todo este negocio funcione, necesitan incentivar a los comerciales para que firmen el mayor número de contratos posible. Así que, para empezar, les ofrecen sueldos muy por encima de la media del sector y unas comisiones muy llamativas. «Te ofrecen un sueldo de 2.000 euros fijos más comisiones», explica el extrabajador de Hubside, que afirma que llegó a doblar el sueldo base por las comisiones recibidas. Un salario que se recibe incluso durante la formación, en la que se pagan todos los gastos. 

Luego, la realidad es que el sueldo, como el de muchos comerciales, depende en gran parte de las ventas. Según explica este trabajador, por cada cliente nuevo se llevan cinco euros de comisión, pero la empresa siempre está llevanco a cabo concursos y promociones entre los empleados para aumentar estos ingresos. «Te hablan de ‘dinerito, dinerito’, te lo dicen así».

Hasta ahí, a pesar de ofrecer sueldos tan elevados, no hay nada que reprochar. Sin embargo, el problema viene cuando los empleados se dan cuenta de que los clientes no consiguen darse de baja o que les están cobrando cuotas que no han aprobado, explica el extrabajador de la empresa. «Lo último que puedes hacer es elevar tu reclamación porque empieza un avasallamiento y controlan que no estés siendo negativo con tus compañeros». 

«Cuando yo presenté mi baja voluntaria, esos 15 días me apartaban de mis compañeros y los reunían a ellos para que decirles que no me escucharan», afirma. 

La presión llega incluso, según afirma otra persona que todavía trabaja para la empresa, a convencer a los trabajadores de que las consecuencias de las denuncias de los clientes recaerán sobre ellos y no sobre la empresa. Todo esto, añade, en un ambiente de gritos y tensión constante. 

En respuesta a este medio, Hubside asegura que, dado que «cualquier venta que no cumpla con los criterios y procesos de calidad está prohibida», los empleados se enfrentan a «sanciones financieras y disciplinarias» si llevan a cabo este tipo de prácticas. Así, no asumen la responsabilidad de las prácticas denunciadas por los clientes.

Una empresa en expansión a pesar de las denuncias

A pesar de las denuncias, reclamaciones y miles de quejas recibidas, incluso de las multas impuestas por Francia por llevar a cabo prácticas engañosas, Hubside defiende que tiene «un índice de satisfacción superior al 98%» y que «el tiempo medio que tarda un representante de atención al cliente en responder al teléfono es inferior a tres minutos». Un dato, este último, que este periódico ha podido comprobar en repetidas ocasiones que no es cierto. 

Todo esto no frena al grupo empresarial, que «tiene previsto continuar su desarrollo en Europa y España, con la apertura de más de 500 puestos en España y de 30 nuevas tiendas en España y Portugal». 

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