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Carme Artigas: «Los fondos europeos han impactado ya en 20.000 empresas españolas»

Hablamos con la Secretaria de Estado de Digitalización y repasamos los puntos débiles, avances, retos pendientes y oportunidades que se le abren a España

Carme Artigas, la secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial nos recibe en su despacho, al que llegó en 2020. Desde entonces, no ha dejado de intentar cambiar algunas tendencias que lastran el desarrollo del sector tecnológico en España.

Artigas parte de su experiencia personal, ya que creó una startup en 2006, Synergic Partners, que posteriormente compró Telefónica por alrededor de 10 millones de euros. Se muestra una apasionada de la tecnología, empeñada no sólo en evitar la fuga de talentos, sino en cazar tantos como pueda para la causa de la innovación tecnológica española; niega rotundamente que el reparto de fondos europeos se base en favoritismos y afirma que se están desarrollando los planes con una buena velocidad de crucero y se atreve a augurar la creación de 10 nuevos unicornios (startups que se convierten en empresas valoradas en 1.000 millones de dólares en menos de 10 años y sin pasar por el mercado bursátil) de bandera española.

P.- Recientemente se ha publicado un estudio de ESADE que concluye que la suma de las fortalezas tecnológicas de Madrid y Barcelona crearían el cuarto polo de talento del mundo, superando a Silicon Valley…

R.- Es una realidad que nosotros ya estamos constatando. España es un gran país en emprendimiento digital. El año pasado se consiguió la cifra récord de 11.000 startups en España, que levantaron más de 4.000 millones de inversión privada. Por eso en el Gobierno lanzamos la Ley de Startups, porque creemos que deben tener un trato diferenciado, porque compiten a nivel global por el talento y la inversión. Desde el Gobierno estamos creando un nuevo clima de negocios para que España sea el país más atractivo a nivel europeo y, a ser posible, en el mundo, para atraer talento, emprendimiento e inversión. El polo Madrid-Barcelona está muy consolidado, pero la gran noticia es que no es el único. Tenemos grandes polos de emprendimiento tecnológico en Bilbao, Valencia, Alicante, Málaga y Granada.

«Iniciamos conversaciones con Madrid para crear allí el Centro Nacional de Neurotecnología»

P.- ¿Las diferencias políticas son un escollo para que se produzca esa colaboración entre comunidades, entre Madrid y Barcelona o entre distintos polos tecnológicos, como se sugiere desde alguna comunidades?

R.- ¡Para nada! De hecho, nosotros vemos las comunidades como parte de España. En todo caso, vemos dónde están más desarrolladas ciertas competencias, como por ejemplo, el País Vasco tiene la competencia industrial y la Inteligencia Artificial (IA) más desarrollada, Cataluña en materia de movilidad o de computación avanzada; en Madrid en materia de salud y de tecnología aplicada a la salud, en Málaga se ha creado un polo de ciberseguridad, etc. Lo que queremos es que haya grandes proyectos y no muchos proyectitos de cada especialidad. Queremos que cada región se acabe especializando en atraer un determinado tipo de inversiones y empresas, pero que eso sume a la colaboración a nivel nacional, pero también europeo. Cada vez hay más colaboración cruzada. Por ejemplo, el Gobierno ha anunciado que vamos a iniciar conversaciones con la Comunidad de Madrid para instalar allí el futuro Centro Nacional de Neurotecnología, que es una de las inversiones más grandes que va a haber alrededor de la tecnología.

P.- ¿A qué se debe esta proliferación de polos tecnológicos?

R.- En buena medida surgen gracias a la inversión que se ha hecho en infraestructuras de altísimo nivel, de banda ancha. Lo hemos visto durante la pandemia: puedes teletrabajar o crear tu empresa desde cualquier parte de España. Nosotros creemos que esto es un tema de vertebración territorial y queremos convertir a España en un hub atractivo para el talento, la inversión y el emprendimiento.

P.- España es capaz de lanzar 11.000 startups, pero no somos un país que consolide unicornios ¿Cuál es nuestro problema?

R.- El conjunto de Europa es capaz de generar tantas o más startups que EEUU, pero las nuestras se quedan en esa etapa. El gran reto no es la creación de las startups, sino las scale ups. Cuando la startup se hace mayor y necesita grandes inyecciones de capital para convertirse en un unicornio, ni en Europa, ni en España lo hemos hecho bien, sinceramente.

«Malvendemos nuestras startups a fondos de capital riesgo americanos o asiáticos»

P.- ¿Cuál sería nuestro problema, entonces?

R.- De cada 10 startups que se crean, 6 caen y 3 ó 4 sobreviven, pero necesitan grandes inyecciones de capital para crecer y ser competitivas. Ahí es donde España tenía una brecha: nuestras startups no encontraban inversores o no tenían la inversión suficiente para ayudarles en su crecimiento. Es ahí donde las perdemos, porque vendemos o malvendemos nuestras startups a grandes fondos de capital riesgo norteamericanos o asiáticos, a grandes multinacionales digitales, etc. y no sólo perdemos la empresa, sino su talento, su capacidad de aportación económica y su capacidad de creación de empleo de alta cualificación en nuestro país. Por eso, cuando diseñamos la Agenda España Digital 20-25 (actualizada ahora 20-26) tuvimos claro que hay que revertir urgentemente la situación. Para ello hemos creado el Fondo de capital riesgo Next Tech, que es un fondo de capital público-privado, de 4.000 millones de euros, para coinvertir en 5 años con el sector privado, solamente en empresas que estén en España, en el ámbito del deep tech (tecnología avanzada), porque tenemos el talento. Somos un gran exportador neto de talento, el problema es que no somos capaces de retenerlo, porque no encuentra en nuestro país las condiciones de financiación.

P.- ¿La creación de Next Tech va a resolver este problema que parece endémico?

R.- Nuestro objetivo es que no quede un solo buen proyecto que no encuentre en España toda la financiación necesaria para convertirse en unicornio. El Next Tech es el segundo fondo de inversión más grande de toda Europa (por detrás de Alemania, que tiene otro de 7.000 millones de euros, pero a 10 años) y la fórmula se ha demostrado exitosa. En tan solo medio año hemos realizado tres grandes operaciones que han creado tres fondos de capital riesgo; con ellos hemos creado en España los tres fondos más grandes que existen de inversión tecnológica. Nuestro objetivo es terminar el año con cinco fondos y en 2025, como mínimo, con veinte.

Carme Artigas durante su entrevista con THE OBJECTIVE. | Foto: Carmen Suárez

P.- ¿Cuántas empresas tecnológicas pueden llegar a drenar con esos fondos?

R.- No lo sé. Hemos creado las bases para que se desarrollen. En este momento tenemos unas 30 empresas con potencial de convertirse en unicornios y creo que podremos tener 10 unicornios más en 2025.

«Podremos tener 10 unicornios más en 2025»

P.- ¿No es un objetivo muy ambicioso?

R.- Es el objetivo que nos hemos marcado y, claro que dependerá de la evolución económica global que esto irá más rápido o más lento. Pero queda claro que el talento existe y hasta ahora nos faltaba la capacidad de crecimiento a nivel de inversión. Si somos capaces de atraer esa inversión, tengo clarísimo que España tiene un gran potencial para crear unicornios.

P.- ¿Han testado con los creadores de startups cuales son los principales escollos que encuentran en la fase de desarrollo, más allá de la inyección de capital nacional y si la Administración puede mejorar esas cuestiones?

R.- Yo hablo en este caso como creadora de startup, porque creé una en 2006. Hasta ahora, ser un emprendedor en este campo era ser un héroe, porque tenías que luchar contra todos los elementos, contra la burocracia, convencer a inversores, no tenías ayudas… Eso es lo que hemos querido cambiar.

P.- ¿Con inversiones públicas?

R.- Con inversiones, por una parte, pero tratando de cambiar las dinámicas del mercado, porque el sector público no tiene que competir con el privado, sino crear dinámicas distintas allá donde el privado no va de manera orgánica o natural. Esa es la finalidad del Next Tech: cambiar las dinámicas de inversión del sector capital riesgo en España, para atraer sectores más maduros de crecimiento, para que vayan a sectores donde no van de forma natural, de modo que se asume el riesgo de manera compartida. Lo mismo ocurre con el clima de negocios: teníamos claro que la Ley de startups tenía que mejorar muchas barreras de entrada, para permitirles ser competitivas. El Gobierno ha elaborado esta Ley después de hacer dos consultas públicas al sector privado, que nos ha permitido mejorar mucho el texto legal. El sector nos reclamó menos burocracia, abaratar el coste de creación de una empresa, que ahora se puede constituir con un euro, recuperar la figura de las stock options, que en España no tenían ninguna ventaja fiscal y son una herramienta crucial para atracción y retención del talento, mejora de las condiciones para los inversores, eliminar la doble cotización, atraer al talento internacional con incentivos fiscales, para repatriar también talento, o mejorar los beneficios fiscales de los socios cuando invierten en compañías españolas. Todo esto lo hemos incorporado y estamos convencidos de que, si hemos sido capaces de crear 11.000 startups en condiciones desfavorables, con estas condiciones tan atractivas podremos convertirnos en un imán de atracción de talento internacional para crear nuestras empresas aquí.

«España es el cuarto país del mundo preferido para teletrabajar»

P.- ¿Se ha notado alguna respuesta a estas mejoras por ahora?

R.- Sí. Durante la pandemia ya hemos detectado que España empieza a ser un hub de talento. España ha sido el cuarto país preferido para teletrabajar y, en concreto, Canarias el segundo destino más atractivo del mundo. En este último año, más de 12 multinacionales han anunciado o instalado sus centro de I+D en tecnologías avanzadas, Inteligencia Artificial o Ciberseguridad en nuestro país. España es más que Barcelona y Madrid en materia tecnológica. Tenemos una vertebración territorial muy buena. Las barreras que tenía el emprendimiento se van a eliminar con la Ley de startups y vamos a ser un país muy atractivo para el sector tecnológico.

P.- ¿Evitaremos así la fuga de talentos de jóvenes formados en España hacia EE.UU, Alemania u otros países?

R.- Claro. Tenemos que retener el talento nacional. Y si se va, es para aprender, porque el conocimiento, al final, se comparte. Lo hemos visto con la pandemia: hemos sido capaces de tener cuatro o cinco vacunas a nivel mundial, porque científicos de todo el mundo han compartido el conocimiento y han trabajado en red. En España, tradicionalmente, se han hecho muy mal dos cosas: trabajar en red y escalar. España es un país de PyMES y, básicamente, de micropymes. Tenemos voluntad de repatriar mucho talento en el ámbito científico. Le pongo un ejemplo: nosotros hemos atraído el talento de Alba Cervera, la directora del proyecto Quantum Spain, con el que España aspira a ser el primer hub de tecnologías cuánticas del sur de Europa. Alba Cervera ha estado en Oxford, en Canadá… y gracias a este proyecto ha vuelto a España. Y tenemos un plan que es el Spain Challenge Hub, precisamente para repatriar esos talentos, como el de Alba Cervera. Estamos utilizando todas las herramientas para que en España existan muchas oportunidades de desarrollo tecnológico avanzado y ahora lanzamos el programa de Cátedras de inteligencia Artificial Universidad-Empresa. Estamos muy volcados en tener empresas con mayor capacidad de inversión en tecnología e innovación y que los jóvenes encuentren muchas oportunidades en ese sector en nuestro país.

«Estamos en el top ten de los países más digitalizados de Europa»

P.- Suena bien, pero ¿seremos capaces de aprovechar esos impulsos y convertir a España en Hub tecnológico en tantos campos?

R.- España ni estaba ni se la esperaba en materia de liderazgo tecnológico y hemos revertido esta situación en estos dos últimos años. De hecho, España ocupaba el puesto 11 en el Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI), que mide la posición de España con respecto a otros países europeos en materia de digitalización; en 2021, pasamos de la posición 11 a la 9 y acabamos de saber que ahora, a mediados de 2022, ocupamos la posición siete, hemos ido escalando dos puestos cada año, desde 2020. España está en el top ten de los países más digitalizados de Europa, es la única entre las seis grandes economías europeas (por delante solo están Finlandia, Suecia y Letonia). Somos el país número siete y cada años subimos dos puestos y esto es gracias a la Agenda España 20-25 y del despliegue que hemos hecho de los planes de recuperación, concretamente, de la parte de transformación digital, que ocupa casi el 30% de esos fondos. La transformación digital es una de nuestras grandes apuestas, junto con la transición ecológica. El año pasado teníamos un peso del 19% del sector tecnológico en el PIB y hemos pasado al 22%. En estos momentos, la economía digital está por detrás de la construcción en la contribución al PIB nacional. Pero nuestro objetivo es llegar al 40%.

P.- El Gobierno ha recibido duras críticas de la oposición, desde algunas autonomías, porque consideran que, más allá de la consecución de los fondos en la UE, esos fondos no llegan a las empresas españolas…

R.- Pues los fondos están llegando con una velocidad de crucero enorme. Recientemente, la vicepresidenta dio la cifra de más de 2000 millones de euros al mes, que se están movilizando con subvenciones y licitaciones; se están adjudicando unos 1300 millones como subvenciones y el resto, entre 800-900 millones son licitaciones cada mes. El primer país de toda Europa al que le aprobaron el Plan de Recuperación fue España, en julio de 2021; en diciembre de 2021 tuvimos la primera auditoría de la UE. A finales de 2021 nos habían dado 19.000 millones, de los cuales transferimos unos 12.000 millones a las CCAA, que también ahora vemos que han generado su velocidad de crucero y ahora se ve cómo llegan y están teniendo mucho impacto. Los fondos europeos han impactado ya en más 20.000 empresas españolas, más de 5.000 actuaciones en Universidades y centros de investigación… solamente nosotros, la parte digital, ya hemos gestionado el Kit digital, para ayudar a las PyMES y hemos gestionado más de 68000 subvenciones, además de 21.000 bonos de digitalización. Se está trabajando con eficacia y los fondos están llegando y con impacto.

P.- ¿Esas quejas, entonces, ya no tendrían razón de ser?

R.- Los mecanismos, para articular esos fondos no son sencillos, porque están siendo muy auditados, etc. pero son fondos que no se destinan a hacer «más de los mismo», sino que se utilizan para cambiar dinámicas, crear una cultura de la colaboración de las grandes con las pequeñas, que no teníamos en España. Quizás por eso es más difícil de articular que si se mandan unos fondos para que cada cual haga lo que quiera con ellos. Todo esto se empieza a notar ya, pero en realidad, lo que estamos haciendo ahora se va a ver claramente dentro de 5-10 años.

«No hay favoritismos y sí objetivos que cumplir a la hora del reparto de fondos europeos»

P.- La Comunidad de Madrid, por ejemplo, se queja de que el Gobierno de España les maltrata en el reparto de los fondos…Ponen un ejemplo: Si Madrid tiene el 14% de los estudiantes del país, por qué solo reciben el 11% de los fondos repartidos a CCAA destinados a Educación…

R.- Las Comunidades que han recibido más fondos son, como siempre, Madrid, Cataluña y Andalucía, porque son las que tienen mayor población, pero si hablamos de digitalización, le pongo yo otro ejemplo: probablemente Madrid o Barcelona tienen más población que Ceuta, pero Ceuta tiene un desarrollo mucho menor que Madrid y Barcelona y necesita más inversión. La idea es que se pongan todas a un nivel óptimo en materia de digitalización y, seguramente, necesitarán más inversión las menos digitalizadas. Pero eso se puede comprobar en los datos, que son públicos y se encuentran en la web del Plan de Recuperación. Ahí se ve todo lo que ha recibido cada CCAA, por categorías y por condición. Las categorías las marca también la UE. Son fondos asociados a unos hitos y unas condiciones. España fue el primer país que presentó y cuyo plan fue aprobado por la UE. Posteriormente, esos fondos se han transferido, pero van asociados a unos hitos que hay que cumplir, porque si la autonomía no cumple, no cumple España y si no cumple España, no se liberan esos fondos. Por tanto, nadie puede quejarse del reparto de los fondos, porque no hay favoritismos y sí objetivos a cumplir por parte de las comunidades o quienes los perciben.

Carme Artigas durante su entrevista con THE OBJECTIVE. | Foto: Carmen Suárez

P.- La CEOE también ha sido un órgano crítico con la gestión que ha hecho el Gobierno de los fondos…

R.- Yo estaría encantada de que me lo aclarasen, porque a mí me están felicitando todo el día por la gestión del Kit digital, por ejemplo. Evidentemente, todo es mejorable y a todos nos gustaría que los fondos estuviesen lo más rápido posible en las manos de las empresas, pero los mecanismos que hay de transparencia, concurrencia competitiva y de fiscalización de los fondos no permiten reducir más los procesos. No se puede hacer en 24 horas. Nosotros tenemos comunicación permanente con la patronal y los sindicatos y ellos saben que el ritmo, sobre todo en nuestra parte, de digitalización, es muy alto y así lo reconocen tanto en privado como en público. Por supuesto, estamos abiertos a cualquier crítica positiva, tanto en privado como en público, para tratar de mejorar la cogobernanza como la coparticipación. Está claro que esos fondos requieren participación público-privada, que la articulación de los PERTES ha sido más lenta porque el mecanismo es complejo y estamos hablando de muchos millones, pero tenemos un montón de acciones en marcha que no se pueden crear en 24 horas. En la segunda mitad del año veremos cómo todos los grandes PERTES habrán alcanzado una gran velocidad de crucero. Como decía, se están ejecutando más de 2.000 millones al mes de los Fondos y estoy convencida de que antes de fin de año esa valoración va a ser distinta.  

«No habrá una sola empresa que solicite el kit digital y no lo reciba»

P.- ¿Qué balance arroja en estos momentos la implantación del Kit digital?

R.- El 15 de septiembre se termina la posibilidad de solicitar el bono del primer segmento de empresas, de entre 10 y 49 trabajadores. De estas empresas, más del 55% a escala nacional, ya nos lo han pedido. Pero hay provincias donde la demanda de las empresas supera el 60% y alguna llega al 70%. Es un éxito. No existe en España ni conocemos en otro país de Europa ninguna subvención de este tipo en la que se haya cubierto más del 30% del universo posible. Es un éxito rotundo y sin precedentes. Hemos procesado más de 68.000 subvenciones ya, en cuatro meses, gracias a que hemos eliminado toda la burocracia y, de los 36 papeles que se necesitan para crear una PyME les pedimos cero, porque nosotros nos hemos automatizado, a través de IA y con robots, para agilizar toda la gestión y documentación. Es un proyecto sin precedentes de innovación pública que permite, por primera vez, que lleguen de forma directa esos 12.000 euros a la PyME española. Si todas las que lo han solicitado terminan pidiendo el bono una vez hechas las consiguientes subsanaciones, etc. superaríamos los 500 millones de euros previstos inicialmente.

P.- Y una vez superada la cifra ¿Hay previsto llegar a más empresas que no hayan entrado en la primera convocatoria?

R.- Ya tenemos el permiso, aprobado en el Consejo de Red.es, para ampliar hasta 100 millones de euros más. No habrá una sola empresa española que pida el kit digital y no lo reciba. Y en las bases de la segunda convocatoria ya ampliamos a empresas de entre tres y nueve trabajadores. El 2 de septiembre arrancará el plazo de solicitudes de la segunda convocatoria y la idea es que en octubre o noviembre lancemos el último tramo de autónomos y empresas de uno a dos trabajadores. Si conseguimos elevar el nivel digital de nuestras PyMES, se mueve la aguja, pero sino nos quedaremos igual, en un nivel bajo. Si funciona, llegaremos probablemente a ocupar uno de los cinco primeros puestos en este índice. Pero tenemos que resolver dos problemas endémicos: la falta de digitalización de nuestras PyMES y la falta de competencias digitales de la ciudadanía en general.

«España ocupa el número 5 entre los países más ciberseguros del mundo»

P.- ¿Es España un país bien preparado en materia de ciberseguridad?

R.- Yo distinguiría entre la ciberdefensa y la ciberseguridad. Hablamos de ciberdefensa cuando nos referimos a estas dinámicas de Estados, más a nivel geopolítico, frente a aquellos países que auspician dentro de sus fronteras a criminales del ciberdelito, que son el delito de crimen organizado número uno mundial. Si hablamos de ciberseguridad nos referimos más bien a proteger nuestros sectores críticos, nuestras empresas y ciudadanos, frente a los ataques más comunes. Ahí España ocupa el número cinco de entre los países más ciberseguros del mundo, de acuerdo con sus administraciones y empresas. Estamos al mismo nivel que Corea del Sur o Singapur, lo cual nos hace sentir muy orgullosos. Durante la pandemia se multiplicaron por tres los ataques y constantemente tenemos entornos de riesgo.

P.- ¿Y esa es una calificación homogénea en toda España o tras la media hay grandes desigualdades?

R.- A nivel de Administración Pública, estamos abordando la necesaria inversión en comunidades. y, sobre todo, en las Administraciones Locales, que estaban menos dotadas. Y en el mundo privado, estamos continuamente resolviendo problemas de la mano del sector y ofreciendo formación y detección desde el INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad) que yo presido.

P.- ¿Y qué hay de la industria de la ciberseguridad en España?

R.- Pues tenemos más de 1.000 empresas de ciberseguridad en toda España, que son muy buenas, pero necesitamos también que crezcan en dimensión. Vamos a destinar más de 220 millones de euros a compra pública innovadora de productos de ciberseguridad y vamos a lanzar incubadoras de empresas donde crear startups de ciberseguridad. Hemos detectado que, si no hacemos nada, nos quedarán 80.000 puestos de trabajo por cubrir en el campo de la ciberseguridad, entre 2025-30, solo en España. En la ciberseguridad hay un gran potencial de formación y de empleos cualificados.

P.- ¿Van a tener ayudas para poder cubrir todas esas oportunidades?

R.- Sí. Tenemos previstos planes de apoyo, ayudas, subvenciones y planes de desarrollo.

Esther Jaén y Carmen Artigas. | Foto: Carmen Suárez

P.- Poco después del referéndum ilegal de 2017 en Cataluña, el Gobierno de entonces, que presidía Mariano Rajoy, denunció la vulnerabilidad que tuvimos como país ante la desinformación surgida en torno a lo acontecido esos días, que procedía, según dijeron, de servidores alojados en Rusia ¿Hemos mejorado desde entonces?

R.- La desinformación es una realidad, consecuencia de este mundo digital. Existen empresas e incluso gobiernos que emplean tácticas de este tipo, para sus fines políticos, sean legítimos o no. Esa transformación digital, que es imparable, conlleva esos riesgos. Pero el desarrollo tecnológico no puede pasar por encima de los derechos de los ciudadanos. Por eso, España ha sido el primer país que se plantea los derechos digitales en un mundo digital. Eso supone ser capaz de trasladar los derechos ciudadanos al mundo digital, la libertad de elección, de opinión, la diferencia entre un comentario irónico y una amenaza, los derechos de participación, de verdades democráticas. Todo eso está englobado en la Carta de Derechos Digitales, que España va a pilotar con el primer sandbox europeo, que lideramos nosotros, tal como nos ha encargado la UE. Europa se está planteando limitar la Inteligencia Artificial (no lo hacen ni EEUU ni China) para que los datos no estén en manos de las grandes empresas tecnológicas, ni en las de los Gobiernos. Queremos que los datos estén en las manos de los ciudadanos.

«Pedro Sánchez es nuestro gran embajador y defensor de los derechos digitales internacionalmente»

P.- ¿Y cómo lo van a llevar a cabo?

R.- Para eso tenemos que preservar la gobernanza de todo eso, poner límites al desarrollo tecnológico sin cortapisas, porque si no irá en detrimento de nuestros derechos y libertades. Es el planteamiento de España y lo estamos presentando al mundo. La Carta de Principios Digitales Europea se basa en la española y nosotros hemos conseguido la organización del próximo encuentro ministerial de países de la OCDE en Canarias, entre el 13 y el 19 de diciembre. Es una cruzada que tenemos muy clara.

P.- ¿Defiende con la misma rotundidad el presidente del Gobierno los derechos digitales y los límites a la Inteligencia Artificial?

R.- Por supuesto. Es nuestro gran embajador y contamos con su máximo apoyo. Estuvo recientemente en la presentación de la Agenda Digital 20-26 y proyecta internacionalmente la ambición de España de ser un país líder en desarrollo tecnológico y en derechos digitales. Y ha puesto un enorme interés, igual que la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, en todo lo relativo al PERTE de la Nueva Economía de la Lengua.

P.- Con ese nuevo desarrollo parece ser que se buscan lingüistas, para la Inteligencia Artificial…

R.- Sí… cuando yo era estudiante, si le decías a tu padre que querías estudiar Ciencias Exactas, que son matemáticas, o Lingüística, a tu padre le daban el pésame, pero hoy en día son dos de las profesiones más valoradas y más bien pagadas. Eso demuestra que el mundo de las ciencias y el de las letras se acercan y que esta división es absolutamente científica, porque necesitamos abogados que entiendan de algoritmos y programadores de software que entiendan de Leyes. Esto es el mundo del humanismo tecnológico. No existe desarrollo tecnológico si no ponemos al ser humano en el centro.

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