Cuerpo: «Hay que recordar con fuerza que un orden basado en reglas no es una debilidad»
El ministro defiende reforzar política comercial, industrial y energética para proteger a España

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo | Archivo
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha defendido este lunes que se debe volver a recordar «con fuerza» que un orden basado en reglas no es una debilidad, sino la condición para que la libertad económica sea compatible con la justicia.
«Creemos que España y Europa tienen una responsabilidad esencial en defender esta idea y en construir, junto con nuestros socios, las instituciones que la hagan efectiva. Y no es nostalgia, es un proyecto de futuro», ha subrayado el titular de Economía durante la inauguración de la XVIII Conferencia Cesce 2026.
En un contexto marcado por las tensiones geopolíticas y comerciales, Cuerpo ha advertido de que la situación actual supone un riesgo «que viene desde múltiples lados». «El riesgo que enfrentamos hoy no es un riesgo dentro del sistema. Es un riesgo con respecto al sistema en sí, con respecto al marco en el que nos movemos. Un riesgo que afecta a las reglas que hacen posible calcular y gestionar los demás riesgos», ha alertado.
Según ha advertido el ministro, la fragmentación comercial, la reconfiguración de las cadenas de valor, la competencia tecnológica sin cooperación y la IA sin orientación pública pueden ampliar la brecha de ingresos y la desigualdad, «alimentando la desafección política, el repliegue nacional, erosionando aún más reglas e instituciones que se necesitan para gestionar estos desafíos».
«Y frente a este mapa, desde España y desde Europa, tenemos mucho que decir», ha afirmado el ministro, tras señalar que se debe proteger, dotando a las empresas de las herramientas para operar en este entorno más incierto, y contribuir a través de una reforma para mejorar el sistema de reglas, adaptándolo a la realidad de este 2026.
Reforzar política comercial, industrial y energética
Cuerpo ha defendido que la mejor forma de «proteger» a la economía europea y española frente a los nuevos riesgos pasa por «hacer los deberes en casa» y reforzar simultáneamente la política comercial, la política industrial y la política energética.
En materia de política comercial, Cuerpo ha articulado su propuesta en torno a tres grandes vectores: completar un verdadero mercado interior europeo, profundizar los acuerdos comerciales con países que comparten los principios del proyecto comunitario y desplegar una política de defensa comercial «creíble», con instrumentos adaptados a las prácticas del siglo XXI.
En el ámbito de la política industrial, el titular de Economía ha defendido una hoja de ruta clara que parte de la premisa de que Europa «no puede defender la autonomía estratégica como objetivo y al mismo tiempo atarse las manos para ejercerla».
Ha señalado que es necesario levantar capacidades reales en sectores que, a su juicio, definirán la competitividad de las próximas décadas, como la inteligencia artificial, los semiconductores, la defensa y seguridad, las telecomunicaciones o el sector aeroespacial, y ha reivindicado el papel de España, apoyado en las inversiones del Plan de Recuperación, en ámbitos como los chips y la IA.
En cuanto a la política energética, el ministro ha presentado la soberanía energética como la tercera gran pata de la estrategia, al considerar que protege frente a shocks y convierte las energías renovables en una «ventaja competitiva clave».
Según ha explicado, el fuerte despliegue de renovables en España ha reducido la dependencia del gas en la formación de precios eléctricos y actúa como escudo ante el nuevo shock energético ligado a la guerra en Oriente Medio.
Además, ha citado un análisis del Banco de España que estima que el avance de las renovables ha recortado en torno a un 40% los costes eléctricos en el mercado mayorista y ha convertido a España en uno de los principales destinos mundiales de inversión extranjera directa en este sector, reforzando su papel como hub internacional.
