El 'cerebro' de Tsunami fracasa en su intento de censurar un libro
Oriol Soler, el empresario afín a ERC, llevó ante la justicia un libro satírico sobre el poder político y económico en Cataluña

Oriol Soler (izq.), propietario de Abacus. | Abacus
Santos Cerdán se puso en manos de Benet Salellas para su defensa ante el Tribunal Supremo después de que el letrado del PSOE renunciara a defenderlo. Desde el primer momento, chocó tanto la elección de este letrado (un exdiputado de la CUP que también asumió la defensa de Jordi Cuixart en la causa del procés en el mismo tribunal) como su estrategia judicial, que pasaba por enmendar el sistema judicial español con la vista puesta en Europa. Ahora todo ello ha emergido de nuevo por el revés judicial de otro de sus clientes más conocidos, Oriol Soler, propietario de Abacus y conocido como el ‘cerebro’ de Tsunami Democràtic, contra la autora de un libro y la casa editorial que le publicó.
El propietario de Abacus, Oriol Soler, presentó un recurso para obligar a la pequeña editorial Pedra de Llamp a entregar una factura interna en los juzgados para dar a conocer a la autora de un libro satírico, La marca de Caín, donde había un personaje que se habría basado en Soler y que les disgustaba. La intención de Soler era poder denunciar por «vulneración del derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen» a la autora de dicho libro, quien firmaba con un pseudónimo. Además, pedía la retirada del libro y una disculpa pública en los medios.
La justicia, sin embargo, tumbó el recurso al considerar improcedente la vía judicial para revelar su identidad. Posteriormente, presentaron otro recurso de revisión, un medio impugnativo extraordinario y excepcional, que también fue desestimado. La resolución ahora es firme y no existe recurso posible contra la editorial. La acusación, representada por Salellas, solicitaba 30.000 euros de indemnización a Soler y otros 15.000 a Abacus. La autora del libro firma con el pseudónimo Psiborn (La Psicóloga del Born) y ha celebrado la derrota de Soler en los tribunales.
«Caza de autores»
Desde la editorial también se han congratulado de que no haya prosperado este intento de «caza de autores». Cabe recordar que una eventual derrota judicial por parte de la editorial o la autora les hubiera acarreado unas consecuencias económicas mucho mayores que las de Soler.
El empresario de la órbita de ERC ha recibido cuantiosas subvenciones de los sucesivos gobiernos de la Generalitat. Su cooperativa Abacus, de libros y material escolar, ha sido una de las más beneficiadas: desde 2017 a 2022 recibió 5,6 millones de fondos públicos. En la misma línea, en enero de 2023 recibió 750.000 euros de fondos europeos para digitalizar las aulas de Cataluña. Según la Sindicatura de Cuentas catalanas, Abacus acaparó el 32% de las ayudas del Gobierno de Pere Aragonès (ERC) para material escolar (12 millones en total). Es decir, se podía permitir ir contra dicha editorial.
«Intentaron convertir un pleito de honor en una operación de rastreo. Quieren hundirnos como mediadores entre la psicóloga, las lectoras y los lectores. Pero confundieron la justicia con un buscador inverso. Con sello, firma y punto y final, el juzgado les ha dicho: no», exponen en sus redes sociales.
Libro satírico sobre el poder
El libro La marca de Caín aborda las estrechas relaciones entre poder político, económico y mediático en Cataluña. Soler es uno de sus máximos exponentes, ya que ha hecho parte de su carrera profesional al calor de ERC y los Gobiernos de la Generalitat. Aunque ahora potencia su faceta de hombre de negocios, Soler fue en los meses previos al referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 el enlace del Govern con Julian Assange. Fue a visitarle en la embajada de Ecuador en Londres y posteriormente el fundador de WikiLeaks se pronunció a favor del procés.
Soler también es considerado el máximo responsable del denominado ‘Estado Mayor’, el grupo de hombres de confianza sin cargos públicos que contribuía de forma oculta a preparar el terreno para la eventual implantación de la nueva ‘república catalana’.
