Mariano Rajoy

Tumbarse a la mariana

Tumbarse a la mariana

El ataque de lumbago de anteayer del presidente del Gobierno entra dentro del orden constitucional con el que ha de marchar un país en verano. Mientras, en las redes sociales, pedían con guasa condenar el ataque. “Todos los males de Rajoy son los independentistas catalanes”, afirmaban algunos diputados del PP antes del verano cuando les preguntaban por la marcha de la legislatura.

Rajoy pide no tratar "a patadas" al turista

Rajoy pide no tratar "a patadas" al turista

No se puede tratar al turista “a patadas”, ha advertido este lunes el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tras algunos actos vandálicos contra los intereses turísticos en varios puntos del país, que basa gran parte de su economía en este sector. “Lo que no se puede hacer es al señor turista que, por fortuna viene aquí y deja muchísimos ingresos, que permite que muchos españoles puedan trabajar, tratarlo a patadas. Eso me parece un disparate”, ha dicho el jefe de Gobierno del tercer destino turístico mundial, citado por AFP.

El plasma pixelado

El plasma pixelado

Las imágenes del juicio de Gürtel en las que ha declarado como testigo el presidente Mariano Rajoy están pixeladas, como granuladas, son de mala calidad. Son fotografías de pantallas de televisión, de la señal de vídeo de la Audiencia Nacional, porque no se permiten cámaras de la prensa en la sala. El efecto es potente.

La izquierda de las naciones

La izquierda de las naciones

El PSOE de Pedro Sánchez compró el relato de Podemos e Izquierda Unida de que el partido no es suficientemente de izquierdas, en lugar de controlar el discurso y determinar qué es ser de izquierdas en el siglo XXI. Ser de izquierdas en el siglo XXI casa difícilmente con una declaración del país como plurinacional. España es multicultural y diversa. Tiene diferentes lenguas. Un Estado moderno debería respetar las diferencias y fomentar su reconocimiento sin mencionar naciones históricas ni atavismos.

Lo insignificante

Lo insignificante

Todo lo que es exagerado es insignificante. Lo dijo Talleyrand, que fue político y sacerdote: algo así como Pablo Iglesias. Esta máxima aplica para casi todo en esta vida, y el líder de Podemos debería tomar nota. Lo que comenzó como una moción de censura contra Rajoy terminó por convertirse en una moción de censura contra Iglesias, que no recibía tantas calabazas desde bachillerato, o BUP, o lo que sea que se estudiara antes de los millennials.

Lo posible y lo imposible

Lo posible y lo imposible

La negociación solo admite el registro de lo posible. Se diría que es la principal garantía del respeto a la libertad frente a todo tipo de abusos: la ruptura de las leyes y las ideologías utópicas, la confusión banal entre democracia y plebiscito o la pulsión de un deseo falto de límites. La idea misma de diálogo, de acuerdo y de consenso forma parte del mejor legado que recibimos de los padres de la democracia y que ahora, como sucede con tantas otras cosas, se ha visto vapuleada por la retórica pedestre de los populismos.

Tótem y tabú

Acaso la clara victoria del sanchismo pueda explicarse recurriendo a los términos antropológicos utilizados por Freud: el tótem y el tabú. Lo que ha hecho Sánchez es invocar un tótem capaz de unificar a la tribu y denunciar la violación del tabú por parte de sus rivales internos. El tótem es la integridad ideológica del partido, definido por su oposición a la derecha; el tabú, el entendimiento con esa misma derecha.

¿Y si Patxi sí es el tapado?

¿Y si Patxi sí es el tapado?

Con los debates del PSOE sucede aquello de Mark Twain en el calendario de Wilson al visitar la Ciudad Eterna: “El primer día en Roma, lamentas que Miguel Ángel muriera joven. Al tercer día allí, lamentas que no muriera antes”. Hasta ahora lamentábamos que no hubiera más debates; ahora celebramos que no haya ninguno más. Uno ya ha sido, como dice el maestro Alcántara sobre el dry-martini, un poco demasiado.

¿Por qué Rajoy?

¿Por qué Rajoy?

¿Rajoy o Rivera? Rajoy, incluso por sus defectos. Cuando se trata de definir sus cualidades, pocos políticos como el Presidente Rajoy generan tanto consenso entre críticos y aduladores. Y bien está, porque en nadie como en los políticos se ve tan claro que las virtudes que uno tiene suelen ser indiscernibles de sus defectos.

El militante no tiene quien le escriba

El militante no tiene quien le escriba

Sobran líderes en los partidos como sobran lunes por la tarde. Esa es la principal conclusión tras conocer el barómetro del CIS de esta semana. Y la sorpresa no es tanto la del PP, sino la del PSOE, que continúa subiendo mientras sigue sin cabeza. Porque Javier Fernández, de los Fernández de la gestoría de toda la vida –como dice Jesús Nieto–, es un apaño provisional con más pasado que futuro. Sobran líderes y lo demuestran las encuestas, que mejoran cuando no los hay como en el caso del PSOE.

¿Viva Zapata? ¡Viva Rivera!

¿Viva Zapata? ¡Viva Rivera!

La película ¡Viva Zapata!, de Elia Kazan, comienza con una escena ambientada en un imponente despacho donde un joven líder campesino se enfrenta, valiente, al presidente mexicano Porfirio Díaz. Éste le pregunta cómo se llama y el campesino responde: Emiliano Zapata. El presidente toma una lista que tiene sobre su mesa y rodea su nombre.

Iglesias, la moción y el circo

Pablo Iglesias dispone de una habilidad especial para acertar en los diagnósticos y proponer soluciones disparatadas. Es lo que tienen el populismo barato y las pulsiones autoritarias. Sí, es verdad que la situación de España puede calificarse de grave. Y no es solo como consecuencia de los casos de corrupción que van aflorando poco a poco, y los que quedan por salir, son también la crisis institucional, el poder judicial por los suelos, el problema catalán en ascuas, el paro que vuelve, la falta de confianza de los ciudadanos en los políticos, la economía que no termina de recuperar, el hastío general, la crisis de los medios de comunicación. Pero con su anuncio de moción de censura, Iglesias, que manda en Podemos como Rajoy en el PP, lo que ha hecho es montar un circo, tratar de forzar un debate con Rajoy antes de que declare en el juicio de la Gurtel, intentar presionar de nuevo al PSOE en pleno proceso de primarias y torpedear si le es posible un acuerdo para que el Gobierno saque adelante los presupuestos. Lo que viene siendo montar un cristo, un circo, un jaleo, currarse la página, que dicen en el talego.

Juan Martín Guevara: "Si el Che hubiera triunfado, Rajoy no sería presidente"

Juan Martín Guevara: "Si el Che hubiera triunfado, Rajoy no sería presidente"

“Las ideas de Ernesto siempre eran fantasiosas”. Juan Marín Guevara escribe sobre su hermano desde la distancia del tiempo. Cuarenta y siete años fue lo que tardó en atreverse a enfrentarse a sus fantasmas y visitar el lugar en el que fue ejecutado en una “aldea perdida” de Bolivia, donde quería hacer triunfar una revolución como la cubana que se expandiera por el resto de Latinoamérica. Pero el destino de Ernesto Che Guevara era caer fusilado el 9 de octubre de 1967. “Dicen que murió dignamente y que sus últimas palabras fueron: ‘Póngase sereno y apunte bien. Va a matar a un hombre'”. Juan Martín narra la vida del guerrillero en Mi hermano el Che (Alianza), coescrito con la periodista francesa Armelle Vincent.

¡Que viajen más!

¡Que viajen más!

El pasado miércoles acudí a dar una conferencia en la sede barcelonesa del Colegio de Periodistas de Cataluña a un grupo de estudiantes holandeses. Los alumnos, del Máster de Políticas Públicas, habían fijado la visita de final de estudios en Barcelona, interesados en conocer más acerca de la situación política en Cataluña. En realidad, la charla tomó la forma habitual de debate entre partidarios y detractores de la secesión. Los holandeses, claro, habían considerado oportuno que los contertulios tuvieran opiniones encontradas respecto a la independencia de Cataluña.

Mariano Rajoing

Mariano Rajoing

El inglés en España es una promesa electoral en constante retorno, como el sueldo en los Tercios españoles en el Siglo de Oro y Gibraltar. Gibraltar en realidad no puede ser español porque tardaríamos una generación entera en poder entendernos para llevar a cabo el traspaso de poderes.

He matado a Rajoy

He matado a Rajoy

Me pasaba con algunos novios y alguna vieja amiga. Cuando se quedaban por el camino -voluntariamente o no-, a mí me daba por arrancarles su dimensión íntima; es decir, en mi cabeza, en mi relato, en la propia novela que es la vida -la mía y la de todos, errática casi siempre-, ellos dejaban de comer, de enamorarse, de recibir facturas, de bostezar o de defecar, del mismo modo en el que se abstienen los personajes transitorios que aparecen en los libros sólo un rato. Era absurdo y triste, porque es obvio que continuaban existiendo aunque ya no hablásemos, pero a mí me parecía que no. Sus rutinas se habían detenido en el tiempo por una cuestión de insignificancia.

Lo justo no es excepción

Lo justo no es excepción

Ante un paisaje político que parece dominado por la mediocridad, el arribismo y la partitocracia, cuando no la corrupción, el fatalismo de la ciudadanía puede sentirse legitimado pero siempre conviene asegurarse de que los árboles dejen ver el bosque. Miles de concejales se dedican todos los días al interés público y a un bienestar colectivo que discurre a pesar de los Bárcenas, la injerencia desfachatada en las cajas de ahorros, el tres por ciento del pujolismo, las adjudicaciones a dedo o el nepotismo. Aunque lo parezca ni la casta está tan generalizada como se dice ni la anti-casta de Podemos evita los vicios de la casta.

Marianismo exacerbado

Marianismo exacerbado

A Mariano Rajoy le hemos señalado su parecido con Bartleby, con Oblomov y con Fabrizio del Dongo, aquel desorientado patricio de La Cartuja de Parma.  Hemos hablado de su letal parsimonia, de su taoísmo innato, de su exasperante ambigüedad galaica, de esa ideología difusa que profesa y que siempre nos termina remitiendo a abstracciones como la normalidad, el sentido común o lo que importa la gente. Hasta le hemos comparado con un percebe, agarrado con más fuerza al poder cuanto más fuerte baten las olas. De él ya lo hemos dicho todo. Ya no queda una gracieta por inventarle.

La responsabilidad de un partido

La responsabilidad de un partido

Todos sabemos que el Congreso del Partido Popular ha sido previsible y aburrido. Las ideas y las ideologías han brillado por su ausencia. No ha habido el menor esfuerzo por construir un marco de referencias culturales que dé sentido a la acción de gobierno. El PP –colmo de la abyección- ha asumido de una vez por todas su condición socialdemócrata. La vocación liberal-conservadora ha sido traicionada.

Autobús podemita (o lepeniano)

Autobús podemita (o lepeniano)

Sabía que Mariano Rajoy y François Hollande venían a Málaga, a la Cumbre Hispano-Francesa, pero me lo había tomado como una noticia nacional o internacional, no local. Como algo que seguir por la prensa o la tele, por internet, lo habitual con las noticias. Tenía que hacer y me aplacé la información. Dediqué la mañana a mis asuntos. Por la tarde necesitaba despejarme y decidí darme una caminata por el paseo marítimo. Para ganar tiempo, cogí el autobús hasta la plaza de la Merced.

Ciudadanos, quo vadis?

Ciudadanos, quo vadis?

La IV Asamblea de Ciudadanos se ha saldado con la definición de un partido que adolece de un estilo más sólido en su retórica que en su práctica. Y de enormes diferencias según qué regiones: el Ciudadanos de Andalucía y el de Cataluña son dos partidos distintos. Al contrario de lo que sucedía en UPyD, quien pudo ser su socio y terminó de enemigo, Ciudadanos es un partido fuerte en el liderazgo y débil en el peso de su ideario. ¿Por tesis? No: por los nombres que lo defendían, o defienden. Con frecuencia desencantados de uno y otro partido mayoritario que más que convicciones en el cambio y en el atractivo modo del pragmatismo idealista de la nueva formación vieron la oportunidad de destacar y hacer carrera política en un lugar en donde los puestos relevantes los adjudicaban a medida que los candidatos iban llegando. Si no, reitero, que pregunten en Andalucía, donde Juan Marín, predispuesto al pacto con el poder de Susana Díaz antes que al complicado ejercicio de oposición, prometía consejerías a antiguos simpatizantes del Partido Popular. Simpatizantes que vieron una oportunidad única. Y que ahí están.

Aznar, punki de mayor

Aznar, punki de mayor

Me he sentado a escribir sobre José María Aznar cuando ha llegado la noticia de la muerte de Paloma Chamorro, nuestra benefactora de ‘La Edad de Oro’. Y me he acordado de lo que contó hace poco Jesús Quintero sobre la primera entrevista que le hizo a Aznar a principios de los noventa. Quintero le había indicado al cámara que mantuviese un primer plano del entrevistado, y nada más comenzar le espetó: “¿Usted ha sido punki?”. No sé qué se trasluciría en su rostro, pero el futuro presidente pensaría sin duda en mazmorras para el entrevistador…

En retirada

En retirada

La actitud conservadora admite, al menos, dos variantes. La primera se deja guiar por unas convicciones, es doctrinaria y se desplaza de arriba abajo: de las ideas a la realidad más inmediata. La segunda, en cambio, incide en lo que el filósofo inglés Michael Oakeshott calificaba como apego al presente y en la desconfianza hacia los cambios bruscos y las reformas radicales. Para Oakeshott, «ser conservador consiste en preferir lo familiar a lo desconocido, lo contrastado a lo no probado, los hechos al misterio, lo real a lo posible, lo limitado a lo ilimitado…». Por supuesto, en esta concepción del conservadurismo, el credo ideológico prima menos que la estabilidad o que los equilibrios sociales e institucionales del país. Una es activa; la otra, pasiva. La primera quiere imponer un modelo de sociedad –que considera más moderno, más justo o sencillamente más eficaz– y la segunda se conforma con mantener cerrada la caja de Pandora que podría enfrentar a los ciudadanos en una amalgama de conflictos sin soluciones claras. Ambas son instintivas, aunque respondan a instintos de diferente orden. Y, si aplicamos este marco a la política nacional, Aznar y Rajoy representan las dos almas del conservadurismo español, con sus respectivos intereses, sus filias y también sus fobias.

Un canasto socialdemócrata como regalo de Reyes

Un canasto socialdemócrata como regalo de Reyes

Si, como dice Manuel Arias en su reciente La democracia sentimental (Página Indómita, 2016), las ideologías son “atajos cognitivos” que simplifican y empaquetan una realidad cuya complejidad lo exige para que podamos asimilarla y lidiar con ella, lo primero que ha de hacer un partido político al representarlas es cumplir ese mandato básico: no añadir bruma y ruido a lo que ya de por sí nos desborda cada día. El PSOE, más que un “atajo cognitivo”, ha sido este año una “distracción decepcionante”. No ha sido ningún faro contra la incertidumbre, sino la incertidumbre misma.

La responsabilidad de Defensa en el accidente del Yak 42 pone al Gobierno contra las cuerdas

La responsabilidad de Defensa en el accidente del Yak 42 pone al Gobierno contra las cuerdas

“Hay, pues, anteriores a la fecha del siniestro, hechos que habrían permitido a la Administración ponderar el especial riesgo concurrente en el transporte de tropas en que se produjo el accidente. Dicho con otras palabras, pudieron ser advertidas circunstancias que habrían llamado a la adopción por los órganos competentes de medidas que pudieran haber despejado el riesgo que se corría”, concluye el dictamen, que obra ya en manos de la ministra de Defensa, Cospedal, y que será quien tenga la última palabra al respecto.
En mayo de 2013, 62 militares regresaban a España desde Afganistán cuando el avión Yakolev se estrelló en una zona montañosa de Turquía. El Gobierno presidido por José María Aznar, a través de su ministro de Defensa, Federico Trillo, achacó el siniestro a un error humano y a las malas condiciones climatológicas. Los familiares de los fallecidos se negaron a aceptar esa versión y llevaron el caso a los tribunales. Además, la rapidez con la que se repatriaron los cuerpos provocó errores en 30 de las identificaciones. Por ese error, la Audiencia Nacional condenó en mayo de 2009 a tres altos mandos del ejército a penas de cárcel por un delito de falsedad en documentos oficial. Ninguno cumplió condena porque, unos de ellos, el general médico Vicente Navarro, falleció poco después, y los otros dos comandantes fueron indultados en 2012 por el Gobierno del PP.
La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional confirmó en 2012 el archivo de la causa por considerar que no había delito de imprudencia con resultado de muerte por la contratación del avión de los seis altos mandos militares encausados, aunque en el auto no se excluía la posibilidad de “otra responsabilidad de naturaleza diversa”. A esta otra responsabilidad es a la que se refiere ahora el Consejo de Estado, en cuanto a que el accidente podría haberse evitado si Defensa no se hubiera desentendido de su obligación de garantizar la seguridad de los militares. La Asociación de Familiares del Yak 42, a través de su portavoz Curra Ripollés, ha destacado la importancia que tiene el dictamen y el hecho de que se haya aprobado por unanimidad, y ha exigido el cese de Trillo. “Mintió al Congreso, mintió a las familias y no puede ejercer un cargo como el de embajador porque es un puesto que representa a España con honor y el señor Trillo no lo tiene”, ha declarado Ripollés en declaraciones a la Sexta. El entonces ministro de Defensa aseguró en el Congreso que “según todos los datos técnicos” el Yakolev “era un buen avión”, y achacó el accidente a “un error humano” y al mal tiempo. Sí admitió errores en la identificación por los que, aseguró, había pedido perdón a las familias. Pero eso fue todo. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ante la noticia del dictamen se ha limitado a comentar que “eso ya está sustanciado judicialmente y además pasó hace muchísimos años”, unas manifestaciones que para Ripollés no son de recibo ya que “tenemos derecho a la verdad y a la justicia”.

Aquel PSOE

Aquel PSOE

Sería conveniente que el PP, el PSOE y Ciudadanos formalizaran una gran coalición gubernamental, pero no tanto como que el PSOE se afiance en la sensatez que, de manera un tanto inopinada, trajo la gestora presidida por Javier Fernández. Dicho de otro modo: antes que un Gobierno de concentración (fórmula que, siquiera de modo subrepticio, parece funcionar en la práctica) urge en España un PSOE de concentración, entendiendo por tal un partido socialdemócrata clásico, con ambición de poder y dotado de un proyecto nacional. En este sentido, que el pasado 27 de diciembre 70 cargos intermedios animaran a Pedro Sánchez a pelear por el liderazgo del partido no puede ser sino una pésima noticia, como lo fue la candidatura soterrada de Paxi López o lo ha sido estos días el intento de rehabilitación del principal responsable de la deriva sectaria del partido, José Luis Rodríguez Zapatero, quien, por cierto, va jactándose de ser un damnificado del sanchismo cuando fue el sanchismo el que, durante la campaña del 26-J, reivindicó su legado. Por lo demás, tampoco resulta muy halagüeño que Fernández obtenga mejor nota entre los votantes del PP que entre sus votantes, en lo que aparenta un indicio de que el populismo también ha prendido en las bases. O que, como me decía un amigo a propósito de la intervención en el acto de Libres e Iguales ‘Por el pacto español’ de Nicolás Redondo Terreros, Joaquín Leguina y Enrique Múgica: “En el fondo, presentarlos como socialistas tiene algo de ficción”.

Incoaligables

Incoaligables

Una de las excentricidades de la vida política española, síntoma de su inmadurez, es la imposibilidad de que el PP y el PSOE se coaliguen. Hasta los que estábamos a favor de la Gran Coalición éramos conscientes de su imposibilidad. Le pedíamos peras al olmo, para que por pedir no quedase.

Feliz Mariano Nuevo

Feliz Mariano Nuevo

Acaba un año, otro empieza… y ahí permanece Mariano Rajoy, constante, entre la España que muere y la España que bosteza. Todos le daban por muerto hace doce meses, iba a ser la primera víctima del terremoto político que fragmentó el Parlamento y a lo máximo que podía aspirar era a facilitar, con su salida, la permanencia en el poder de su partido. Un año después, aparece como el líder nacional menos cuestionado, representa el polo de la estabilidad en la convulsa Europa y ha culminado una metamorfosis personal que le lleva a erigirse en el paladín del “diálogo” y el “acuerdo”, en el promotor resuelto de los pactos de Estado que deben reformar los agrietados pilares del sistema español. Es un Mariano nuevo, muy distinto del que aprobaba leyes orgánicas con el único apoyo del PP y huía obsesivamente del escaparate público.

Rajoy tiende la mano a Cataluña para un diálogo en el que no esté incluido el referéndum

Rajoy tiende la mano a Cataluña para un diálogo en el que no esté incluido el referéndum

“Mi voluntad es que la legislatura sea larga y fructífera. No quiero adelantar las elecciones, como no quería repetir las elecciones ni convocar unas terceras. No quiero adelantar porque lo mejor es la estabilidad”, ha dicho el jefe del Ejecutivo. La mano tendida al diálogo con Cataluña y los partidos de la oposición tiene, no obstante, varios límites que deberían ser intocables, ya que según sus palabras “hay cosas que sería un enorme error jugar con ellas o cambiarlas porque sí”. Sobre este asunto ha matizado que una reforma de la Constitución “no va a resolver el problema” con Cataluña.

El dirigente popular ha pedido también que la sociedad española continúe en la senda de la moderación y la responsabilidad, huyendo de la “radicalidad” y los “fanatismos”. La cooperación de todos los grupos políticos permitiría, ha subrayado, “pasar de un bloqueo histórico a una colaboración histórica”. Con respecto a este tema, Rajoy ha valorado la aprobación con el PSOE de la ley de estabilidad presupuestaria y del techo de gasto de las administraciones públicas para 2017.

El presidente del Gobierno ha hecho durante su intervención un balance positivo de la evolución económica, dejando la puerta abierta a pequeños retoques sin llegar a la derogación completa de las reformas que puso en marcha en la anterior legislatura. El objetivo para el año que entra, ha manifestado, es alcanzar pactos en materias como la educación, la justicia, la violencia de género, la calidad democrática, la situación de Europa tras el Brexit y la financiación autonómica.

Personajes del año

Personajes del año

El lenguaje es un espectáculo, y esconde —en la superficie, como en el cuento de Poe— verdades profundas. Se trata simplemente de fijarse en lo que decimos y ahí está, comprimida, toda la lección. Analicemos un ritual de estas fechas: la elección de los “personajes del año”.

Rajoy, el que la sigue la consigue

Rajoy, el que la sigue la consigue

Rajoy se enfrenta a uno de los Parlamentos más fragmentados de la historia democrática de España. No cuenta con una mayoría absoluta que le respalde, sino que debe alcanzar acuerdos y negociar con las dos únicas formaciones con las que está dispuesta a dialogar: Ciudadanos, con quien firmó un acuerdo en agosto, y los socialistas de un PSOE fragmentado fruto de las batallas internas. La otra parte del hemiciclo está compuesta por un Podemos, que ya ha dicho que su objetivo es terminar con la legislatura de Rajoy, y las fuerzas nacionalistas que forzarán el diálogo territorial hasta la extenuación. Por delante tiene el gran reto de aprobar unos presupuestos que implicarán recortes en 5.000 millones y revisar el futuro de las pensiones, cuya hucha se vacía a marchas forzadas. Pese a la postura dialogante que las circunstancias le obligan a avenirse, Rajoy dejó claro a sus oponentes el día de su investidura que no pretendieran imponerle lo que no puede aceptar. Una declaración que despista y desconcierta, porque no se sabe muy bien en qué se traducirá eso, si en acuerdos o en trabas. Una actitud ambigua que ha perfilado a un político capaz de mantenerse en pie, casi sin despeinarse, en medio de la cuerda floja.

En el Marca no hay esquelas

En el Marca no hay esquelas

A las puertas de la Navidad hay que dimitir siempre de algo. Los hay que dimiten del turrón en aras de la operación bikini y también los hay que se privan de algún cargo porque con cumplir con toda la familia en Navidad ya es bastante. Que Aznar deje la presidencia de honor del PP es de esas decisiones que uno no sabría si llevar en la sección de rumores o mandarla a las páginas del corazón directamente. Aznar es un rumor en sí mismo. Un eco que queda en la sede de Génova cuando paran los de las piquetas que reformaron la sede del PP. El PP le ha roto el corazón tantas veces a Aznar últimamente que ya no se presume reconciliación.

Aznar comunica a Rajoy su renuncia a la presidencia honorífica del PP

Aznar comunica a Rajoy su renuncia a la presidencia honorífica del PP

El ex presidente del Gobierno, que desde hace tiempo ha mantenido importantes divergencias con el actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy, a quien él mismo nombró para sucederle al frente del PP, explica que su decisión tiene que ver con la reciente desviculación de la Fundación FAES con el PP, entidad que preside Aznar.
“Esta decisión, junto a otras consideraciones que alargarían innecesariamente estas líneas, significa, también, mi no participación en el próximo congreso del Partido Popular”, dice para después anunciar que, por primera vez desde 1979, no va a acudir al próximo congreso del PP previsto para primeros del 2017.”En conclusión, después de haber sido durante 8 años Presidente del Gobierno de España; durante 14 años Presidente Nacional del Partido Popular y durante otros tanto su Presidente de Honor, mantengo mi condición de militante del Partido Popular, adquirida hace casi ya 38 años”.Aznar desea lo mejor a Rajoy “en estos momentos “tan importantes y difíciles”.
El ex presidente ha sido una de las personas más críticas con Rajoy y con algunas de sus decisiones, que ha manifestado en público creando tensiones y malestar dentro del PP. Entre las últimas declaraciones del ya ex presidente honorífico destaca el reproche a la dirección del partido tras la muerte de la ex alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. “Lamento que haya muerto habiendo sido excluida del partido al que dedicó su vida”.

Desgaste

Desgaste

“El poder desgasta a quien no lo tiene”. La frase de Talleyrand, que Andreotti popularizó antes de que Coppola la parafraseara en la trilogía de El Padrino, adquiere relevancia en el actual escenario político español. Ciudadanos decidió investir presidente a Rajoy con condiciones programáticas pero manteniéndose en la pertinaz oposición. En uno de los mejores discursos que le he escuchado Albert Rivera justificó el donde dije digo… apelando a una convincente y valiente responsabilidad de estado; esa de la que carecen tanto los hórridos populistas como el nacionalismo desleal (valgan las redundancias). C’s ha ensayado la estrategia del apoyo condicionado y centrífugo a nivel autonómico. Parece ser que la experiencia ha funcionado razonablemente.

En tierra de nadie

En tierra de nadie

El crecimiento acelerado de Ciudadanos durante estos dos últimos años se ha fundamentado sobre una sucesión de crisis superpuestas: la económica, la territorial y la política, aunque no necesariamente por este orden. La descomposición de los principales partidos de la estabilidad ha facilitado todo este proceso. El Partido Popular resistió a duras penas el efecto combinado de los recortes presupuestarios sobre el Estado del bienestar y el persistente goteo de casos de corrupción que afectaban a las mismas entrañas de su organización. El PSOE, tras la experiencia Zapatero, sufrió una especie de tormenta perfecta que le ha dejado al borde de la ruptura interior y muy debilitado parlamentariamente. El colapso de UPyD dejó libre la franquicia del centro constitucionalista y el procés soberanista dinamitó la sentimentalidad del catalanismo moderado para dar paso a la lógica del dret a decidir. Ciudadanos ha sabido abrirse paso en medio de este paisaje de ruinas. Le ha favorecido su aspecto pulcro, moderno, urbano y técnicamente limpio de grandes corruptelas. Ofrecía algo parecido a una modernidad tecnocrática con aires de Obama: economistas de la London School of Economics y actores de series televisivas, candidatos políglotas y tuiteros de calibre. Era –o pasaba por ser– la derecha aseada, el centro razonable y la izquierda moderada: Dinamarca en lugar del Mediterráneo. O, lo que es lo mismo, mayor libertad económica junto a unas políticas sociales más generosas.

Rajoy insta al ELN a sumarse al actual proceso de paz en Colombia

Rajoy insta al ELN a sumarse al actual proceso de paz en Colombia

Previamente, el dirigente español había subrayado que “la construcción de la paz ya comenzó y su éxito definitivo depende de que sea una paz para todos” y “que no olvide jamás a las víctimas”. Por su parte, el galardonado Santos manifestó que con la paz “se crean oportunidades muy especiales” en ámbitos como las infraestructuras, la industria agroalimentaria y el turismo, y adelantó que Colombia va a llevar a cabo el “plan de infraestructuras viales más ambicioso de América Latina” con una inversión de “más de 13.000 millones de euros”.
El jefe negociador del gobierno de Colombia, Juan Camilo Restrepo, propuso este domingo que el ELN decrete una tregua unilateral con motivo de la Navidad y Año Nuevo, que ayudaría a descongelar el proceso de paz con este grupo terrorista, el segunda del país después de las FARC.

El Constitucional paraliza la hoja de ruta independentista de Cataluña

El Constitucional paraliza la hoja de ruta independentista de Cataluña

La decisión del Constitucional se dirige a la presidenta del Parlamento de Cataluña, Carmen Forcadell, y a los demás miembros de la Mesa, así como al President de la Generalitat, Carles Puigdemont, a quienes les recuerda su deber de “paralizar” cualquier iniciativa que suponga ignorar o eludir la suspensión acordada. Además, les apercibe de las “eventuales responsabilidades, incluida la penal, en las que pudieran incurrir”. El comunicado precisa que el Parlamento de Cataluña, dominado por una coalición partidaria de la secesión, dispondrá de veinte días para formular “las alegaciones que estimen oportunas”. La próxima semana el mandatario catalán tiene previsto celebrar una reunión con partidos políticos, sindicatos y asociaciones para iniciar los preparativos de este voto, ahora suspendido.

En 2014, el alto tribunal ya decretó en otra sentencia referida a Cataluña que bajo la actual Constitución una región “no puede unilateralmente convocar un referéndum de autodeterminación” dado que la Carta Magna se fundamenta en “la indisoluble unidad de la Nación española”.

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