
La desmesura hiperbólica
“De tanto emplear coloridas hipérboles, algunos ya están confundiendo la realidad con sus exageraciones. A izquierda y a derecha”

“De tanto emplear coloridas hipérboles, algunos ya están confundiendo la realidad con sus exageraciones. A izquierda y a derecha”

“Los resultados de la triple cita electoral ofrecen varias lecturas, y algunas contradictorias, una es la vuelta del bipartidismo: la recuperación del PSOE parece clara, y puede que la del PP esté cerca”

“El desafío a la democracia liberal está planteado de forma similar en muchos países, aunque en el caso español la amenaza llega menos de esa derecha un tanto esperpéntica de Vox que de la izquierda que regresa a los años 30”

La Comunidad de Madrid podría ser gobernada por los socialistas, después de 24 años, con el apoyo de Más Madrid y Unidas Podemos

La homosexualidad es legal en Cuba, pero está perseguida, como todo lo que no sea ciega obediencia al régimen

“Casado también se creyó que España se derechizaba, que le hervían los cojones torrentianos”.

Pedro Sánchez volverá a ser presidente del Gobierno de España

Si algo ha quedado demostrado este domingo es que Pedro Sánchez e Iván Redondo acertaron de lleno con su estrategia política

Ante la posibilidad de que el PSOE consiga formar Gobierno con Podemos y Compromís, puede ser útil conocer las razones del éxito económico de la coalición de los socialistas con la extrema izquierda en Portugal

El nombre de la coalición con la que concurrirán a las elecciones será Unidas Podemos Izquierda Unida Madrid en Pie

Esa proyección de los papeles de Bárcenas en el cinexín de Carmena nos evoca vagamente a ‘Cinema Paradiso’ y son un buen ejemplo de que Podemos está ya para eso: para una reposición en un cine de verano

Sánchez va a ganar por ese automatismo de la España de dos botones, y por lo que hay a su izquierda y a su derecha

En la consulta solo ha participado un 27,4% del censo y el 61% de los 10.3887 votos han sido a favor la alianza

En La deriva reaccionaria de la izquierda (Página Indómita, 2018) Félix Ovejero desgrana con tino la irracionalidad que se ha apoderado de buena parte de la izquierda, que ha dejado de lado –para que lo recoja la derecha- un bien demasiado valioso: la sensatez.

He is back. Vuelve. La plaza del Museo del Reina Sofía es a Pablo Iglesias lo que a Rocky Balboa las famosas escaleras del Museo de Arte de Filadelfia.

Pedro Sánchez ha empezado a hacer precampaña y ha llamado a la movilización “serena” y “firme” de toda la izquierda para ganar las elecciones y proponer un horizonte de progreso para la mayoría social frente a la involución que representan las “tres derechas”.

Que la izquierda en la que creían Iñigo Errejón y Manuela Carmena era un ‘Starbucks’, uno lo empieza a comprender más tarde. Un postureo que sale caro pero queda muy bien en ‘Instagram’.

La escena final de la película de David Cronenberg, protagonizada por Viggo Mortensen, es una especie de metáfora de la propia fundación de la comunidad política: el uso de la violencia es aceptado y perdonado como mal necesario, como medio —siempre polémico— para constituir la sociedad. Fue —creo— Max Weber el primer autor que introdujo la violencia en el estudio institucional, al definir al Estado —nada menos— como aquel ente administrativo y racional que ostentaba el monopolio de la violencia legítima.

El semanario The Economist y el diario Financial Times son dos publicaciones británicas de cabecera para los liberales, también en España. En esto hay incluso consenso entre las distintas familias –muchas de ellas, contradictorias entre sí– que se autocalifican como tales.

Advierto que, más que una columna, lo que sigue es una reflexión melancólica. Por mucho empeño que uno ponga en que su texto sea algo original y sugestivo, por más que uno tache y vuelva a empezar, hay veces que lo único que sale es el garabato triste de un problema irresoluble.

2018 cierra con la adopción de dos medidas que pondrán a prueba la fortaleza de la unión monetaria a partir del próximo 1 de enero cuando cumpla 20 años de existencia. Tal y como estaba previsto, el Banco Central Europeo (BCE) pone fin a su programa de compra de deuda de las diecinueve economías que forman la zona euro. A modo de relevo, sus gobiernos han pactado hace pocos días un descafeinado acuerdo sobre los mecanismos de defensa de la moneda común, que supone algunos avances en la unión bancaria pero deja en el aire la deseada integración fiscal.

La irrupción de Podemos en 2014 hizo tambalear el escenario político español. El programa que presentaron a las elecciones al Parlamento Europeo incluía algunas medidas que sembraron cierta inquietud, sobre todo cuando en algunas encuestas posteriores aparecieron como ganadores de las elecciones generales.

Acertar una predicción política es como ganar a la ruleta: dan ganas de volverlo a intentar. Hará cosa de dos meses predije aquí mismo que al auge de Vox proseguiría de darse las cuatro condiciones que podían auparlo; esas condiciones se dieron y ese auge se produjo el domingo, en Andalucía. De modo que voy a volver a probar.

La primera y más evidente conclusión de las elecciones andaluzas del 2 de diciembre de 2018 es que la democracia española ya es multipartita. Todavía hay dos grandes partidos hegemónicos, PP y PSOE, sí, pero ya existen otras tres formaciones políticas nacionales de enorme relevancia. Y también son cinco, al menos, las grandes paradojas que arrojan los sorprendentes resultados de esta jornada electoral.

Qué lejos quedan aquellos días de mayo en que los jóvenes del Sur de Europa tomaron las plazas y los parques clamando por una democracia real y exigiendo un porvenir arrebatado.

El portavoz parlamentario de IU en el parlamento asturiano, Gaspar Llamazares, ha renunciado al escaño así como de no concurrir a las primarias para elegir al candidato de la coalición en las elecciones autonómicas.

El análisis a grandes rasgos es ya un lugar común. Al margen de la oposición izquierda-derecha, el gran eje de nuestro debate político es el que viene marcado por la oposición entre partidos del sistema (reformistas, moderados, liberales, globalistas-europeístas) y los partidos contra el sistema (populistas, anti-élites, radicales, eurocríticos, identitarios). Dicho de otro modo: macronismo-bannonismo.

Más de 3.000 personas, entre delegados, cargos orgánicos, invitados nacionales e internacionales, observadores, medios de comunicación acreditados y equipos encargados de toda la infraestructura técnica y organizativa, participan en Madrid desde este sábado en el 39º Congreso del PSOE

Susana no era Susana. Susana era el producto de una sociología, casi de una orogenia, las lentas masas de la tierra que habían ido creando esa forma perfecta del PSOE andaluz, paternalista y providente, acariciador y consolador. Susana era su mejor producto, en realidad. La perfección de esa manera de hacer política sin política, sino con una mezcla de raíces sentimentales y calderilla regada que encandilaba al pueblo. Pero hasta ella ha caído.

Hamon, de 49 años, crítico del actual gobierno y relegado a un segundo plano durante meses, se impuso a Valls en la primera ronda en las primarias con el 36,3% de los votos, en en unas primarias en las que el Partido Socialista francés, desgastado por la impopularidad del presidente François Hollande, vive uno de sus peores momentos político de su historia y, según las encuestas, podría quedar relegado al tercer puesto en las elecciones presidenciales.
Por su parte, Manuel Valls, de 54 años, que se lanzó a la carrera presidencial después de que Hollande optara por no presentarse a la reelección, quedó en segundo lugar con el 31,1% de los votos. La participación, entre 1,5 y 2 millones de votantes, fue inferior a la registrada en las primarias de 2011, cuando 2,7 millones de votantes socialistas designaron a François Hollande candidato a las elecciones. El ex ministro de Economía, Arnaud Montebourg, un férreo defensor del proteccionismo económico, que obtuvo el tercer puesto con el 18,7% de los votos, llamó inmediatamente a sus electores a votar por Hamon. “El próximo domingo votaré por Benoît Hamon y les invito a hacer lo mismo”, declaró, lo que permite a Hamon encarar la segunda vuelta con una ventaja considerable.
Calificado como la revelación de la campaña, Hamon logró imponerse con propuestas innovadoras, como la creación de una renta básica universal que asignaría a todos los franceses un ingreso de 750 euros mensuales sin condiciones. Hamon dejó el gobierno de François Hollande en 2014, descontento con la “deriva liberal” del ejecutivo socialista, antes de lanzarse en agosto a la carrera presidencial abogando por “un nuevo modelo de desarrollo”. “Los electores han votado por convicción, no por resignación”, dijo el diputado tras conocerse los resultados, llamando a los electores a movilizarse para “terminar con la vieja política”.
Valls contestó declarándose en el estandarte de la “izquierda responsable”. “Nada está escrito”, puntualizó. Valls, quien para los electores encarna la herencia del gobierno socialista de Hollande, no logró hacer despegar su campaña.
La segunda vuelta de las primarias del Partido Socialista se celebrará el domingo 29 de enero. Un Partido Socialista que se presenta muy debilitado tras la impopular gestión de Hollande y que, según todas las encuestas, quien sea el vencedor de estas primarias, no pasará la primera vuelta de las elecciones presidenciales el 23 de abril.

Desde la retaguardia, lugar de resistencia, Iván de la Nuez plantea un controvertido ensayo que recorre el territorio del arte contemporáneo.

Seis exjefes de Estado y de Gobierno europeos, entre ellos los socialistas José Luis Rodríguez Zapatero y François Hollande, han hecho un llamamiento por escrito para que el expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, condenado por corrupción y encarcelado desde el pasado 7 de abril, pueda “presentarse libremente ante el sufragio del pueblo brasileño”, haciendo referencia a las elecciones que se celebrarán en octubre en el país.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha convocado para este viernes por la mañana una reunión extraordinaria de la Ejecutiva federal para decidir si presenta una moción de censura contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy

El secretario general del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez, ha presentado este viernes una moción de censura contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tras conocerse la primera sentencia de la Gürtel en la que se condena al Partido Popular (PP) como “partícipe a título lucrativo”.

El coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maíllo, ha acusado a Pedro Sánchez de querer “asaltar” el poder y hacerlo “de la mano de los que ponen en peligro España”, en alusión a Podemos, y de los que quieren “romperla”, por los independentistas.

La idea del líder socialista, Pedro Sánchez, es convocar elecciones en unos meses si gana la moción de censura contra el presidente del Gobierno.

El experimento separatista —empieza a ser difícil llamarle proceso a algo que hace años que gira sobre sí mismo— ha abierto las puertas de la sociedad catalana a una retórica izquierdista, pero no de cualquier izquierda.

Ser zurdo no es fácil. La vida cotidiana está pensada y hecha para los diestros por no hablar de que a lo largo de la historia, quienes usaban la mano derecha para manejarse en el día a día estaba mal visto. Los castigos han estado presentes hasta hace poco.

Ha vuelto a suceder. Un ultra indisimulado gana unas elecciones aupado por la ola reaccionaria que recorre gran parte de Occidente. Jair Bolsonaro será el próximo presidente de Brasil después de haber dicho, entre otras cosas, que el destino de los partidarios de su rival del Partido de los Trabajadores era irse del país, o que un policía que no mata no es un buen policía.

Brasil celebra este domingo unas elecciones clave en las que no sólo se decide quién presidirá el Gobierno a partir de enero de 2019 y durante los próximos cinco años, si el ultraderechista Jair Bolsonaro o el izquierdista moderado Fernando Haddad. Está en juego también, según los analistas, el retroceso o el progreso del país más grande de Latinoamérica.