
La poesía libre de Walt Whitman
Para entender a América hay que leer Hojas de Hierba de Walt Whitman, un poeta que como muchos, ha sido más celebrado en muerte que en vida.

Para entender a América hay que leer Hojas de Hierba de Walt Whitman, un poeta que como muchos, ha sido más celebrado en muerte que en vida.

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez ha recibido este lunes el Premio Cervantes 2017, que le fue concedido por convertir en su literatura “la realidad en una obra de arte”. El escritor ha querido dedicar el premio “a la memoria de los nicaragüenses que en los últimos días han sido asesinados en las calles por reclamar justicia y democracia”.

El actor de doblaje Pepe Mediavilla, que era la voz en español del actor Morgan Freeman o de Ian McKellen en su papel de Gandalf en El señor de los anillos, ha muerto a los 77 años, ha anunciado este jueves su club de fans a través de Facebook.

Hay un monumento en Perú a la memoria de César Vallejo (1892-1938) que está viejo y dañado, torturado por el tiempo tras más de medio siglo expuesto a la calle y las aves de ciudad; en alguna época, cuentan los cronistas limeños, la obra sirvió de letrina para vagabundos y de superficie para grafiteros. La estatua de acero que creó el artista vasco Jorge Oteiza subsiste como puede a pocos metros de una iglesia en Lima; igual lo hace el trabajo que Vallejo dejó en herencia: especialmente su poesía y sus ensayos, también sus relatos en prosa. Algunos de ellos todavía resisten con dignidad frente a la erosión inevitable del tiempo.

Quedan apenas dos días para que llegue abril, el mes del que TS Eliot desconfiaba “pues engendra / lilas en el campo muerto, confunde / memoria y deseo, revive / yertas raíces con lluvia de primavera”. Acaban de pasar las siete y media de la mañana. Miro el mar y comprendo el lugar común de la “calma tensa”. Lo entiendo por oposición: el agua transmite una paz genuina e hipnótica con rompeolas de juguete, como de la ciudad dos pequenitos de Coimbra a la que mis padres nos llevaron a mis hermanos y a mí siendo eso, un pequenitos. No hay un antes ni un después de ninguna tormenta. Me pregunto por la generosa función pedagógica de esa cidade portuguesa en miniatura, como si fuera un recinto para mostrar gradualmente la fealdad del mundo pero también su embriagante y frecuente belleza.

La literatura hay que celebrarla todos los días, pero unos más que otros. Este miércoles es el Día de la Poesía y en The Objective hemos hecho una selección breve y extraordinaria con autores y autoras imprescindibles. La lista podría ser interminable, pero en estos diez nombres hay universos infinitos.

Toda religión hace referencia a algo que sucedió antes del tiempo y que puso en marcha el tiempo.


El 28 de octubre de 1999 se despedía para siempre uno de los grandes poetas de la Generación del 27 y de España, Rafael Alberti. Entre sus grandes hazañas, además de haber llenado con sus versos las páginas más importantes de la poesía contemporánea, también está la de colaborar en la evacuación de los fondos del Museo del Prado para evitar la destrucción del patrimonio español por los bombardeos de los sublevados.


El escritor Julio Martínez Mesanza ha sido galardonado este martes con el Premio Nacional de Literatura en la modalidad de Poesía por la obra Gloria. El premio lo concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para distinguir la obra de un autor español escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado y editada en 2016. Está dotado con 20.000 euros. El jurado ha galardonado esta obra “por insuflar un aire nuevo a la tradición clásica, avanzando en profundidad en esta nueva entrega poética, plena de belleza formal y sentido de la rebeldía ante el pensamiento único vigente”. El premio a Martínez Mesanza se suma a los demás Premios Nacionales otorgados este año, como el de Literatura Infantil y Juvenil, Teatro, Circo, Labor Editorial, Periodismo Cultural, Música y Cómic.

Si no tienes planes para la próxima semana, desde The Objective te proponemos “Arabismos. Festival de Jóvenes creadores”, que Casa Árabe de Madrid organiza del 18 al 21 de mayo, en el marco de la programación especial de su décimo aniversario. La institución cumple diez años acercando España al mundo árabe y viceversa. Con este evento Casa Árabe abre sus espacios para acoger diferentes manifestaciones culturales de la mano de jóvenes interesados y comprometidos con el mundo árabe, con sus tradiciones, su cultura y su devenir actual. Durante los cuatro días se presentarán eventos de muy diversa índole: conferencias sobre la actualidad del mundo árabe y la creación poética, un concierto, una exposición, dos obras de teatro, un taller gastronómico y otro de percusión.

Por cientos se cuentan los creadores que se inspiraron en Madrid, sus calles y parques, sus bares y gentes, sus fiestas y costumbres, para plasmar su obra. De entre esos cientos, muchos fueron poetas, que con sus versos dibujaron su percepción de la capital española, a veces amada y apenas odiada.

Acertar con la palabra justa y si aún no existe, inventarla. Es el don que Fernando Beltrán convirtió oficio. Reconocido escritor con más de 15 poemarios a sus espaldas es también artífice de El Nombre de las Cosas, el estudio creativo, libro y pasión del hombre capaz de bautizarlo todo. Entre sus más de 500 creaciones acuñó términos como La Casa Encendida, Amena, OpenCor, Rastreator y hasta el madrileño barrio de La Gavia, dando origen a la profesión que tuvo que concebir él mismo: la de nombrador.

Si un beso fuera un mero acto físico, el verbo besar carecería de sentido en los labios de aquellos que besan. Los besos son lentos, fugaces, apasionados o fríos, pueden saber amargos, dulces o salados, pero sobre todo los besos no se enseñan, se sienten.

En un rincón de Madrid, entre el Paseo del Pardo y el Real Jardín Botánico, el tiempo se para. El sitio, aunque a veces pase desapercibido, lleva 95 años siendo un referente cultural de Madrid. Hablo de la Feria de Libros Permanente de la Cuesta del Moyano.

Antonio tiene maneras de caballero inglés y fuma tabaco de liar, su voz grave acompaña un discurso de imágenes y construcciones que dibuja un hombre que no solo escribe como un poeta, sino que habla como un poeta, y a pesar de todo tiene 41 años.

Desde el caos, florecen voces que hablan de cenizas, nostalgias y punzantes sentires; gritos de mujer que moldeados en verso traducen a una dimensión humana el sinsentido de la Guerra de Siria. Provenientes de un hogar en ruinas, han establecido un nuevo canon literario y gracias al poder catártico y revulsivo de sus letras, ofrecen desde lo íntimo un poderoso antídoto contra la indiferencia.
Maram al-Masri y Maisoun Shukair son mujeres, sirias y poetas. La primera, musulmana suní, nació en Latakia, emigró a París en los 80 tras desafiar la ley que prohíbe matrimonios interreligiosos y demuestra su firme oposición al régimen de Assad cada vez que tiene ocasión. La segunda ayudó a los heridos y desplazados por el conflicto desde su farmacia en Damasco ganándose las amenazas por parte del régimen y vio a su marido encarcelado como sospechoso opositor. Llegó al Centro de Refugiados de Alcobendas (Madrid) tras verse obligada a dejar a su hijo menor y su pareja en el lugar más inseguro del planeta. Reunida de nuevo con su familia en un minúsculo piso en el extrarradio de la capital, sueña con el momento de volver a su país mientras compone versos.

De esta forma, durante todo el año se promoverán una serie de actividades dedicadas al reconocimiento, estudio y difusión de su obra. Miguel Hernández Gilabert, nació en Orihuela el 30 de octubre de 1910 y falleció en la cárcel de Alicante el 28 de marzo de 1942, tras permanecer varios años preso tras la Guerra Civil por motivos políticos. Condenado a 30 años de prisión, enfermó de tuberculosis y falleció en la enfermería de la prisión. Poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX, tradicionalmente se le ha encuadrado en la generación del 36. Sin embargo, mantuvo una mayor proximidad con la generación anterior hasta el punto de ser considerado por Dámaso Alonso como “genial epígono” de la generación del 27.

Quizá el mayor logro que Leonard Cohen consiguió en su vida fue poner de acuerdo a la mayoría de los melómanos. Nadie ha sido capaz de negar nunca el enorme talento del canadiense, que pasará a la historia por su capacidad para despertar infinitas sensaciones con sus canciones. Con Suzanne nos transmitió la vibrante emoción de un romance que comparaba con la fe en lo divino. En Halellujah regalaba una letanía de nostalgia y serenidad. I’m your man jugaba con la sumisión y el coqueteo desde la perspectiva masculina. Light as the beeze destilaba erotismo por todas las letras. Y en Waiting for the miracle exhibió su lado más desesperado por conseguir el amor inalcanzable.
Cohen impregnó en toda su obra un halo de ternura y sentimiento, un lirismo único y en ocasiones inescrutable. Alguna vez incluso hacía gala de su irónico sentido del humor, como el que plasmó en su canción Don’t go home with your hard on (No vuelvas a casa con tu erección). Tenía una peculiaridad rara entre los cantantes de su época: siempre se alejó de la política y los focos. No porque fuera un romántico empedernido, que también, sino porque Cohen sabía a la perfección cuáles eran sus mejores armas para conquistar al público. O al menos a esa parte que quería conquistar.

Aunque, desde la Academia sí han hablado con el representante del músico y con personas de su entorno, el propio Dylan ha actuado como si no se hubiera dado por enterado. Ni una declaración, ni un una reacción a su elección – no exenta de polémica – ha salido de la boca del estadounidense. ¿Irá a la ceremonia de entrega de los premios Nobel el próximo 10 diciembre?, es la pregunta que se hace mucha gente y que la representante de la Academia no ha podido contestar durante su intervención en la emisora. “Tengo un presentimiento de que Bob Dylan puede venir. Puedo equivocarme, y claro que sería una pena que no viniese, pero en cualquier caso la distinción es suya y no podemos responsabilizarnos de lo que pase ahora. Si no quiere venir, no vendrá, será una gran fiesta igual”, ha comentado Danius. Dylan fue premiado con el Nobel de Literatura por “haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense’.

El Nobel de Literatura para Bob Dylan ha sido sin duda un regalo de la academia para que no decaigan los ánimos de polémica a fin de año.
…la gente está harta de la sobreabundancia de noticias, aunque se presenten como textos de opinión, y les produce un mayor placer leer sobre el amor o la felicidad que documentarse sobre las desgracias que sacuden al mundo.

Los satélites deberían ser para soñar. En las noches de luna, todavía guardamos cierta capacidad para dejarnos arrullar por la belleza. Tanta ciencia de hojalata se convierte en homicida de la poesía lunática

Escribo esta mínima reseña a la luz de su reciente ausencia física, con el convencimiento personal de que ningún creador, ningún amante y ningún loco podrán morir jamás por completo.

Flota algo inquietante en su narrativa, una prosa cargada de poesía que consigue algo difícil: recordar meses y meses la lectura acabada