El algoritmo de Facebook es un sistema opaco, difícil de comprender, pero muy importante para medios y marcas ya que decide qué se muestra antes en cada uno de los perfiles de los usuarios basándose en su historial de navegación, actividad y amigos. A diferencia de otras redes como Twitter, Facebook no muestra el contenido por orden cronológico, sino que lo filtra y reparte según el algoritmo con el fin de personalizarlo para hacerlo del agrado de sus usuarios. Con esta nueva actualización, prima los contenidos personales a los profesionales o emitidos por entidades no individuales, algo que ha molestado a marcas y medios. Facebook quiere contenido, pero no enlaces fuera de su ‘ecosistema’. Este modelo de negocio está centrado en la publicidad y demanda que se pase cada vez más tiempo dentro. Por ello, premia el contenido alojado en su sistema y castiga lo que se halle fuera de sus dominios.