
Ciudadanos rompe el pacto de investidura con Susana Díaz del PSOE
Juan Marín propondrá a Ciudadanos romper el pacto de investidura con Susana Díaz

Juan Marín propondrá a Ciudadanos romper el pacto de investidura con Susana Díaz

La directora general de Trabajo, Concepción Pascual Lizana, ha presentado su dimisión tras asumir la responsabilidad de haber firmado el expediente del visto bueno del nuevo sindicato denominado Organización de Trabajadoras Sexuales (OTRAS).

La secretaria general del nuevo sindicato Organización de Trabajadoras Sexuales (Otras), Concha Borrell, ha declarado este viernes que el Gobierno socialista de Pedro Sánchez debería “dimitir en bloque”, dado el rechazo a la creación de esta nueva organización y “por no entender que es un trabajo”.

El Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social ha dado el visto bueno a la constitución de un sindicato de trabajadoras sexuales. La aprobación se ha producido tras comprobarse “que reúne todos los requisitos previstos en la Ley Orgánica de Libertad Sindical y en el Real Decreto sobre depósito de estatutos de las organizaciones sindicales y empresariales”, según el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Las llegadas de migrantes a la frontera Sur se producen durante todo el año, pero repuntan todos los veranos por la mejora de las condiciones meteorológicas en el estrecho. Europa presume de políticas de primer mundo, pero en este caso solo demuestra improvisación.

La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, ha asegurado este lunes que el Gobierno de Pedro Sánchez va a dar oxígeno de manera inmediata a su comunidad con medidas para garantizar su suficiencia financiera a la espera de un nuevo modelo de financiación que ha calificado de urgente.

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha solicitado al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que convoque cuanto antes el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), algo a lo que se ha comprometido el dirigente popular, al tiempo que defendido un modelo de financiación autonómica que deje de “infrafinanciar” a Andalucía

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha zanjado este sábado cualquier discusión sobre la marca con la que su partido concurrirá a las próximas elecciones municipales, autonómicas y europeas y ha garantizado que el nombre de Podemos debe estar en las papeletas en todos esos procesos electorales.

El diputado por Asturias del PSOE Antonio Trevín ha anunciado que dejará su acta parlamentaria a partir de septiembre, cuando se retome la agenda política, informan varios medios. El socialista, que había apoyado a Susana Díaz en el proceso de primarias, tenía discrepancias con la dirección tomada por el secretario general, Pedro Sánchez. “La nueva dirección federal del PSOE ha modificado la estrategia parlamentaria. El triunfo de Pedro Sánchez confiere legitimidad a dicho cambio, pero debo confesar que no lo comparto y que, por tanto, lo más honesto, a mi juicio, es dar un paso atrás. Por ello anuncio mi dimisión como Diputado en el Congreso e informo que, por lealtad a mi partido, seguiré defendiendo internamente mis convicciones políticas”, ha dicho Trevín en rueda de prensa. La suya es la segunda dimisión socialista en el Congreso motivada por discrepancias por Sánchez, después de que el pasado 28 de julio Antonio Madina anunciara que dejaba la política por motivos similares.

El ministro de Exteriores, Alfondo Dastis, ha destituido al cónsul español en Washington, Enrique Sardà Valls, por burlarse de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y de su acento, informan varias agencias. “Hay q. ber que ozadia y mar gusto la de la susi. mira q ponerse iguá q letirzia. cm se ve ke n.sabe na de propoculo ella tan der pueblo y de izquielda. nos ha esho quedar fatá a los andaluse. dimicion ya”, así se ha expresado el excónsul en una publicación de Facebook, ya eliminada, en referencia a una imagen en la que aparecían Díaz y doña Letizia con un vestido parecido.

Juana Rivas, la mujer de Macarena (Granada) que se ha negado a entregar a sus dos hijos a su expareja, condenado por maltrato, sigue ilocalizable. Pero uno de sus abogados ha presentado este lunes un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional para poder permanecer con sus niños.

Un incendio forestal declarado anoche en el paraje La Peñuela de Moguer, Huelva, ha entrado en el Espacio Natural de Doñana, según ha confirmado el consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de Andalucía, José Fiscal, y ha obligado a desalojar de la zona a al menos 300 personas.

El PSOE ha puesto fin este domingo a su 39º Congreso Federal con la aprobación de la nueva Comisión Ejecutiva Federal, con el 70% de los votos a favor, y la proclamación de Pedro Sánchez como secretario general.

Más de 3.000 personas, entre delegados, cargos orgánicos, invitados nacionales e internacionales, observadores, medios de comunicación acreditados y equipos encargados de toda la infraestructura técnica y organizativa, participan en Madrid desde este sábado en el 39º Congreso del PSOE

El exlehendakari Patxi López ha aceptado la oferta del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, de integrarse en su ejecutiva, mientras que el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, se incorpora al proyecto como presidente del Consejo Territorial del partido.

Pedro Sánchez perdió las elecciones porque parecía de mentira y ha ganado las del PSOE porque sus emociones, salidas de su encuentro fervoroso con las bases, son verdad.

Lo que les gusta olvidar a los analistas de la catástrofe es que la alternativa a Pedro Sánchez eran Susana Díaz o Patxi López. Y ese no es un problema de la socialdemocracia, sino del Partido Socialista Obrero Español.

La elección de Pedro Sánchez como líder del PSOE no deja más opción que montar un nuevo partido de centro-izquierda. Diría lo mismo si las primarias primorosas las hubiera ganado la señora de Andalucía. En este proceso sonrojante de primarias queda claro que falta un nuevo partido de centro-izquierda. Un partido que haga de la nobleza virtud. Del día a día una razón de ser. Un partido que sea representante de los hombres y mujeres que se levantan al amanecer para asegurar el pan a sus hijos.

La victoria por amplia mayoría de Pedro Sánchez en las primarias más tensas celebradas en seno del PSOE, no sólo no acaban con las tensiones que han llevado al partido a su peor crisis interna que se recuerda en sus más de 100 años de vida, según han admitido los propios socialistas, sino que abre nuevas incógnitas

Hace apenas un mes, el socialista francés Benoît Hamon, tras constatar los resultados de la primera vuelta de las presidenciales que le dejaban fuera de la contienda, y sabedor de la postrera dicotomía Macron o Le Pen, pronunció algo importante: «Hago una distinción total entre un adversario político y una enemiga de la República». Jean-Luc Mélenchon fue incapaz de decir algo parecido y enmudeció, como lo hicieron también, en España, los dirigentes de Podemos.
Acaso la clara victoria del sanchismo pueda explicarse recurriendo a los términos antropológicos utilizados por Freud: el tótem y el tabú. Lo que ha hecho Sánchez es invocar un tótem capaz de unificar a la tribu y denunciar la violación del tabú por parte de sus rivales internos. El tótem es la integridad ideológica del partido, definido por su oposición a la derecha; el tabú, el entendimiento con esa misma derecha.

El candidato Pedro Sánchez ha ganado ampliamente este domingo las primarias para reconquistar el puesto de secretario general del Partido Socialista español, con 75,67% de los votos escrutados, según datos oficiales divulgados por el partido.

En una breve comparecencia de prensa, el portavoz de la gestora del Partido Socialista, Mario Jiménez, ha informado que a las 14 horas el dato de participación de afiliados en las primarias del partido ha sido del 51%, una estadística que ha calificado como “muy importante”.

En 24 horas los militantes socialistas tienen una cita con las urnas, no sólo para decidir quién será su próximo secretario general, sino también para decidir el rumbo del partido.

Los tres aspirantes a ocupar la secretaria general del PSOE en las primarias del próximo domingo, Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López, han protagonizado este lunes un debate televisivo en el que han expuesto sus diferencias en medio de una gran división interna y pugna por el poder. La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, la que más avales ha conseguido de los militantes, ha considerado que ella es la mejor candidata por el hecho de estar gobernando esta región, donde el PSOE tiene el poder desde hace 35 años.

Vino Zapatero a Catalunya para advertirnos de que hay gentes de por aquí que tienen prejuicios contra Susana Díaz, por mujer y por andaluza.

Tras la invitación de Pedro Sánchez a Patxi López de unificar sus candidaturas a liderar a PSOE y sumar fuerzas contra Susana Díaz, el ex secretario general de los socialistas ha recibido calabazas por parte del ex lehendakari.
Si en algo estarán de acuerdo los tres candidatos –Díaz, López y Sánchez- es que en el PSOE necesitan mucho más que avales y militancia. Necesitan ideas, difícil misión, y consenso para planificarlas, proponerlas y realizarlas, objetivo más complicado aún; recordemos: un partido dividido en facciones y en intereses, ¿por ejemplo?: el referéndum de Cataluña o el entenderse, para alcanzar una coalición en el Parlamento y en quién sabe qué más, con Podemos. No es poca cosa. De uno se desprenden las directrices respecto del nacionalismo catalán –uno de los grandes problemas que España arrastra y atraviesa- y del otro depende buena parte de sus fines ideológicos, del color con que contemplarán, abordarán, durante los próximos años la política socialista del partido. Así que ganara Susana –caballo ganador, por otra parte, e incluso de Troya, para otros- o Pedro o Patxi, el debate que importa seguirá su curso, caótico a veces, en las habitaciones interiores del PSOE. Esto es tan sólo una bomba de oxígeno para salvar, de momento, la respiración.

Estaba cantado que la lideresa Susana Díaz iba a ganar de calle la batalla de los avales. Es lo que tiene estar en el poder, que te da mucha mano en estas lides en las que se maneja el aparato. Pero cuidado, que Pedro Sánchez no se ha quedado corto y ha superado los pronósticos. 63.000 ella frente a 57.000 el. Y a larga distancia Patxi López, el tercero en discordia, con 12.000. Pero de los avales a los votos hay un trecho. En 1998 Almunia, que contaba con el apoyo del dios Felipe González, arrasó en avales a Josep Borrell, pero el catalán ganó las primarias. O sea, que ojo al dato.

Nació y se crió en el llamado cinturón rojo de Barcelona. Cuando el área metropolitana de la ciudad condal era el claro reflejo de las sucesivas mayorías absolutas del PSOE. Por aquel entonces Cataluña se dividía entre una capital socialista y un territorio interior de marcado carácter convergente. De esta manera, el relato político catalán, que el tiempo demostró desmedido y hasta cierto punto ficticio, avanzó en una dialéctica marcada por la preponderancia de políticas sociales, por una parte, y por la construcción nacional, por otra. En pleno pujolismo, la Barcelona socialista se presentaba como la vanguardia de una socialdemocracia aseada y moderna. Con los años, el espejismo estalló drásticamente.

Los cerca de 180.000 militantes socialistas españoles elegirán el 21 de mayo en un proceso de primarias a su nuevo líder, que será ratificado entre el 16 y 18 de junio en el trigésimo noveno Congreso Federal.

De las Juventudes Socialistas del barrio del Tardón, en Triana, a los pasillos del ayuntamiento de Sevilla.
“Se vive durante 20 años; luego, se sobrevive”, escuché defender una vez a Felipe González. Las preocupaciones de la vida adulta, la toma de conciencia sobre los aspectos más dolientes de la existencia -“envejecer, morir es el único argumento de la obra”, enseñó Gil de Biedma- nos estrechan el camino y lo condicionan todo una vez doblada la esquina de la madurez.

Con un acto ante miles de militantes socialistas en Madrid, la presidenta regional de Andalucía, Susana Díaz, se ha convertido en la tercera candidata a dirigir el Partido Socialista (PSOE).

Durante mucho tiempo he abrigado la duda de si algunos piensan en serio —como dicen en público— que Susana Díaz será una líder ganadora. Incluso ella, ¿se cree eso? Lo tiene crudo, a poco que se analice, porque habría de pagar el impuesto de sucesiones de su gestión en Andalucía, que no es rutilante y que le echarían en cara en cuanto empezara la campaña nacional. Luego está el nivel: quizá ustedes no la viesen debatir con Juanma Moreno, un recién llegado, y perder los nervios y los debates. Por dentro, tiene bastante achicharrados a los partidarios de Pedro Sánchez, que la culpan de la maniobrera defenestración del líder, y que se resistirán a votarla. Y por delante, su política de pactos, cerrada en banda a Podemos, la dejaría con poco margen de negociación.

Se trata de salvar al PSOE, se trata de salvar a España, y esta retórica legionaria es la que mejor le viene a Susana, Virgen de pescadores a la que le apuntan los milagros de que salga el sol y el viento se achante. Aunque no lo parezca, sí va llegar entre olas y delfines a un PSOE hecho su verbena. Tiene poder orgánico y simbólico: el de la federación más poderosa, el del último PSOE ganador que queda en el país, el de la dinastía de un socialismo como egipcio por lo antiguo y religioso.

La presidenta de la Junta de Andalucía y secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, hará oficial su candidatura a las primarias a la Secretaría General del PSOE en un acto que se celebrará en Madrid el próximo día 26 de marzo.

El pasado sábado, 28 de enero, Pedro Sánchez se dispuso a tomar el cauce de unas aguas, tras el impulso de la tormenta de Ferraz, en apariencia calmadas. Fue en Dos Hermanas, pueblo de la provincia de Sevilla. Como si de un antiguo rey castellano se tratara, pero a la inversa, Sánchez bajó del norte con intención de conquistar, de reconquistar, el epicentro del socialismo en España, que es andaluz, acaso federal, aunque resida en Madrid por utilidad para la burocracia. En contra de lo que todos apuestan, simpatizantes, militantes y adeptos, hubo apoyo interno -tímido también, sí- en el mitin de Pedro, un aliento que encuentra sus puntos fuertes en el histórico Toscano –alcalde de teoría y cacique de prácticas, en su municipio, se entiende- y Pérez Tapias, ejemplo de un PSOE más inclinado al pensamiento y a la ideología, al tratado y a la filosofía, que al pragmatismo y al eslogan, valores en boga tanto en la sociedad de hoy como en la principal rival de esta facción sanchista, al menos en los titulares y ecos del periodismo, Susana Díaz.

Suele pronunciar su nombre en estas fechas, cuando aún asoma el abrigo por la patita del perchero. Imagino que para cuadrar en los días de la primavera y el verano, en donde mayor afluencia de turistas se espera en las principales ciudades –con lo bien que se viaja en otoño y en invierno, sin aglomeraciones ni altas temperaturas-. Todo en ella está destinado al consumo y al comercio. Como siempre, mercaderes en el templo. Algo muy antiguo que pasa, embuste mediante, por el filtro de la novedad. Pero esto tiene siglos de vida, por mucho networking que nos propongamos. Vender y comprar, dar y recibir, comer y no morir, de eso se trata. Me refiero a FITUR, la Feria Internacional del Turismo, la cual se celebra en Madrid.

Todo empezó con unos resultados electorales bastante malos en las elecciones del 20 de diciembre de 2015. Un año antes, Pedro Sánchez fue elegido secretario general en sustitución de Alfredo Pérez Rubalcaba. Sus críticos constatan que desde 2014 el partido ha ido perdiendo apoyos, elección tras elección, llegando a obtener los peores resultados de su historia en las elecciones de junio de 2016. Pero antes de ese momento hay que decir que Sánchez quería ser presidente del Gobierno y es esforzó para ello aunque sin resultados. En la breve XI Legislatura entre enero y mayo negoció a derecha e izquierda. Con la derecha representada por el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, firmó el Pacto del Abrazo, un acto de una solemnidad desproporcionada teniendo en cuenta que no llevaba a ningún lado, pues era necesario contar con al menos otro partido para lograr los votos suficientes para la investidura. Podemos, el partido de la izquierda, rompió en el último momento, una “traición”, según los socialistas que Sánchez no perdonaría.
La primera semana de marzo, Sánchez perdió la investidura. Pero lo peor estaba por llegar para este ambicioso socialista. Las elecciones de junio, apenas seis meses después de las del 20D, volvieron a dejar al PSOE en una situación desconocida, con 85 diputados, y con Podemos pisándole los talones. Al menos, decían Sánchez y los suyos, no hubo sorpasso y el PSOE siguió como primer partido de la oposición. Con la XII Legislatura ya en marcha todo se precipitó cuando Sánchez se negó a facilitar la investidura de Mariano Rajoy, cuyo partido, el PP, fue el único que ganó escaños el 26J, revalidando su victoria pero sin mayoría absoluta. “No es no” o ¿Qué parte del no, no ha entendido?”, se convirtieron en las frases favoritas de un Sánchez que empezó a ser cuestionado por su obstinada negativa a que el PP gobernara. Él estaba dispuesto a ir a unas terceras elecciones y aquello, para los barones del PSOE era un suicidio. Rajoy se sometió a una primera sesión de investidura fallida. Era finales de agosto. Ante la posibilidad de acudir a las urnas de nuevo, el 28 de septiembre, 17 miembros de la Ejecutiva Federal dimitieron en bloque para forzar su disolución del órgano de dirección, al quedar reducida a 18 miembros. Pero Sánchez no disolvió la Ejecutiva y convocó un Comité Federal para el 1 de octubre que acabó como el rosario de la aura, es decir, fatal.
Hubo gritos, insultos, llantos, reproches y, finalmente, se produjo la dimisión del secretario general, que se negó a dar su brazo a torcer con lo de Rajoy. Felipe González tiró la piedra que acabó descalabrando a Sánchez y una gestora encabezada por el presidente de Asturias, Javier Fernández, se instaló en los despachos de la madrileña calle de Ferraz, sede central de un partido que sangraba por numerosas heridas. A finales de octubre, si no había investidura, se convocarían las terceras elecciones generales en un año. Así que la gestora acordó que los 85 diputados socialistas permitirían a Rajoy ser investido presidente en la segunda votación. Sánchez desapareció de la escena hasta el día de la primera votación en la que los socialistas, todos a una, le dijeron no a Rajoy. 48 horas después se celebraría la segunda votación y Sánchez anunció que renunciaba a su escaño. No quería abstenerse y se marchó. Pero 15 sanchistas o diputados díscolos rompieron la disciplina de voto y votaron no a un Rajoy que salió investido presidente del Gobierno.
La gestora castigó a la mayoría de los diputados rebeldes quitándoles de puestos de responsabilidad, primero en el congreso, después en el propio partido, mientras Sánchez anunciaba en Twitter que se iba a dedicar a recorrer las sedes socialistas de España para buscar entre los militantes los apoyos necesarios para presentarse a la secretaría general en las primarias del próximo Congreso Federal que, él y los suyos quieren que se celebre cuanto antes y que la gestora – órgano temporal – dice que ya lo convocará cuando le cuadre pero que no antes de la primavera del 2017. Las espadas están en alto en un partido que está al borde del abismo, mientras Susana Díaz sigue jugando al despiste. Será un año interesante para saber qué derroteros toma el histórico partido fundado en 1879.