Jordi Cruz (47), chef: «Hay un truco que funciona de maravilla para que las fresas duren más sin perder sabor»
El cocinero del restaurante ABaC, en Barcelona, nos enseña a conservar mejor la fruta

Jordi Cruz.
Todos queremos que los productos que compremos duren para siempre en el mismo estado que los compramos, pero el pasar de los días, los cambios de temperaturas y otros problemas sin fácil solución hacen que nuestros alimentos no tengan la conservación soñada por todos nosotros. Es por esto que buscamos la mejor de las calidades y, aunque tengamos que pagar algo más, preferimos hacerlo siempre que sea posible si de esa manera cuando nos comamos lo que compramos están con una calidad aceptable. Porque para comer saludablemente lo más importante es comer buenos productos.
Sin embargo, a veces eso tampoco es posible, pero no hay problema porque chefs, nutricionistas y demás expertos de la alimentación de vez en cuando dan algún consejo para ayudarnos a conservar o consumir mejor ciertos productos. En este caso es Jordi Cruz, chef y propietario del restaurante ABaC (con tres estrellas Michelin) en Barcelona, entre otros, nos explica cómo darle a nuestras fresas una vida que de otra manera sería imposible. Y es mucho más fácil de lo que parece solo se necesita agua caliente, agua fría y algo de papel de cocina para secarlas al finalizar.
El truco definitivo para que tus fresas duren más
Se trata de poner dos cazos cerca, uno con agua que calentaremos para cocer, y otro con agua fría al lado. Cuando el agua caliente ya haya pasado ese punto de ebullición sumergiremos las fresas por tandas exactamente tres segundos para eliminar todas esas bacterias que estén en la superficie de la fruta. Una vez hayamos contabilizado ese tiempo, las sacaremos con una espumadera y las pasaremos a ese recipiente con agua muy fría que teníamos preparado previamente para frenar la cocción y se sigan manteniendo firmes y tersas bastante tiempo.
Las fresas son muy buenas para la salud, tienen vitamina C, fibra y mucho sabor y jugosidad, sin embargo, también son muy frágiles, y pueden tener moho, hongos o bacterias que las pueden estropear. Es por eso que es recomendable llevar este proceso para que al comerlas todas estas cosas no nos afecten. De esta forma atacaremos el moho y las bacterias y eliminaremos esa humedad después secándolas con un papel de cocina absorbente una vez las saquemos del agua. Después le daremos frío en la nevera para conservarlas mucho mejor.

Cuando ya las hayamos pasado por el agua caliente, por el fría y por el papel, las meteremos en un táper con un papel de cocina para mantener cierta humedad ambiente pero que vaya secando las fresas. De esta forma las fresas nos quedarán tersas y firmes como decíamos pero sin ningún tipo de moho ni bacteria que nos pueda perjudicar. Así puede mantenerse durante unos 4-5 días o incluso más, eso sí, en la nevera.
Este tipo de trucos o consejos son muy útiles a la hora de cuidar, conservar y consumir nuestros alimentos.porque a veces llegan del supermercado con algunas sustancias que no son buenas para nosotros. Por ejemplo, en el caso de las fresas, este choque térmico inactiva los microorganismos de la superficie sin cocinar la fruta como tal. Después, como duran bastante más podemos emplearlas para hacer cualquier elaboración o simplemente comerlas así tal cual.
