El desayuno de Nadal es más fácil de lo que crees: «Este alimento es inamovible en mi dieta»
A pesar de haber terminado su carrera profesional, el extenista sigue muy vinculado a la vida saludable y el deporte

Rafa Nadal, en una imagen de archivo. | Gtres
Rafa Nadal no se quiso perder, el pasado fin de semana, la victoria de Carlos Alcaraz en el Open de Australia. El icónico deportista viajó hasta el otro lado del mundo para presenciar un torneo que, sin duda, le trae muy buenos recuerdos. Y es que fue allí donde Nadal dio la mejor versión de sí mismo, anteponiendo su carrera profesional y, sobre todo, siendo más fuerte que esas lesiones que, al final de su carrera, lo condicionaron todo. Es por eso que, además de cuidarse mucho a través del deporte, el mallorquín también ha llevado una dieta donde el desayuno ha formado una parte fundamental de su rutina.
El desayuno es ese tema donde la ciencia y la cultura a veces chocan, pero para alguien como Rafa Nadal o cualquier persona que busque rendimiento, su importancia se resume en tres pilares biológicos. Durante la noche, el cuerpo consume las reservas de glucógeno —el azúcar almacenado— del hígado para mantener funcionando los órganos y el cerebro. Un desayuno equilibrado estabiliza los niveles de azúcar en sangre. Sin él, es más fácil sufrir neblina mental, falta de concentración o irritabilidad a media mañana. En el caso de Nadal, la precisión mental en la pista es tan importante como la fuerza física.
El desayuno de Nadal que puedes tomar en cualquier parte del mundo

Saltarse el desayuno suele provocar un efecto rebote por la tarde-noche. Desayunar ayuda a regular el cortisol —es decir, la hormona del estrés—, que suele estar alto al despertar. Además, evita que llegues a la comida con un hambre voraz, lo que te llevaría a elegir alimentos ultraprocesados o con exceso de azúcar. Es por eso que, comúnmente, es conocido como «la comida más importante del día». La ciencia moderna dice que no es obligatorio para todo el mundo —el ayuno intermitente funciona para muchos—. Sin embargo, es crítico dependiendo de quién seas. Es por eso que, para los deportistas, es innegociable, ya que necesitan esa energía para el desgaste físico.
En el caso de Rafa Nadal, su elección está al alcance de todos. Rafa Nadal es un hombre de costumbres fijas —como sus rituales en la pista—, y su desayuno no es la excepción. A fecha de hoy, ya en una etapa diferente de su carrera en 2026, Rafa sigue manteniendo las pautas que le han funcionado durante décadas, priorizando la dieta mediterránea. Así, lo que no puede faltar a primera hora del día es el pan integral con aceite de oliva virgen extra. Es muy importante, que este último alimento sea de la máxima calidad. Es, así, su base «innegociable». El aceite de oliva es el combustible principal de los deportistas españoles de élite.
El AOVE, una pieza inamovible para comenzar el día

También, suele incluir, en su día a día, el huevo, normalmente en una tortilla o en un revuelto, ya que es su fuente de proteína para la reparación muscular. El zumo de naranja también es indispensable para la dosis diaria de vitamina C y, sobre todo, poder disfrutar de energía rápida. La fruta es esencial, sobre todo aquella de temporada, especialmente las que aportan potasio. Puede sonar raro para un desayuno, pero Rafa ha confesado en varias ocasiones que le encantan las aceitunas —y los frutos secos— incluso por la mañana; le ayudan a reponer sales minerales, algo crítico para alguien que suda tanto como él. Rafa ha admitido que tiene debilidad por el chocolate —especialmente el chocolate con leche— y la Nutella, pero estos los reserva como premios puntuales. En su rutina de entrenamiento o competición, el azúcar procesado está bajo estricta vigilancia.
Más que la comida sólida, el desayuno de Rafa incluye una carga importante de líquidos. Además del zumo, suele tomar agua con electrolitos para asegurar que sus depósitos estén llenos antes de empezar cualquier actividad física. Él mismo ha confesado que, cada mañana, desayuna «pan tostado con aceite de oliva». Es por eso que «allí donde esté» siempre busca «aceitunas o aceite de oliva virgen extra. El AOVE es un alimento imprescindible para mí». Esto es «parte inamovible de mi dieta y de mi manera de comer. Combinar una alimentación equilibrada con la práctica del deporte te hace sentir mejor y ser mejor persona».
«Me permito caprichos casi a diario, nunca he sido muy estricto»
Incluso ya en esta etapa de 2026, tras su retirada del tenis profesional, ha confesado que sigue siendo fiel a estos hábitos, aunque ahora se permite más licencias. Textualmente ha dicho: «Me permito caprichos casi a diario, nunca he sido muy estricto y desgraciadamente me gusta mucho el chocolate con leche». También ha bromeado sobre su amor por las aceitunas, como decíamos, afirmando que es capaz de comerlas a cualquier hora, incluso por la mañana.
Hoy en día, la vida de Rafa Nadal ha dado un giro de 180 grados. Rafa ha dejado claro que su carrera profesional es un capítulo cerrado. Ha confesado que no vive pensando en que fue tenista y que ha encontrado la felicidad en esta nueva etapa. Durante gran parte de 2025 evitó incluso empuñar una raqueta, centrándose en el descanso físico y mental, aunque ocasionalmente se le ha visto en las pistas de su academia como mentor de jóvenes promesas. A sus 39 años, ha adaptado su entrenamiento para proteger su cuerpo tras años de lesiones. Entrena varias veces por semana en el gimnasio y realiza rutina de fuerza, cardio e intervalos diseñadas específicamente para proteger sus rodillas y hombros.
Su vida tras dejar atrás el tenis
Esto hace que viva con «muy poco» dolor, algo que valora enormemente para tareas cotidianas como bajar escaleras normalmente. Nadal se ha convertido en un arquitecto de su propio legado fuera de las pistas, diversificando sus ingresos en varios sectores. La Rafa Nadal Academy es el núcleo de su actividad. En 2025 la expansión fue clave, con la inauguración del primer centro en Marbella y planes para Brasil en 2028. Mantiene su exitosa alianza con el grupo Meliá (hoteles Zel) y en el sector de la restauración de lujo junto a socios como Pau Gasol y Cristiano Ronaldo. Ha lanzado proyectos como NDL Pro-Health (suplementos nutricionales) y colabora activamente con Cantabria Labs.
Ha mencionado que sus prioridades han cambiado radicalmente. Madruga por su hijo y disfruta de una vida más calmada, dedicando las tardes a su familia en su residencia de Porto Cristo, Mallorca. Sigue siendo su gran pasión competitiva saludable. Participa en torneos de golf con un hándicap muy bajo (0,3), disfrutando del deporte sin la presión de la ATP. Como gran aficionado, se le ve con frecuencia en el Santiago Bernabéu. Incluso se ha especulado en la prensa con que podría ocupar algún cargo institucional en el club en el futuro. Aunque no cierra puertas, Nadal ha afirmado recientemente que no se plantea ser entrenador a tiempo completo por ahora, ya que no desea volver a la exigente rutina de viajes que requiere el circuito profesional, prefiriendo quedarse cerca de los suyos.
