The Objective
Lifestyle

Marian Rojas, psiquiatra, da una de sus claves para la felicidad: «La ansiedad es natural, pero si se cronifica puede alterar la vida diaria»

La combinación de conciencia, práctica y acompañamiento profesional se perfila como la vía más efectiva para mejorarla

Marian Rojas, psiquiatra, da una de sus claves para la felicidad: «La ansiedad es natural, pero si se cronifica puede alterar la vida diaria»

Marian Rojas | Instagram

La ansiedad se ha consolidado como uno de los trastornos mentales más frecuentes en España, afectando a un porcentaje significativo de la población. Según el Ministerio de Sanidad, el 8,8% de las mujeres y el 4,5% de los hombres la padecen, un reflejo de cómo las presiones laborales, económicas y sociales impactan de manera directa en la salud mental. Este trastorno no solo altera el bienestar psicológico, sino que también provoca repercusiones físicas, desde insomnio y tensión muscular hasta problemas digestivos y cardiovasculares, consolidándose como un desafío de salud pública.

¿Por qué la ansiedad bloquea la felicidad?

La psiquiatra Marian Rojas Estapé afirma que «quien vive con ansiedad constante difícilmente puede sentirse feliz, porque la mente se mantiene en un estado de alerta que impide disfrutar del presente». Hay declaraciones también de Susan David que refuerzan esta idea: en su libro Emotional Agility y en entrevistas ha señalado que nuestras emociones, incluida la ansiedad, forman parte de una «contratación con la vida» y que poner la felicidad como único objetivo muchas veces nos deja menos capacidad para vivir de forma plena.

Una de sus frases más reveladoras dice: «Nuestro contrato con la vida está mediado por la fragilidad, la tristeza y la ansiedad… no podemos enfocarnos en una sola dimensión de la vida y esperar que esto nos dé una vida bien equilibrada». Aunque la ansiedad forma parte de la respuesta natural del organismo ante situaciones estresantes, cuando se convierte en un patrón crónico puede limitar gravemente la vida diaria.

Ansiedad

La psiquiatra Marian Rojas Estapé explica que «el origen de la ansiedad no depende únicamente de los factores externos, sino también de la manera en que cada individuo percibe y procesa estas situaciones». Nuestro cerebro, diseñado para anticipar peligros, tiende a mantener un estado de alerta constante, lo que provoca un desgaste emocional y físico considerable.

La especialista apunta que «la incertidumbre es uno de los detonantes más importantes, ya que no solo nos preocupa lo que ha sucedido, sino también lo que imaginamos que podría ocurrir», generando un sobreesfuerzo del sistema nervioso. Según Susan David, «permitirnos sentir emociones difíciles, como la ansiedad, en lugar de ignorarlas, favorece una felicidad más profunda y duradera», un enfoque que complementa la visión de Rojas Estapé sobre cómo manejar la ansiedad de manera consciente.

Técnicas de respiración para momentos de tensión

Para contrarrestar estos efectos, Rojas Estapé propone una serie de técnicas prácticas que permiten reducir la ansiedad en momentos críticos. Entre ellas, destaca el método de respiración llamado «parar para observar», que consiste en detenerse y realizar respiraciones profundas durante episodios de tensión. «Este sencillo ejercicio no solo calma el cuerpo, sino que también alivia la carga mental», asegura la especialista, ayudando a restablecer un equilibrio entre mente y organismo.

La experta recomienda especialmente la respiración consciente como una herramienta accesible para controlar el estrés diario. Durante los momentos de ansiedad, el cuerpo acelera la respiración y el ritmo cardíaco, intensificando la sensación de angustia. Para contrarrestarlo, propone un patrón de respiración 4-4-8: inhalar durante cuatro segundos, retener el aire por cuatro y exhalar durante ocho. «Este ritmo envía señales al cerebro de que no existe peligro, activando el sistema nervioso parasimpático, responsable de la relajación», explica Rojas Estapé.

Estrategias para aumentar el bienestar

Más allá de la respiración, la psiquiatra enfatiza la importancia de actividades que incrementen la liberación de oxitocina, la hormona asociada al bienestar. Pequeños gestos como abrazar a familiares, el contacto físico o incluso participar en actividades de voluntariado pueden disminuir la ansiedad de manera natural. «Un paciente que hizo voluntariado en la India logró superar años de trastorno de ansiedad», relata la especialista, mostrando cómo estas experiencias pueden transformar la perspectiva y aliviar la carga emocional.

Publicidad