¿Qué hay de cierto en el uso del aceite de orégano para adelgazar? Habla una experta
Recientemente se ha relacionado este aceite como un supuesto aliado para adelgazar. Vemos si funciona

Aceite de orégano para adelgazar, ¿mito o realidad? | Freepik
En los últimos años, el aceite de orégano ingerido se ha popularizado como un supuesto aliado para adelgazar. En redes sociales y blogs lo presentan a menudo como un remedio natural capaz de mejorar la digestión, acelerar el metabolismo o combatir la hinchazón abdominal. Sin embargo, como ocurre con muchos productos naturales de moda, conviene separar la evidencia real de las exageraciones y entender qué puede aportar realmente el orégano al organismo.
Antes de hablar de su relación con la pérdida de peso, es fundamental conocer qué es el orégano y por qué despierta tanto interés desde el punto de vista terapéutico. Para salir de dudas, en THE OBJECTIVE hablamos con la farmacéutica y experta en bienestar Marta Masi.
El orégano y sus propiedades
El orégano es una hierba aromática habitual en la cocina mediterránea. De olor intenso y sabor característico, es una planta muy estudiada por su riqueza en compuestos bioactivos, responsables tanto de su aroma característico como de muchas de sus propiedades terapéuticas. «Algunas propiedades del orégano son su actividad antimicrobiana de amplio espectro, acción antiinflamatoria, potente efecto antioxidante, apoyo en procesos respiratorios y en la digestión, y protección frente al estrés oxidativo», afirma Masi.

En cuanto a los principales compuestos activos del orégano, «uno de los más importantes es el carvacrol, un compuesto fenólico responsable en gran parte de la acción antimicrobiana del orégano. Diversos estudios han observado que puede ayudar a frenar el crecimiento de bacterias y hongos, además de mostrar efectos antiinflamatorios y antioxidantes. Muy cerca en estructura y función se encuentra el timol, otro compuesto con propiedades antisépticas y un papel destacado en la salud respiratoria y bucal», afirma la experta.
El orégano también «contiene ácidos fenólicos, como el ácido rosmarínico y el ácido cafeico; los cuales destacan por su capacidad antioxidante, ayudando a proteger a las células del daño oxidativo, un proceso implicado en el envejecimiento y en numerosas enfermedades crónicas. A ellos se suman los flavonoides, sustancias de origen vegetal conocidas por su acción antiinflamatoria y su apoyo al sistema inmunológico. Las más destacadas son la quercetina, apigenina y luteolina. Además, el orégano incluye terpenos que, aunque menos conocidos, cumplen una función clave: potencian la acción de los compuestos principales y contribuyen al aroma intenso de la planta».
¿Y qué hay del aceite de orégano? ¿Sirve para adelgazar?
En conjunto, los componentes del orégano, actúan en sinergia, reforzando sus efectos. Gracias a esta combinación natural, el orégano se ha asociado tradicionalmente con el apoyo a la digestión, la salud respiratoria y la protección frente al estrés oxidativo. Por eso, más allá de su valor culinario, el orégano es un buen ejemplo de cómo muchas plantas aromáticas concentran auténticos aliados bioactivos en pequeñas cantidades. Se utilizan desde siglos atrás en cocina no solo por sus cualidades culinarias y su sabor, sino también por su apoyo a una mejor digestión.

Pero ¿qué hay de cierto con la moda del aceite de orégano para adelgazar? «El aceite esencial de orégano contiene compuestos como el carvacrol, que han demostrado actividad antimicrobiana en estudios de laboratorio. Eso significa que, en determinadas situaciones y bien pautado, puede ayudar como apoyo cuando buscamos un alivio de molestias leves de las vías respiratorias, puede usarse como tratamiento herbáceo en ciertos tipos de SIBO, y además mejora las digestiones gracias a su efecto colerético (estimula secreción de bilis para la digestión de grasas)».
«También es cierto que se usa como complemento digestivo porque pueden ayudar en casos puntuales de hinchazón o malestar porque contribuye a la relajación de la musculatura lisa del sistema digestivo (espasmolítico). A la hora de consumirlo se recomienda que sea con el estómago lleno para evitar posibles irritaciones y reflujo. Por otro lado, a la hora de comprarlo, si va a ser utilizado para fines terapéuticos, debe ser quimiotipado. Esto significa que se ha analizado su composición química (normalmente mediante cromatografía) y se conoce cuál es el compuesto activo predominante. Esto nos permite ajustar mejor la dosis y además, asegurarnos su eficacia», afirma Masi.
Por tanto, aunque el aceite de orégano tenga propiedades interesantes, y pese a que se lo haya vinculado con la pérdida de peso, la realidad es que no hay nada que confirme esta relación. Y en cuanto a lo primero, evidentemente, «no es un remedio milagroso. No cura infecciones graves, no sustituye a un tratamiento médico y no es apto para todo el mundo».
