Antes de empezar, nos sentamos en un banco a charlar un rato y lo cierto es que, tanto fuera como con la cámara delante, la honestidad de Alfonso J. Ussía (Madrid, 1983) no se esconde. El escritor radiografía una España que ha sustituido la cortesía por la «metástasis del cinismo», moviéndose con naturalidad entre la crítica a una política «torrentizada» y el recuerdo de esas noches al límite junto a Antonio Vega. Es un encuentro sin anestesia sobre el peso del apellido, la trampa del bienestar y la libertad de un hombre que prefiere la autenticidad de su hipoteca en Conde de Casal a la hipocresía digital, brindando siempre por un Purgatorio donde las copas se sirvan sin medidor.
Inicia sesión para comentar

