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Economía

La banca se juega unas pérdidas de 4.000 millones por impagos en las hipotecas

Las entidades analizan ampliar las moratorias o congelar los tipos de interés que cobran ante la escalada del euribor y la presión del Gobierno

La banca se juega unas pérdidas de 4.000 millones por impagos en las hipotecas

Los responsables de las patronales de banca, José María Méndez (CECA) y Alejandra Kindelán (AEB) | Europa Press

La banca busca fórmulas para evitar un agujero en su cartera hipotecaria ante la escalada del euríbor. Un indicador que se ha disparado en los últimos meses y está presionando la capacidad de pago de los clientes que tienen un crédito para la adquisición de la vivienda a tipos variables. Según distintas fuentes financieras consultadas por THE OBJECTIVE, las entidades españolas se enfrentan a unas pérdidas de hasta 4.000 millones en el peor de los escenarios. Un importe que dependerá de la evolución de los acontecimientos, como la evolución de la inflación y la política monetaria que aplique a partir de ahora el BCE.

Por el momento, los bancos respiran tranquilos pero son conscientes de que la morosidad en las hipotecas avanzará en los próximos meses, una vez se revisen o actualicen las cuotas que tienen que abonar los titulares de los préstamos. La banca ve en peligro los pagos sobre una cartera de unos 150.000 millones, que son los créditos a tasas variables que se han concedido en los últimos cinco ejercicios y sobre los que el encarecimiento del euríbor podría acarrear mayores dificultades. El resto, 350.000 millones, no generaría a priori complicaciones, ya que son o bien hipotecas con tipos fijos o antiguas en las que se han realizado importantes amortizaciones.

Pero no toda esta cartera presentará problemas. Solo una parte pequeña de la misma. En el peor de las hipótesis, los expertos consultados por este periódico sostienen que la tasa de morosidad en las hipotecas se duplicará por la nueva coyuntura, pasando del 2,6% actual hasta el entorno del 5%. Bajos estos cálculos, las insolvencias máximas rondarían los 4.000 millones anteriormente mencionados. En la crisis financiera pasada, los impagos ascendieron a un pico del 6%.

Hay que tener en cuenta que los últimos préstamos que los ciudadanos dejan de desembolsar a la banca son las hipotecas. De ahí que haya por el momento una cierta tranquilidad en el seno de las entidades. Además, por el momento no está viendo reflejado en sus balances un aumento de la morosidad en este segmento de actividad.

La banca busca fórmulas para las familias vulnerables

Pese a ello, ante los nubarrones en el horizonte y la presión del Gobierno, la banca está analizando distintas medidas para limitar las posibles pérdidas futuras y aliviar en parte la carga financiera de las familias. Las cuotas de las hipotecas, tras batir el euribor todos los pronósticos, van aumentado en unos 200 euros mensuales. Es decir, que van pasar de la media de unos 550 euros a unos 750 euros. Una subida que, además, se tiene que afrontar en medio de un encarecimiento generalizado de la vida (alimentos, facturas de los suministros de energía, etc).

El sector quiere evitar a toda costa una intervención del Gobierno en esta materia y pretende llevar a un consenso en el marco del Código de Buenas Prácticas Bancarias, que permite moratorias de pago a las familias más vulnerables económicamente. Caixabank, en el marco de estas conversaciones con el Ejecutivo, ha puesto sobre la mesa el planteamiento una congelación de las cuotas durante 12 meses, según ha informado elPeriódico. Una idea que no convence a toda la banca y que, por contra, apuesta por ampliar el colectivos de posibles beneficiarios de los periodos de carencia sobre el importe principal del crédito para abonar solo la parte correspondiente a los intereses.

Los bancos tiemblan ante una posible intervención en esta materia por parte de Moncloa si no alcanzan un acuerdo. Los socios del PSOE en el Gobierno de coalición, UnidasPodemos, ya solicitaron en el Congreso que se toparan las tasas en las hipotecas ante la remontada del euribor. Y la ministra de Economía, Nadia Calviño, ha pedido ya que las medidas se implanten con cierta urgencia. La banca confía en que a mediados de noviembre se alcance un pacto con iniciativas concretas.

El sector, ante el nuevo escenario, da por hecho que tendrá que llevar a cabo provisiones extraordinarias antes de finales de año para hacer frente a esta esperada subida de la morosidad y ante las medidas que finalmente se implanten para aliviar el ahogo financiero de las familias. Unas dotaciones que los reguladores, como el BCE, han venido exigiendo desde hace unos meses ante la previsión de una recesión económica por la guerra de Ucrania.

La banca no solo tendrá que hacer frente a una hucha por el aumento de la morosidad en las hipotecas, también en otro tipo de préstamos. El foco de preocupación está puesto en la financiación al consumo y en las pymes, sobre aquellas que han visto deteriorado su negocio como consecuencia del coronavirus.

Las potenciales pérdidas para la banca serán menores al aumento de los ingresos por el euribor en los próximos dos años. Se espera que la facturación del conjunto de las entidades por su negocio en España aumente en 12.500 millones. Una parte, unos 3.000 millones, irá a parar a las arcas del Estado como consecuencia del impuesto especial lanzado por el Gobierno al sector.

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