El CEO de Hafesa abandona su cargo medio año después de asumirlo tras el 'caso Hamlyn'
La Justicia condenó a la operadora, que debe pagos aplazados a la Hacienda vasca, a una multa millonaria

El CEO de la antigua Hafesa Diego Guardamino. | EP
El CEO de Haxx (la antigua Hafesa), Diego Guardamino, ha dejado su puesto al frente de la petrolera y ha abandonado todos sus cargos en el grupo, según ha podido saber THE OBJECTIVE. Una decisión que llega tan solo medio año después de que asumiera el control total, cuando fue nombrado a su vez administrador único de todas las sociedades. El ejecutivo había sustituido en sus funciones al dueño del grupo, Alejandro Hamlyn, que sigue huido de la Justicia en Dubái (Emiratos Árabes).
Este movimiento corporativo en la compañía petrolera llega en un momento delicado para la empresa después de que el pasado noviembre la Audiencia Nacional condenara a Hafesa Energía a una multa de más de 150 millones de euros por un fraude de IVA entre los años 2016 y 2019. La sentencia, que se puede recurrir, fue un golpe para la compañía. Además, la empresa todavía debe una cantidad importante de dinero a la Hacienda vasca tras un aplazamiento controvertido de los impuestos.
Sin embargo, que la Justicia no pidiera en su escrito la disolución de la sociedad les ha permitido seguir operando en el mercado de hidrocarburos, lo que ha generado el enfado en el mercado petrolero. Sobre la salida de Guardamino, fuentes cercanas a Hafesa han rechazado hacer comentarios a este periódico. De momento, se espera a una nueva persona que lo releve.
Días después de la sentencia de la Audiencia Nacional, este medio desveló que Hafesa había cambiado su nombre por el de «Haxx». Este cambio en la marca de la organización lo hizo oficial unas semanas después la propia compañía. El propio Guardamino aseguró en ese momento que la empresa estaba «fortalecida y mejor preparada para competir con los grandes del sector». Además del cambio de su rostro corporativo, la compañía también se mudó a unas nuevas oficinas.
Recientemente, y según adelantó este medio, la compañía se hizo con dos terminales de almacenamiento de hidrocarburos claves, Tancar (en Cartagena) y ODT (en Málaga), que pertenecían al Grupo TCM. La terminal murciana tiene una superficie total de 21.000 metros cuadrados y cuenta con una capacidad de almacenamiento de 110.000 metros cúbicos distribuidos en cinco tanques. Por otro lado, la andaluza tiene una superficie total de 16.239 metros cuadrados y dispone de una capacidad de almacenamiento de 40.000 metros cúbicos distribuidos en siete tanques.
Un aplazamiento de 225 millones
Por último, tal y como desveló este periódico, la empresa se vio beneficiada por el Partido Nacionalista Vasco (PNV) en el aplazamiento de impuestos, lo que provocó el enfado del sector petrolero por «competencia desleal». La Diputación Foral de Vizcaya permitió a diversas empresas del grupo Hafesa el aplazamiento de 225 millones de euros en el pago del Impuesto del Valor Añadido (IVA) y del Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) a partir de 2019. Según consta en los documentos de la Diputación Foral de Vizcaya, las empresas del entramado que solicitaron el aplazamiento de pago fueron cuatro: DBA Bilbao Port SL, Hamlyn Participaciones SL, Hafesa Distribución Oil Siglo XXI SL y Hafesa Suministro de Hidrocarburos.
Los documentos que ilustran esta información recogen importes que oscilan entre los 500.000 y 46 millones de euros, y establecen órdenes de pago fraccionado con importes mensuales entre 5.000 y 1.500.000 de euros hasta el año 2030. Fuentes especializadas en fiscalidad de hidrocarburos subrayan a este periódico la «anomalía» de esta operación por parte de la Diputación de Vizcaya y añaden que en este tipo de mercados (alcohol y bebidas derivadas o hidrocarburos), en el que se compra sin IVA para su posterior venta con IVA, es complejo lograr aplazamientos de pago, y mucho más por estas cantidades.
Por último, el nombre de Hamlyn se volvió mediático tras filtrarse una conversación, adelantada por este medio, en la que aparecía el dueño del Grupo Hafesa hablando con un grupo de personas próximas al PSOE que le ofrecieron un acuerdo con la Fiscalía a cambio de información comprometedora contra el teniente coronel del Instituto Armado Antonio Balas. Además, durante esa llamada apareció el nombre del expresidente del PNV, Andoni Ortuzar.
